Lucía, Berta y Victoria,son tres de las cuatro alumnas españolas más brillantes, elegidas para competir por primera vez en la Olimpiada Matemática Femenina Europea
Lucía, Berta y Victoria,son tres de las cuatro alumnas españolas más brillantes, elegidas para competir por primera vez en la Olimpiada Matemática Femenina Europea - INÉS BAUCELLS

¿Por qué las chicas son peores en matemáticas?

Algo falla. Pese a tener la misma capacidad intelectual, las niñas obtienen peores resultados que los niños

MADRIDActualizado:

Pitágoras, Descartes, John Forbes Nash, Newton, Bertrand Russell. El podio de las matemáticas ha estado siempre ocupado por hombres. Las mujeres también han contribuido mucho a esta disciplina, pero su presencia a lo largo de la historia ha sido menor. De hecho, en las dos últimas décadas el porcentaje de alumnas matriculadas en el grado de Matemáticas en las universidades españolas ha pasado del 65,26% al 48,50%, una caída que la Real Sociedad Matemática Española (RSME) considera «muy preocupante».

El último informe sobre Igualdad de Género de PISA (2015) revela además que las españolas sacan menos puntuación que los chicos en matemáticas; y entre los estudiantes que obtienen más nota, la diferencia a favor de los chicos es aún más amplia.

La presidenta de la Comisión de la Mujer y Matemáticas de la RSME, Marta Casanellas, asegura que «no se trata de un problema de capacidad intelectual sino de motivación y autoconfianza». «Hay un prejuicio en la sociedad de que la mujer no sirve para las matemáticas pero hay muchos estudios que demuestran que las chicas son mejores que los chicos. El informe de la OCDE pone de manifiesto que en Shanghai las chicas sacan mejor puntuación que los chicos aunque en España y otros países europeos ellas obtienen peores notas», señala a ABC.

Iguales cuando están motivadas

Las conclusiones que saca el propio informe sobre las diferencias en el rendimiento en matemáticas entre ambos sexos es que «las chicas y los chicos tienden a beneficiarse por igual cuando están motivados y tienen confianza en sus habilidades para aprender» esta disciplina.

Por ello, la RSME considera «importante vigilar el tratamiento» que se da a esta asignatura en la educación secundaria», por ejemplo, en el tipo de problemas que se plantean a los alumnos. «Si se proponen problemas matemáticos relacionados con las ciencias de la salud, las chicas se sienten más capaces de resolverlos en comparación con problemas relacionados con tecnología», explica Casanellas, profesora agregada en la Universidad Politécnica de Cataluña.

Cuatro estudiantes españolas

Con el objetivo de fomentar la vocación por los números entre las mujeres, España participará por primera vez este año en la Olimpiada Matemática Femenina Europea (EGMO), que empieza este domingo en Bucarest. Cuatro jóvenes estudiantes de Bachiller representarán a nuestro país en esta cita internacional. Se trata de Berta García, Lucía Fang Ma Li, Victoria Arenas y Lucía Mallo. Las cuatro fueron seleccionadas por la RSME entre las 16 mejor clasificadas en la fase local de la 52 Olimpiada Matemática Española.

«Llevo ocho años participando en competiciones y muchas veces estoy sola en medio de los chicos», explica Berta, alumna del colegio San Juan Bautista de Madrid y la única mujer que obtuvo una medalla de plata en la olimpiada nacional, disputada en la Universidad Politécnica de Cataluña el pasado fin de semana. Tanto Berta como el resto del equipo que representará a España en la competición de Bucarest tienen la mejor nota de su clase en Matemáticas y piensan estudiar alguna rama de la Ingeniería.

«En casa las matemáticas son lo más común»

En el caso de Lucía su afición por la competición se la inculcaron sus padres. «Ellos son chinos y en mi casa siempre me han animado a intentar ser cada día mejor en los estudios», afirma esta joven de Las Palmas. Desde que fueron seleccionadas, estas jóvenes dedican parte del día a entrenarse solas o con profesores. «Yo me preparo por mi cuenta y todos los días hago problemas», comenta Victoria. «En mi casa las matemáticas es lo más común del mundo», bromea.