Los belenes que no debes perderte

Te proponemos una ruta navideña por los mejores nacimientos del país

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  1. Galicia

    El belén de Valga, en Pontevedra, tiene movimientoy elementos de la actualidad
    El belén de Valga, en Pontevedra, tiene movimientoy elementos de la actualidad - EFE

    Valga, con guiños a la actualidad

    En la localidad pontevedra de Valga se encuentra uno de los dos belenes con la distinción de Fiesta Gallega de Interés Turístico. Se trata de un nacimiento en movimiento que cada año llama la atención tanto por su tamaño, como por su composición, con elementos vinculados a la actualidad.

    Se puede visitar hasta el 15 de enero en la rúa Nova Campaña, de lunes a viernes de 17.00 a 20.30 horas, sábados de 17.00 a 21.00 y domingos y festivos de 12.00 a 14.00 horas y de 17.00 a 21.00 horas.

    Belén electrónico en Begonte (Lugo)

    El de Begonte (Lugo) es el segundo belén considerado Fiesta Gallega de Interés Turístico. Se instala cada Navidad desde 1972 de manera ininterrumpida y sus más de 150 piezas de artesanía se mueven. Nunca falla. Tiene una extensión de 150 metros cuadrados.

    Para admirarlo, hay que acercarse al Centro Cultural José Domínguez Guzmán, en la calle Quitimil 2 hasta el último domingo de enero. Hasta el 22 de diciembre, solo se puede visitar festivos y fines de semana de 11.00 a 13.00 y de 15.00 a 19.00 horas. Entre el 23 de diciembre y el 6 de enero, todos los días en el mismo horario. Del 7 de enero al último domingo de ese mes, de nuevo en fines de semana.

    Belén artesanal de Baltar, en Orense

    Decir belén de Baltar es decir Navidad en Orense. El escultor Arturo Baltar lo comenzó en 1967 y lo fue ampliando en años sucesivos en barro cocido. Las figuras miden entre 20 y 25 centímetros y algunas representan a personajes del mundo local. También incluye muchas escenas vinculadas a distintas realidades gallegas, por lo que tiene un marcado carácter etnográfico.

    Se encuentran en la capilla de San Cosme y Damián, en la plaza del mismo nombre. Se puede visitar desde el 16 de diciembre, cuando será inaugurado, hasta el 8 de enero, todos los días de 11.30 a 14.00 horas y de 17.30 a 20.30 horas.

    Santiago, hasta cuatro nacimientos

    En Santiago de Compostela pueden disfrutarse diversos nacimientos que, a su vez, permiten conocer interesantes monumentos. En la Catedral de Santiago se encuentra este año a los pies del santuario, junto al Pórtico de la Gloria. Se trata de un belén de estilo napoleónico de 60 metros cuadrados que puede visitarse durante toda la Navidad desde las 07.00 a las 20.30 horas. En la cercana iglesia del imponente convento de San Martín Pinario hay uno de tipo popular con 600 piezas. Se puede contemplar de 11.00 a 13.30 horas y de 16.00 a 18.30 horas.

    Además, en la iglesia de San Fiz de Solovio, de difícil acceso el resto del año, hay un tercer nacimiento de José Uzal. Lo integaran 200 figuras que pasan del día a la noche gracias a la iluminación. Abre de lunes a viernes de 11.00 a 15.00 horas y de 17.00 a 21.00 horas. En fin de semana, horario ininterrumpido.

    Otro imprescindible es el llamado «belén familiar», en el barrio de Conxo. Los Otero Moreira abren su casa, en la ruela de Torrente, para compartir su creación, una tradición que mantienen desde 1946. Se puede ver de lunes a sábado de 18.00 a 21.00 horas y domingos y festivos de 11.00 a 13.00 horas.

    Donald Trump se cuela en Xermade

    El párroco de Xermade, en Lugo, reinventa cada año el belén de la iglesia de San Antonio. Lo que no cambia es el objetivo: la denuncia social. Esta vez ha decidido convertir a Herodes en Donald Trump y ha dejado fuera al rey Baltasar, «retenido en la frontera» como los refugiados. Con el pesebre precintado, Jesús nace en una cueva.

    El suyo es el nacimiento más reivindicativo, pero la ruta por la Navidad gallega se puede completar con otros belenes como el de La Grande Obra de Atocha, en La Coruña, o el gigante de Viveiro. Más información disponible en el siguiente enlace, en pdf.

