Primera comunión en los años 1920
Primera comunión en los años 1920 - FOTOS CEDIDAS A ABC

El colegio decano de enseñanza religiosa en Mallorca: los agustinos, 125 años forjando personas para el futuro

Se conmemora este curso dicha efeméride, que celebrará con distintas actividades y actos

Palma de MallorcaActualizado:

El centro educativo decano de enseñanza religiosa en Mallorca, el Colegio San Agustín de Palma, está este curso de celebración. En este año que está ya a punto de acabar, el colegio conmemora el 125 aniversario de su fundación, efeméride que está contando con diversos actos y actividades bajo el lema «Forjando personas para el futuro». Ese enunciado sintetiza muy bien lo que ha sido el quehacer educativo de los agustinos en la capital balear a lo largo de más de un siglo, desde aquel lejano curso inaugural que se inició el 3 de noviembre de 1892, con el padre Vicente Fernández como primer director.

Entre 1892 y 1895, la sede del colegio fue un inmueble cedido por los Condes de España y situado en la calle Miramar. Posteriormente, a partir del curso 1895-96, las clases se desarrollaron ya en un nuevo emplazamiento, que con el tiempo acabaría siendo el definitivo. Se trata de un monumental edificio situado justo al lado de la iglesia del Socorro, en la vía del mismo nombre. Tanto la calle Miramar como la calle Socorro formaban parte del antiguo y bellísimo centro histórico de Palma, que en aquella época era una pequeña capital de provincias, todavía amurallada, que contaba con unos 62.000 habitantes y que muy lentamente empezaba a abrirse al turismo.

En el libro «Historia de la ciudad de Palma», el escritor Joan Mas Quetglas explica que a finales del siglo XIX los primeros turistas que llegaban a Mallorca «en líneas generales calificaban Palma de ciudad tranquila, donde la vida parecía transcurrir al margen de las grandes noticias y de los hechos que preocupaban a los europeos. De los palmesanos tenían la impresión de que eran gente poco dada al lujo y a la ostentación, amables con el forastero y fervorosamente católicos». Desde entonces, algo han cambiado los palmesanos y también la propia ciudad, que es hoy la octava de España con algo más de 400.000 habitantes.

Cambios significativos

Un hecho curioso a destacar es que en aquel año inaugural de 1892 el Colegio San Agustín de Palma pertenecía a la Provincia Agustitiana de Filipinas. No había llegado aún el «desastre del 98». En la actualidad, el centro pertenece a la Provincia Agustitiana Matritense de El Escorial. La primera denominación del colegio palmesano fue Dulcísimo Nombre de Jesús, nombre que se mantendría hasta el curso 1963-64, cuando el centro fue ampliamente reformado. Desde entonces, la entrada principal se encuentra ubicada en la calle Mateo Enrique Lladó.

Al repasar la dilatada trayectoria educativa del colegio, podría decirse que en buena medida corre paralela a los acontecimientos y a los cambios vividos por España a lo largo del siglo XX. Así, entre 1920 y 1927 el centro estuvo cerrado por cuestiones de carácter económico. A mediados de 1936, con el estallido de la Guerra Civil, el edificio fue parcialmente ocupado por el Ejército. La presencia militar se mantendría en una parte del inmueble hasta 1962. Una década después, ya en los años setenta, las mujeres se incorporaron al profesorado de San Agustín, el colegio se reconvirtió en mixto y pasó a tener la condición de concertado.

Con la llegada de la democracia, el centro se reafirmó en su talante liberal y en su ideario cristiano y agustiniano, fomentador de la convivencia, el respeto y la libertad. Esa circunstancia quizás ha contribuido a que antiguos alumnos hayan sido o sean hoy relevantes figuras políticas de Baleares en el seno de diferentes e incluso contrapuestos partidos políticos. Cabe citar, en ese sentido, al actual vicepresidente del Gobierno regional, el ecosoberanista de MÉS Biel Barceló; la exconsejera autonómica de Familia y Servicios Sociales, la popular Sandra Fernández, o el exsenador socialista Ramón Socías. Otros ejemplos serían la actual primera teniente de alcalde del Ayuntamiento de Palma, Aurora Jhardi, de Podemos, o el portavoz de Cs en el consistorio palmesano, Josep Lluís Bauzá.

Pasado, presente y futuro

La celebración del 125 aniversario del colegio está ayudando estos días al reencuentro de antiguos alumnos, algunos aún muy jóvenes, otros peinando ya algunas canas y otros disfrutando de su próxima o ya efectiva jubilación. En las improvisadas conversaciones y en los corrillos vuelven a salir los nombres de todos aquellos profesores que formarán ya para siempre parte de la gran historia del centro, como los padres Pedro Cantarellas, Miguel Hernández, Venancio Revilla o Baltasar Ramis, o los laicos Miguel Grimalt, María Dolores Ruiz, Joan Barceló o Ana Galán, entre otros muchos. También se recuerdan estos días los triunfos deportivos obtenidos a partir de los años setenta por los equipos infantiles de baloncesto o las entrañables celebraciones navideñas en el salón de actos.

El actual director del centro, el padre Pedro José Gordo explica a ABC qué significa la efeméride que se conmemora este curso. «Estamos viviendo una celebración dichosa que nos hace muy felices a todos los que formamos parte de este colegio y que de una manera u otra dejamos algo de nuestra vida en esta obra». En ese sentido, recalca que «es un gran honor celebrar tantos años de esfuerzo y tantos actos de ayuda a la sociedad palmesana, recordar a tantos personajes, religiosos y laicos que han hecho posible que nuestro colegio sea lo que es hoy». En cuanto a los docentes actuales, muchos de ellos antiguos alumnos, «trabajan con ilusión y se toman el colegio como algo suyo».

Fray Cuñado
Fray Cuñado

En su obra «Contra los académicos», San Agustín escribió que fe y razón son «las dos fuerzas que nos llevan a conocer». Esas dos fuerzas, esenciales también para la educación, han estado siempre presentes en las aulas agustinianas de Mallorca y del resto de España. En esas mismas aulas, hoy, como ayer, se siguen forjando personas para el futuro.