Uniformes de Armani que la a escuela elemental japonesa de Taimei pretende que lleven sus alumnos
Uniformes de Armani que la a escuela elemental japonesa de Taimei pretende que lleven sus alumnos - THE TIMES

Un colegio público de Tokio pretende vestir a sus alumnos con uniformes de Armani de 600 euros

El caso ha llegado hasta el Parlamento japonés, como resultado de las airadas quejas de los padres

MADRIDActualizado:

Un colegio público de Tokio ha desatado la polémica al pedir a la casa de alta costura italiana Armani que diseñe los uniformes que deberán vestir sus jóvenes alumnos. El caso ha llegado hasta el Parlamento de Japón, como resultado de las airadas quejas de unos padres que se niegan a pagar 80.000 yenes (cerca de 600 euros) por un uniforme que incluye una americana entallada, un chaleco y un sombrero.

La escuela elemental de Taimei, en Ginza, uno de los distritos más tradicionales y caros de Tokio, ofrece a los pequeños la educación elemental gratuita de la que disfruta el 99% de los niños nipones. A los padres solo se les exige pagar el almuerzo de sus hijos y algunos artículos de papelería.

El uso obligatorio de uniformes no es común, pero algunas de las escuelas más prestigiosas tienen un codigo social no oficial que permite llevar uniforme de manera opcional –y que casi todos acaban siguiendo–. Así que Taimei se limita a recomendar a sus alumnos comenzar el próximo curso vistiendo el controvertido uniforme. Aunque en la cultura japonesa este tipo de recomendaciones se suelen aceptar sin rechistar, el elevado precio del uniforme, de marca, ha escandalizado a los padres de los alumnos.

El padre de un estudiante explicó al canal de televisión pública NHK que este tipo de vestimenta «no debería tener nada que ver con diseñadores ni con marcas» y agregó que «los profesores deberían haber pensado en los niños y haber tomado una decisión después de discutirlo (con las familias)». Otro de los afectados declaró que las prendas son «demasiado caras», sobre todo, si se considera que están «destinadas a niños que crecen rápido». Un tercero se declaró «escandalizado».

Por su parte, el director de la escuela respondió a las críticas a través de un comunicado en la página web del colegio, en el que señaló que tomó la decisión pensando en el futuro del centro. «Con toda humildad, acepto las críticas de que la información ha sido insuficiente y no estuvo bien sincronizada, pero hablaré con los interesados», detalla el comunicado.

El ministro japonés de Finanzas, Taro Aso, señaló que «claramente, es muy caro y sería muy grave que algún estudiante no pudiera permitírselo», mientras que su homólogo de Educación, Yoshimasa Hayashi, dijo estar dispuesto a «tomar medidas para que la carga a los padres no fuera excesiva».

La polémica está servida.