Vídeo: Las dos últimas sesiones del juicio a La Manada, abiertas a la prensa, pero sin cámaras - ATLAS
Juicio en Pamplona

«Los cinco de La Manada se acercaron al vigilante del hotel y le dijeron que querían una habitación para fo...»

Uno de los abogados de la acusación asegura que en los teléfonos móviles de los encausados había archivos borrados

PamplonaActualizado:

Ayer se supo que las conclusiones finales que aportarán cada una de las partes personadas en el juicio por la presunta violación grupal que se celebra en Pamplona serán finalmente en vista pública, es decir, familiares, periodistas y público podrán estar presentes en la Sala de Vistas durante su lectura. Eso sí, no se podrá grabar vídeo ni audio. Así lo decidió el tribunal formado por tres jueces después de que el abogado de tres de los acusados lo solicitase después del aluvión de críticas, «también amenazas», y presiones recibidas a través de las redes sociales.

El mismo letrado, Agustín Martínez Becerra, se queja de que «la presión social y las redes sociales están haciendo un increíble juicio paralelo». Pide también que «se baje el balón al suelo, se relajen los comentarios y juicios paralelos porque, aquí, se va a impartir justicia pase lo que pase». «Lo único que pretendemos es intentar que la presión mediática se controle», afirmó ayer Martínez Becerra. Y recordó que el juicio es «exclusivamente sobre los hechos que ocurrieron el 7 de julio de 2016. Aquí no se está juzgando ni el machismo ni el heteropatriarcado ni absolutamente nada de eso».

Archivos borrados

La deliberación sobre la apertura al público de las conclusiones retrasó el inicio de la sesión de ayer, lo que hizo que la jornada se extendiera a la tarde. Aquí comparecieron los policías que recuperaron los vídeos que dos de los acusados habían grabado de la presunta agresión sexual. Al término del interrogatorio a los policías y a preguntas de los periodistas, uno de los abogados, José Javier Echeverría aseguró que en la memoria de los teléfonos móviles había archivos que habían sido borrados, «pero carecen de importancia, incluso para los policías, porque fueron grabados posteriormente a los hechos». Explicó que aunque habían sido borrados permanecía una franja donde se indica la hora de grabación y «eran de las cuatro o cuatro y media», por lo que ya había pasado todo.

Esto significa que tuvieron que ser borrados entre esa hora y la de su detención, en torno a las diez de la mañana. Sin embargo, Agustín Martínez Becerra quiso matizar y aseguró que «si hubiera vídeos se podrían haber recuperado aunque estuvieran borrados».

Por la mañana compareció en calidad de testigo el empleado del hotel Europa en el que los acusados intentaron encontrar sitio para acostarse junto a la joven víctima. Según el empleado que se encontraba en la puerta, se acercaron los cinco al vigilante y le comentaron que querían una habitación «para follar» (sic.). Según aseguró durante la vista, la joven pudo escuchar estas palabras ya que se encontraba dos metros por detrás de los sevillanos.

También fue interrogada la mujer que entró en el portal donde se produjo la agresión. No aportó grandes novedades. Según relató uno de los acusados llegó justo antes de que la puerta se cerrara y entró en el portal. La chica, desconfiada, esperó a que el acusado entrara en el ascensor y subiera a la segunda planta. Ella cogió el otro ascensor y ascendió a su casa.

La jornada de hoy se reiniciará con la comparecencia de cuatro policías forales y uno municipal, y otros cuatro testigos. Los policías forales son los que realizaron el informe acerca de los vídeos rescatados, que realizaron la valoración de las imágenes que vieron y cuya información fue utilizada por el juez instructor.

Será la última jornada antes de la siguiente fase del juicio, en el que el próximo lunes se verán las pruebas testificales, entre las que se encuentran los 96 segundos de vídeo.