  2. Valencia

    Valencia es un destino tradicionalmente estival; pese a ello, el clima y la decoración navideña de la ciudad durante esta época la convierten en un lugar perfecto para disfrutar el tiempo en familia y conocer las costumbres que rodean a la celebración de la Navidad. Entre ellas, el montaje del Belén; una tradición que le ha merecido a más de un Nacimiento una mención especial. Este año, el famoso belén de Roca, situado en el barrio de Roca de Meliana, cumple 26 años con una representación de 50 metros cuadrados y alrededor de 6.000 figuras entre animales y personajes, que van desde un centímetro la pieza más pequeña a 18 centímetros la más grande. Es uno de los belenes más grandes de España en número de figuras, y que además destaca en efectos especiales como el paso del día a la noche, la salida del sol, el canto de los pájaros o las nevadas.

    Uno de los Nacimientos que más esperan los valencianos es el del Ayuntamiento, cuyo diseño corresponde este año a la Asociación de Belenistas de Valencia y expone alrededor de las 500 piezas en el Salón de Cristal. Como novedad, el belén incluye una escena de la cabalgata de los Reyes Magos de Oriente exclusiva y un escenario en el que destacarán, entre los grandes paisajes, huertos de naranjos como guiño a la ciudad de Valencia.

    Si ya la Parroquia de San Nicolás –popularmente conocida como «la Capilla Sixtina valenciana»– merece una visita tras la reciente restauración de sus frescos barrocos, estas navidades hay un motivo especial: su belén vertical. La obra del belenista valenciano Pedro Ródenas tiene tres metros y medio de longitud y, además, es colgante: el Nacimiento comienza a los dos metros de altura y su parte más alta alcanza los seis metros de altura. Una apuesta atrevida y curiosa.

    Aunque se encuentra a pocos kilómetros de Valencia y no en la misma ciudad, el belén monumental de Játiva es uno de los más populares por su gran tamaño, considerado como uno de los más grandes de España en este 2016 con unos 1.600 metros cuadrados de extensión. Sus figuras a tamaño natural y los animales vivos –se pueden encontrar desde aves como patos, ocas o avestruces hasta cerdos, cabras o un dromedario– son los principales atractivos de este Nacimiento. Un circuito-itinerario ideal para que los más pequeños disfruten con las escenas de la festividad.

    Mención aparte tiene el belén de Alcoy, también a unos kilómetros de Valencia, en la provincia de Alicante, que tiene colgado el título de Bien de Interés Cultural Inmaterial de la Generalitat Valenciana y que se representa desde hace más de cien años en la localidad. El «belén de Tirisiti» es un montaje teatral con títeres de escenas religiosas como el nacimiento de Jesús o la llegada de los Reyes Magos, pero también anacrónicas y costumbristas del Alcoy de antaño, como una corrida de toros o el desfile de moros y cristianos. Un espectáculo divertido y lleno de riqueza cultural de la región.

  3. Palma de Mallorca

    FUNDACIÓN BARTOLOMÉ MARCH

    Uno de los belenes más tradicionales de la capital balear es el del Ayuntamiento de Palma, que se empezó a instalar en el zaguán del consistorio en 1979. Se trata de un belén totalmente artesanal, compuesto por decenas de figuras, que muestra los oficios propios de la sociedad rural mallorquina. La dirección es la Plaza de Cort, número 1.

    Para los amantes de los nacimientos clásicos, es inexcusable la visita al belén napolitano de la Fundación Bartolomé March. Compuesto por figuras del siglo XVIII, uno de sus elementos más sobresalientes es el naturalismo de sus figuras y paisajes. Se encuentra expuesto todo el año, pero sin duda ahora puede ser un muy buen momento para descubrirlo, en la calle Palau Reial, número 18. En 2003, este belén fue declarado Bien de Interés Cultural por el Consell de Mallorca.

    Precisamente, la citada institución insular ha inaugurado estas Navidades un belén monumental, ubicado en su entrada, que representa diversos paisajes y escenas de un pueblo de montaña de la Mallorca de finales del siglo XIX y principios del siglo XX. La dirección es calle Palau Reial, número 1.

    Otro nacimiento tradicional es el Belén del Centro de Historia y Cultura Militar de Baleares, ubicado en la calle Sant Miquel, número 69 bis. Una de sus peculiaridades es que se trata de un belén gigante con dioramas navideños en miniatura. Por último, uno de los belenes más entrañables y queridos por los palmesanos se encuentra situado en el Mercado Municipal de Santa Catalina, en la Plaza de la Navegación, sin número.

