ABC

¿Qué es un cementerio de neumáticos y por qué aún existen si son ilegales?

A partir del Real Decreto de 2005, los vertederos han comenzado a ser ilegales porque se exigió a los fabricantes una correcta gestión de los neumáticos cuando terminaba su vida útil

MADRIDActualizado:

Los vertederos de neumáticos, como el que ardió en Seseña ayer viernes son depósitos históricos que existen en España antes de aprobarse un real decreto en 2005 para la gestión de neumáticos fuera de uso.

«Estos cementerios están desapareciendo. A partir del real decreto, los principales fabricantes crearon Signus, una entidad sin ánimo de lucro encargada de gestionar los neumáticos», explica Isabel López, representante de comunicación de Signus.

La empresa, que está abierta a cualquier fabricante que quiera delegar la responsabilidad en ellos, primero recoge los neumáticos de los talleres y se trasladan a unas instalaciones para clasificarlos.

Una vez clasificados, se determina cuáles son susceptibles de ser reutilizables y cuáles no. Estos últimos se venden para recauchutado Los que no sirven para eso están al final de su vida útil, por lo que se trasladan a otras instalación para su transformación: se trituran, se trocea, y así surge un primer producto que contiene los tres elementos que forman el neumáticos, es decir, acero, textil y caucho que se destina para obra civil y como combustible de sustitución en cementeras

Otro paso es seguir triturando el material para separar todos sus componentes, es decir, se separan el textil, el acero y el caucho.

El caucho se usa para locetas de parques infantiles, relleno de campos de futbol de césped artificial y hasta para carreteras y calzados.

«Las autoridades no se pusieron de acuerdo y el vertedero quedó allí»

Este sistema de buena gestión la paga el consumidor. «Por cada neumático se paga el importe de gestión que repercute en toda la cadena de comercialización hasta el consumidor que es el que asume el coste (100 euros de producto y 1,33 para garantizar su gestión).

Con este sistema tan organizado no se entiende qué hacía en pie el vertedero de Seseña. «El problema ha sido que pertenecía a un señor que está desaparecido dueño de la empresa Disfilt S.A. y que se los llevaba a Seseña. Debido a su desaparición, el vertedero fue asumido por las autoridades. Como estaba repartido entre Madrid y Castilla-La Mancha no llegaron a ponerse de acuerdo y ahí se quedó», explica Isabel López.

Si bien son ilegales y no solo por Real Decreto sino también por normativas a nivel europeo, no es de Seseña el único que sobrevivía. «Aún quedan algunos en España, por ejemplo en Galicia y en las Islas Canarias».