Un hombre, en el puerto de Acciaroli, Italia
Un hombre, en el puerto de Acciaroli, Italia - ABC
El pulso del planeta

Se busca en el sur de Italia la fórmula de la longevidad

Científicos americanos e italianos analizarán a 300 centenarios de la región del Cilento, en el llamado «triángulo de la larga vida»

Corresponsal en RomaActualizado:

«Un remoto pueblo italiano podría conservar los secretos de una vida larga y saludable. Para comprender cómo la gente puede alcanzar la mayor longevidad del mundo, investigadores de la Universidad de California, en San Diego, examinarán, junto con sus colegas de la Universidad La Sapienza de Roma, a 300 italianos con más de 100 años, que viven en el Cilento», una zona de la región de Campania, al sur de Italia, situada entre la costa y la montaña. De esta forma, la web de la citada universidad norteamericana ha anunciado que las investigaciones se centrarán en Acciaroli, donde viven más de un tercio de esos campeones de la longevidad. Esta zona fue bautizada en los pasados años 60 como el «triángulo de la larga vida» por el biólogo, fisiólogo y nutricionista norteamericano Ancel Keys, el «padre» de la dieta mediterránea.

El investigador estudió con otros colaboradores durante 40 años las costumbres de la población local, llegando a la conclusión de que una alimentación a base de pan, pasta, fruta, muchas legumbres, poca carne, pescado y aceite de oliva extra virgen proporcionaba extraordinarios beneficios en la salud y longevidad. A este tipo de alimentación la llamó dieta mediterránea, siendo el primero en introducir este concepto en un detallado estudio, y por eso se le considera su «descubridor». «Vivo en el Cilento porque quiero alargar mi vida veinte años», afirmaba Ancel Keys. Lo consiguió, pues murió a los 101 años, una larga vida, al igual que algunos de sus colaboradores, mientras que Margaret Haney, su esposa y colega, llegó a 97.

Y alcanzan las cien primaveras con buena calidad de vida: «Nuestros centenarios están en buena salud y casi todos son autosuficientes. Infarto, ictus, diabetes y párkinson son palabras casi desconocidas», declara a «La Repubblica» Stefano Pisani, alcalde de Pollica-Acciaroli, comunidad elegida por la Unesco como emblemática de la dieta mediterránea. Gracias a la alimentación y el ambiente sano, sus habitantes superan la media de vida italiana en ocho años: las mujeres llegan a 92, frente a 84 en el dato nacional. Los hombres del Cilento, con 85 años, superan la media italiana de 80.

En el Cilento, territorio declarado por la Unesco Patrimonio de la Humanidad, la dieta es una filosofía. Se vive entre olivos, la montaña y el mar, razonando sobre la relación del hombre con su ambiente y la salud desde hace más de 2.000 años. El Cilento, que perteneció a la región histórica de la Lucania, es un territorio mítico, cuya belleza ha inspirado a poetas y escritores. Incluso muchos de los mitos griegos y romanos están ambientados en sus costas. Esta es la tierra de los grandiosos templos de Paestum, ciudad de la Magna Grecia, y la antigua Elea, patria de los filósofos Parménides y Zenón, llamada Velia en época romana y donde Cicerón, Horacio y otros ilustres personajes vivieron atraídos por su clima y ambiente acogedor.

Entre el mito y las bellezas naturales, parece que el tiempo se hubiera detenido. Ahora, el «remoto pueblo italiano» da nombre a la investigación «Acciaroli study». Investigadores americanos e italianos vuelven, medio siglo después de que Ancel Keys «descubriera» la dieta mediterránea, para comprender los secretos de la longevidad y la dolce vita del Cilento.