  4. Toledo

    Belén del Museo del Ejército
    Belén del Museo del Ejército - LUNA REVENGA

    1. El belén de la plaza de Zocodover

    El nacimiento que se instala todos los años en la plaza de Zocodover, centro neurálgico de Toledo, es una parada obligada en la ruta navideña tanto para los toledanos como para los turistas que visitan la ciudad. Este belén, protegido por un cristal para evitar los actos vandálicos y el deterioro del conjunto, está compuesto por las tradicionales figuras. Además durante estos días también se celebra en la plaza una nueva edición de la Feria de Navidad con varios puestos donde poder hacer las compras navideñas.

    2. Belén de la Caja Rural

    El belén de la Caja Rural Castilla-La Mancha es un original montaje que es ya toda una tradición en la ciudad y que congrega a miles de visitantes atraídos por su vistosidad y la presencia de varias especies de animales. Situado en la sede central de la calle Méjico, en el barrio de Santa Teresa, incluye cerca de 70 animales como dromedarios, ponis, cerdos enanos, pavos, faisanes, perdices o gansos, que están cuidados por un equipo de veterinarios. El nacimiento podrá visitarse desde este viernes, 16 de diciembre, hasta pasadas las fiestas navideñas. Una cita ineludible para ir más con los más pequeños de la casa.

    3. Belén de Valparaíso

    El barrio de Valparaíso pone cada año uno de los nacimientos más espectaculares de Toledo. Con sus más de 200 metros cuadrados, con centenares de imágenes y un sistema de iluminación a base decenas de focos, en él están representados grandes monumentos de la ciudad como la catedral, el Alcázar, el Puente de Alcántara, la Puerta de Bisagra y la de Alfonso VI. Además este año como novedad cambia de sede. Del tradicional salón parroquial de Valparaíso pasará al Centro Cultural de San Marcos, lugar que se convertirá en su sede permanente.

    4. Belén del zaguán del Ayuntamiento de Toledo

    En el zaguán del Ayuntamiento de Toledo se instala todos los años un belén realizado por los empleados municipales que permanece abierto al público durante todas las fiestas navideñas para que pueda ser visitado por todos los toledanos que lo deseen. Es una tradición que este nacimiento sea visitado por los escolares de los diferentes centros escolares de Toledo que aprevechan, además, para visitar las Casas Consistoriales.

    5. Belén del museo del Ejército

    El Museo del Ejército acoge en sus instalaciones uno de los nacimientos más originales de la ciudad de Toledo. Este belén en versión playmobil recrea una misión de los militares españoles desplegados fuera de nuestras fronteras. Tanques, camiones y ambulancias se mezclan con las tradicionales figuritas y un nacimiento para recordar también en estas fechas a los que se encuentran en misiones internacionales defendiendo los derechos humanos y garantizando las seguridad de los pueblos del mundo.

  5. Cataluña

    EFE

    En Barcelona, el pesebre más famoso, y además polémico, es el que el Ayuntamiento monta cada año en la plaza Sant Jaume, en pleno corazón de la ciudad. Sus protagonistas, es obvio, no cambian pero su puesta en escena sí que es única e innovadora cada año. Estas Navidades, por ejemplo, el Nacimiento y otras escenas se enmarcan dentro de unas enormes burbujas que no dejan indiferentes a nadie. Además, el hecho de que este año los Reyes Magos hayan sido sustituidos por tres artistas catalanes ha despertado la polémica.

    Más tradicional y también muy popular es la exposición de pesebres en la iglesia de Betlem, en plena Rambla. Allí se exponen una decena de dioramas de gran formato en los que los conseguidos paisajes llaman más la atención casi que los protagonistas de la Navidad.

    Otro de los belenes más especiales de la ciudad es el que tiene la Sagrada Familia en la fachada del Nacimiento, en la calle Marina. De hecho, sus protagonistas permanecen allí siempre, y durante el periodo navideño se se instala una estructura metálica para poder ver desde cerca la escena. Eso sí, hay que tener en cuenta que solo se puede visitar los miércoles, jueves y viernes, de 18 a 20 horas.

    El Museo de las Culturas del Mundo, en la calle Montcada, también expone su peculiar pesebre durante estas fechas. Desde el 16 de diciembre, su patio albergará un belén con 28 figuras de tamaño real con el que el museo pretende también explicar por qué aquí se hace pesebre y en otros sitios no o por qué en los belenes suelen haber pastores oun «caganer».

