El nuevo edificio estará integrado en el futuro campus de la Universidad de Navarra en Madrid

La Clínica de Navarra abre su hospital gemelo en Madrid

La inauguración del nuevo centro sanitario está prevista para el mes próximo y funcionará a pleno rendimiento en enero

MADRIDActualizado:

Un hospital, dos sedes y el paciente como eje central de la asistencia. Este es el espíritu con el que la Clínica de la Universidad de Navarra (CUN) abrirá el nuevo centro sanitario de Madrid, previsiblemente, el próximo mes. Lo hace en un lugar estratégico de la capital, asomado a la A-2 y a tan solo diez minutos del aeropuerto y menos distancia del centro de la ciudad.

La institución pone un pie en Madrid en un momento de expansión de la sanidad privada en la capital. Llega con el mismo modelo que ha funcionado con éxito en Pamplona desde 1962. La dirección de los departamentos serán los mismos en las dos ciudades, los médicos trabajarán en exclusiva para la institución -no podrán compaginar su actividad con otro centro privado o con la asistencia pública- y compatibilizarán la asistencia médica con la investigación y la docencia. «Será la Clínica de Navarra de siempre, pero ahora también en Madrid», insiste José Andrés Gómez Cantero, director general de la CUN, quien asegura que el hospital no tiene la intención de competir con otros grandes grupos hospitalarios que operan en la ciudad.

Diagnóstico en 24 horas

Su localización en Madrid sí permitirá una mayor accesibilidad a los madrileños que ya buscan atención médica en Pamplona y a los pacientes internacionales que la CUN está ganando en Portugal, América Latina y África subsahariana. A ellos y a los nuevos pacientes que gane la sede de Madrid se les quiere ofrecer un centro de alta resolución, preparado para dar un diagnóstico preciso de cualquier patología en poco más de 24 horas. El objetivo es iniciar tratamientos de una forma rápida y coordinada entre especialistas, «sin listas de espera». «Nuestros profesionales estarán dedicados en exclusiva, lo que nos permite ser capaces de poner los medios necesarios para evitar demoras», explica Gómez Cantero.

Los cuatro proyectos estrella del centro son la unidad oncológica, el área de la salud de la mujer, el centro de cirugía avanzada con procedimientos mínimamente invasivos y la unidad de chequeos. La andrología y las enfermedades de la próstata serán algunos de los problemas que más se podrán beneficiar de esta cirugía mínimamente invasiva. «Algunos pacientes podrán operarse y seguir con su vida laboral a las 48 horas», dice Bernardino Miñana, responsable de la unidad de Andrología.

Para codirigir el proyecto de Oncología, la CUN ha fichado a Antonio González, un referente europeo en cáncer de mama y ginecológico. «Mi objetivo es garantizar una atención interdisciplinar con un programa de medicina personalizada basado en el análisis genómico del tumor», explica González. Trabajó en el Hospital Ramón y Cajal de Madrid y en el MDAnderson Cancer Center. «Aquí , he venido a cumplir un sueño, a unir lo mejor de la asistencia pública y privada».

Embarazos de alto riesgo

Al frente de la Unidad de la Mujer, estará el ginecólogo Luis Chiva. «Nuestra visión de la mujer es poliédrica, con todos sus problemas de salud , especialmente en momentos claves como son el embarazo, el parto, la menopausia o el envejecimiento». Destaca una UCI específica para neonatos y una unidad centrada en el acompañamiento en embarazos de alto riesgo y diagnóstico de malformación. «Queremos tener una actitud positiva ante estos problemas. Si hay tratamiento, daremos respuesta y , si no, acompañaremos a la mujer», cuenta Chiva que no oculta la perspectiva «cristiana» de la unidad.

Un hospital humanizado

Todo está (casi) a punto para abrir sus puertas. El mes que viene se prevé que lleguen los primeros pacientes y en enero la sede gemela estará trabajando a pleno rendimiento. Pero ayer en el edificio, el sonido no era el de los monitores médicos, sino el del trasiego de los operarios que están dando los últimos retoques a las instalaciones. El proyecto se ha diseñado con la idea de contar con un centro amable y humano.

No solo se ha pensado en la decoración. Las fotografías de José Ortiz Echagüe, uno de los grandes autores del siglo XX, y las obras de Fernando Pagola salpican las paredes del centro. Sobre tod, se ha creado un espacio que tiene en cuenta las necesidades de los enfermos. Por eso, en la zona de oncología, a las salas de quimioterapia se les ha reservado la mejor orientación, con luz natural y un horizonte verde cuando el jardín esté en su mejor momento.

Todas son individuales, para que el paciente pueda estar en ese momento acompañado por su familia. La UCI neonatal también se ha diseñado para que los padres puedan estar en un box individual con su hijo y los partos menos complejos se podrán atender en habitaciones preparadas para hacer todo el proceso, desde la dilatación hasta el alumbramiento.