Rober Solsona

Los centros asistenciales de la Iglesia aumentaron un 71% desde 2010

Se atendieron a 4,8 millones de personas, el 10 por ciento de la población española

MadridActualizado:

Pese a la salida de la crisis, la labor de la Iglesia a pie de calle en favor de las personas más vulnerables sigue siendo una de las mayores aportaciones de esta institución a la sociedad española. Desde el año 2010, los centros sociales y asistenciales aumentaron un 71%, al pasar en apenas seis años de los 5.337 a los 9.110. En dichos espacios, solo en 2016 la Iglesia consiguió acompañar a 4,8 millones de personas, el 10% de la población española.

Estos son algunos de los datos de la Memoria de Actividades 2016, auditada por sexto año consecutivo por la consultora PriceWaterhouseCoopers (PWC) y presentada este jueves al Gobierno y a la sociedad para dar cuenta del destino de los fondos que recibe la Iglesia a través de la asignación tributaria.

«La Memoria es un compromiso que adquirió la Iglesia y tiene que ver con su razón última, que es contar su labor», explicó este jueves el vicesecretario para Asuntos Económicos de la Conferencia Episcopal (CEE), Fernando Giménez Barriocanal. Durante la exposición del balance, el gerente de la CEE agradeció el apoyo de los 8,5 millones de contribuyentes que marcan la casilla de la Iglesia en su declaración de la Renta y que permitió que en 2016 esta institución recibiera la cifra récord de 256,7 millones de euros, un 2,82 por ciento más que el año anterior.

335 millones en donativos

Aunque la cifra es importante, estos fondos que los contribuyentes asignan a la Iglesia a través del IRPF suponen solo el 24% de la financiación total de las diócesis. Los fieles, con sus aportaciones y donaciones voluntarias, llevan el peso más grande (36%). «La Iglesia recibió en donativos 335 millones de euros. Las aportaciones voluntarias de los fieles sigue siendo la principal fuente de financiación de la Iglesia», aseguró Giménez Barriocanal, quien, sin embargo, recordó que todavía existen diócesis pequeñas y rurales que «no se podrían sostener sin el IRPF». Entre ellas se encuentra la de Guadix, cuyo presupuesto depende en un 70% de los fondos que llegan a través de la X en la declaración de la Renta.

Con estos recursos y otras fuentes de financiación, como el rendimiento del patrimonio, las diócesis pudieron llevar adelante sus actividades pastorales y asistenciales y conservar sus templos y edificios históricos. Estas acciones consumen prácticamente el 52% de todos sus recursos económicos.

Su labor en campos tan diversos como la educación, la cultura o la asistencia a los más desfavorecidos supone, además, un importante ahorro para el Estado. Por cada euro que la Iglesia recibe a través de su casilla en la declaración de la Renta, esta invierte 1,38 euros. Esto quiere decir que la Iglesia dedica a la sociedad más del 138% de lo que recibe por la asignación tributaria. «Los contribuyentes invierten con una rentabilidad del 38 por ciento al poner la X en su declaración de la Renta», explicó el gerente de la CEE.

Impacto de la educación

El impacto económico de la educación católica ascendió a los 19.735 millones de euros en 2016, según un estudio realizado por la consultora PwC.

La inversión total en los centros de estudios de orientación católica —subvenciones públicas, cuotas educativas y otros recursos aportados por los estudiantes— fue de 4.866 millones de euros en 2016, pero los beneficios económicos que esa labor consiguió revertir en la sociedad ascendieron a los 19.735 millones de euros, cuatro veces más. Esto significa que por cada euro que se invirtió en educación católica, la sociedad recibió 4,1 euros. La educación es otro de los campos en los que la Iglesia tiene un papel relevante, no solo por el ahorro que sus colegios concertados católicos suponen para el Estado (2.559 millones de euros), sino también por los beneficios que genera entre los alumnos.

Menor tasa de repetición

Según un estudio elaborado para la Memoria 2016, los estudiantes que se forman en colegios católicos tienen en todas las etapas una menor tasa de repetición que la media española, lo que favorece el no abandono en la enseñanza obligatoria. En colegios católicos por ejemplo, la tasa de repetición es 3,6 por ciento contra los 5,7 del resto de colegios.

El patrimonio cultural de la Iglesia y las fiestas religiosas de interés turístico que se celebran a lo largo del año en distintos puntos del territorio también tienen un importante impacto sobre la economía. En 2016, la participación de millones de personas en peregrinaciones, celebraciones de Semana Santa y fiestas populares de carácter religioso, así como las visitas a los bienes inmuebles de la Iglesia generó un impacto estimado en el Producto Interior Bruto (PIB) de España de 22.620 millones de euros, (casi un 3% del PIB). Para sostener su patrimonio, las diócesis destinaron 71,14 millones de euros a proyectos de construcción, conservación y rehabilitación en 2016.

El dinero que ingresa la Iglesia a través de Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF), junto a la aportación de los fieles, permite el sostenimiento de las actividades de las más de 23.019 parroquias, más de la mitad en poblaciones rurales (11.396). En todas ellas se celebran 9,5 millones de eucaristías al año a las que asisten más de 8,3 millones de personas.

«Toda la actividad que realizan las instituciones de la Iglesia es para darse a los demás. Su labor no tiene otro sentido», indicó Giménez Barriocanal. A esas tareas los sacerdotes y voluntarios dedican cada año 46,4 millones de horas.

Nuevo Gobierno

Visiblemente satisfecho por los buenos resultados del modelo de financiación de la lglesia, puesto en marcha en 2006 con el acuerdo del Gobierno socialista, el gerente de la CEE confió en que «ese buen entendimiento» pueda seguir en el futuro tras la llegada de Pedro Sánchez al Ejecutivo. «Las relaciones han sido siempre respetuosas antes y ahora», señaló Giménez Barriocanal, quien además recordó que la Iglesia «siempre ha colaborado con las administraciones públicas sean del signo que sean».