    Los amantes de estas fechas no pueden olvidar los grandes pesebres vivientes. El de Corbera de Llobregat, muy cerca de Barcelona, se enmarca en un rincón bucólico y es uno de los más antiguos de Cataluña. Además, los que se organizan en Prats de Rei (con bailes incluidos), Castell d’Ar, La Pobla de Montornès, Sant Guim de la Plana o o La Masia de Castelló (en Vandellòs) también merecen una visita.

  6. Castilla y León

    EFE

    La sala de exposiciones de Las Francesas es la sede que alberga el Belén más visitado de la ciudad de Valladolid el pasado año. 40.000 personas fueron las que se acercaron a echar un vistazo a la recreación navideña y es probable que este 2016 esa cifra ascienda. ¿La razón? La unión de tradición y literatura.

    El Belén de estas fechas finales de 2016, realizado por las familias Rodríguez Salmerón y Osuna Álvarez, pertenecientes a la Asociación Belenista Castellana, es una recreación basada en la novela fantástica de J. R. R. Tolkien «El señor de los anillos». Así aparecen en el mismo la aldea de Bree, sin olvidarse de la taberna del Pony pisador o las imponentes Minas Tirith, todo ello mezclado con figuras de Belén tradicionales como los Reyes Magos, el niño Jesús o todo tipo de pastores y ángeles.

    Otro de los belenes curiosos que ofrece Castilla y León es «La Navidad marítima» que se puede admirar en el Museo Etnográfico de Zamora y ha sido realizado por la Asociación Española de Coleccionistas de Playmobil. Los famosos 'Cliks' se unen a la tradición navideña mezclándose con el mar: los Reyes Magos bajando de un gran barco, la Sagrada Familia bajo un faro o una ingente cantidad de ovejas que en vez de pastar en un prado, disfrutan de la arena de la playa. Una bonita muestra que se podrá visitar hasta el próximo ocho de enero.

    En Ávila no hay ni una, ni dos ni tres de estas recreaciones navideñas, sino hasta un total de 650 belenes de 70 países diferentes son los que se pueden ver en el Centro Internacional Teresiano San Juanista (CITeS). 4.000 piezas y un montaje de 3 semanas han dado lugar a representaciones tan curiosas como un belén inspirado en la sinagoga de Cafarnaum de Israel, un nacimiento en miniatura en la que se observa a la Sagrada Familia encima de una bicicleta, uno más del Antiguo Egipto que no le faltan ni las pirámides o un «belén del espacio» conformado por figuras de ET el extraterrestre, en el papel de San José, la Virgen, y Yoda como representación del niño Jesús.

    En la localidad vallisoletana de Cigales la plastilina es la protagonista de la recreación navideña del Belén, siendo el material con el que están confeccionadas las 300 figuras de la representación expuesta en la Iglesia de Santiago Apóstol. Una muestra que sin duda alguna ha sido confeccionada con el más mínimo detalle y es digno de admirar.

    Por último, las monjas clarisas del municipio palentino de Carrión de los Condes exponen uno de los belenes que, probablemente, sea de los más pequeños del mundo. Se trata de un nacimiento realizado en una pipa de girasol. Esta recreación, obra de Pedro Costa Canal, se puede ver junto con otros 1.578 nacimientos en el monasterio de Santa Clara de la localidad palentina.

  7. Madrid

    La capital exhibe estos días una importante muestra de Nacimientos de todas las épocas y estilos. Entre ellos, uno de los más visitados será el de la Real Casa de Correos. El conocido como «Belén de Sol» (con acceso por la calle del Correo, 1) dedica este año su decorado a Carlos III, con motivo del tercer centenario del nacimiento del monarca ilustrado. Con 150 metros cuadrados, montados meticulosamente por la Asociación de Belenistas de Madrid, reproduce los principales monumentos que se construyeron antes o durante el mandato del rey. Todos ellos realizados de forma artesanal, con todo lujo de detalles y elementos realísticos como campanarios que repican y chimeneas que echan humo. Un auténtico viaje en miniatura por los rincones más emblemáticos de la ciudad. Horario: de 10 a 21 horas. Abierto hasta el 5 de enero. Gratis.

