El calor hace estragos y obliga a los colegios a modificar sus horarios

En Madrid, 47 escolares tuvieron que ser atentidos por mareos debido a las altas temperaturas dentro del aula

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La ola de calor que afecta a toda España ha alterado el normal funcionamiento de colegios, institutos y otros centros públicos de la zona centro. En Valdemoro, 47 escolares tuvieron que ser atendidos por el 112 y trasladados después al tanatorio, el edificio más cercano con aire acondicionado; 38 personas fueron atendidas en el Corpus de Toledo; y en Jaén, los alumnos de un conservatorio optaron por examinarse en los pasillos, buscando una temperatura soportable.

Las altas temperaturas, sofocantes ayer en Madrid, ocasionaron problemas en varios centros educativos: en las localidades de Sevilla la Nueva y Manzanares el Real se superaron los 42 grados dentro de las aulas, según denunció el sindicato CC.OO. Pero el caso más impactante fue el del Instituto Neil Armstrong, de Valdemoro, donde el 112 tuvo que atender a 47 alumnos.

Desde el instituto se avisó a las autoridades sanitarias. Cinco ambulancias se trasladaron hasta el lugar, aunque finalmente la mayor parte de los casos se solucionaron refrescando con agua muñecas y nucas de los chavales, y solo seis de ellos tuvieron que ser trasladados a un centro hospitalario, cinco con mareos y deshidratación y uno por un esguince. El resto, fueron desplazados provisionalmente al tanatorio, donde sí había aire acondicionado.

Lipotimias en el Corpus

La situación llevó a los responsables del Gobierno de Madrid a remitir a todos los centros escolares una circular autorizándoles a recortar sus horarios. La directriz da autonomía a los centros escolares para que adapten sus actividades a las altas temperaturas, siempre que se mantengan los servicios de comedor y transporte escolar y se garantice a los padres poder dejar a los niños en sus centros hasta la finalización del horario lectivo.

La nota la puso el consejero de Sanidad madrileño, Jesús Sánchez Martos, que el miércoles incluyó entre sus consejos a los escolares para evitar el calor, hacerse abanicos de papel. La polémica medida fue respondida por el grupo parlamentario socialista, que recibió al consejero en el Pleno de la Asamblea abanicándose con fruición.

En Toledo, el de ayer fue sin duda uno de los Corpus más calurosos que se recuerdan en mucho tiempo. Los cuarenta grados de esta ola de calor se convirtieron además en todo un riesgo para los miles de espectadores y participantes en la procesión, que durante horas soportaron las inclemencias de las altas temperaturas.

Como cabía esperar, estas condiciones climatológicas extremas, especialmente en las zonas de sol, tuvieron sus consecuencias, ya que, según informó la Cruz Roja, sus servicios de emergencia atendieron a 38 personas. De ellas, 30 tuvieron que ser atendidas por lipotimias, 4 por síncopes y una por golpes de calor. Y eso que el Ayuntamiento, ante las previsiones, repartió 3.500 abanicos entre el público.

Riesgo para la salud

Andalucía también está en alerta meteorológica. Córdoba, Huelva, Jaén y Sevilla se encuentran en alerta naranja, con previsiones de que se alcancen entre 39 y 41º a la sombra. En Cádiz y Granada, la Agencia Estatal de Meteorología también ha decretado alerta amarilla, un grado inferior que no entraña riesgo para la población en general, pero sí para colectivos vulnerables.

El calor afectó ayer de forma especial a los alumnos del conservatorio de música de Jaén, como consecuencia de las altas temperaturas. El examen tuvieron que realizarlo en el pasillo del colegio público Muñoz Gárnica, habilitado provisionalmente para las clases, en tanto se llevan a cabo obras de rehabilitación en el edificio del conservatorio.

La asociación de madres y padres de alumnos del conservatorio profesional de música calificaron de inhumana la situación que padecen los estudiantes. El calor también obligó a la dirección del centro a suspender las audiciones de piano, guitarra y coro programadas hasta el día 16 de junio en el salón de actos del colegio. Para justificar su decisión, el equipo directivo del colegio aseguró que se ha superado con creces el límite que marca la normativa vigente en materia de seguridad. En su opinión, existe riesgo para la salud de los profesores y de los alumnos. De hecho, varios alumnos han requerido atención por mareos ocasionados por las elevadas temperaturas.

Más ventiladores

Por su parte, el Gobierno balear dictó ayer una serie de recomendaciones a los centros escolares de la Comunidad para intentar evitar que la ola de calor que se está viviendo también en el Archipiélago afecte a los alumnos. La Dirección General de Planificación, Ordenación y Centros de la Consejería de Educación envió una nota interna a todos los colegios que incluye un total de diez recomendaciones, entre ellas comprar ventiladores, cambiar el horario del recreo o suspender las clases de Educación Física.

Según dicha nota, «los gastos de funcionamiento de los centros se tienen que destinar prioritariamente a hacer frente a la ola de calor», aumentando los gastos de energía y adquiriendo cuando sea necesario «ventiladores u otros aparatos que se consideren oportunos». En ese sentido, la Consejería de Educación indica que si hubiera «alguna dificultad presupuestaria» para adquirir dichos ventiladores, ese problema debe ser comunicado a la citada Dirección General.

Por lo que respecta al recreo, se recomienda «evitar la exposición prolongada al sol» y se propone «la posibilidad de modificar los horarios». Además, se deja en manos de la dirección de cada centro que se suspendan las clases de Educación Física o que sean sustituidas por otras actividades «mientras se mantenga la situación de alerta amarilla por altas temperaturas».

*Información elaborada por A. González (Toledo), j. López (Jaén), E. Freire (Sevilla), J.M. Aguiló (Palma de Mallorca).