    Muy cerca de este, se encuentra otro de los clásicos de estas fechas: el belén napolitano del Palacio Real (Calle Bailén, s/n). Está formado por más de 200 figuras y casas napolitanas, parte de ellas pertenecientes al llamado Belén del Príncipe, iniciado por Carlos IV cuando todavía era Príncipe de Asturias. Figuras napolitanas, genovesas y españolas, hicieron de él uno de los conjuntos más importantes del siglo XVIII, que se ha ido incrementando con nuevas figuras y casas napolitanas del siglo XXI. El montaje de esta Navidad también se ha decantado por reflejar el ambiente ilustrado del reinado de Carlos III, sumándose así a las celebraciones del nacimiento del monarca organizadas por Patrimonio Nacional. Hasta el 8 de enero. Todos los días de 10 a 18 horas (último acceso a las 17 horas). Entrada gratuita.

    El Ayuntamiento de Madrid, por su parte, ha instalado en el Patio de Operaciones del Palacio de Cibeles (Plaza de Cibeles, 1) un belén tradicional obra del artista José Luis Mayo. La muestra combina escenas clásicas de un Nacimiento, como la Anunciación, la petición de posada o a Herodes con su guardia, junto a otras menos conocidas como los preparativos del viaje que los Reyes Mayos realizaron guiados por la Estrella de Belén. Hasta el 8 de enero. De lunes a domingo de 10:20 a 20:00 horas. Acceso en turnos cada 20 minutos. Último acceso a las 19:40 horas. Horarios especiales: 24, 25, 31 de diciembre y 5 enero: de 10:20 a 14:00 h. Cerrado el 1 y el 6 de enero. Gratis.

    El Museo de Historia de Madrid (Calle Fuencarral, 78) alberga otra de los belenes joya de la capital. Es una las colecciones más valiosas de la institución madrileña. Más de 50 piezas articuladas configuran este Nacimiento napolitano del siglo XVIII en un escenario poco convencional. En él, el portal ha sido sustituido por un templo clásico en ruinas rodeado de cabañas y tenderetes. Destacan, ataviadas con ropajes barrocos, las figuras de los Reyes Magos y su séquito. Es el belén que más tarde se desmonta en la ciudad y podrá visitarse hasta el próximo 29 de abril. Horario: de martes a domingo, de 10 a 20 horas. Cerrado todos los lunes y el 24, 25 y 31 de diciembre y el 1 y 6 enero. Gratis.

  8. Sevilla

    Belén tradicional de Cajasol montado por Luis Garduño
    Belén tradicional de Cajasol montado por Luis Garduño - VANESSA GÓMEZ

    El tradicional Belén de la Fundación Cajasol cuenta este año con una atractiva novedad, una experiencia de realidad virtual que permitirá a los visitantes sumergirse dentro de las escenas navideñas, incluso se puede girar 360º para apreciar todos los detalles (es necesaria reserva previa a través del teléfono 955272887). También se puede visitar el tradicional belén monumental que cada año monta Luis Garduño, que en esta ocasión cuenta con más de 250 figuras y una superficie de 400 metros cuadrados. Este año está inspirado en el estilo hebraico (plaza de San Francisco, 1).

    La oficina de la calle Sierpes de La Caixa, en pleno centro de la ciudad, acoge el belén navideño de la Obra Social. «El Belén de Playmobil» está realizado en 18 metros lineales para los que se han utilizado más de 3.000 piezas de Playmobil, 200 litros de pintura, 250 metros de listones de madera, 200 planchas de poliexpan tratadas y modificadas y más de 2.000 horas de trabajo (c/ Sierpes 85).

    El Belén de la Solidaridad es un original Nacimiento de estilo sevillano que instalan personas trasplantadas, y es un belén muy especial porque representa el Nacimiento entre grandes maquetas de edificios emblemáticos de Sevilla y se instala en un convento de clausura (Santa Rosalía, c/ Cardenal Spínola 8), donde también se visita en su capilla el monumental Belén de las monjas clarisas capuchinas. Con su mensaje «Un trasplante es otro Nacimiento» es un foco de concienciación hacia las donaciones de órganos.

    El Hospital de la Santa Caridad de Sevilla ha inaugurado el tradicional Belén Napolitano con piezas del siglo XVIII que su capellán, Giovanni Lanzafame, monta desde hace siete años. El Nacimiento está formado por diferentes figuras de las llamadas «vestideras», del s. XVIII, de unos 30 centímetros de altura, extremidades talladas en madera y cabezas de terracota (c/ Temprado, 3).

    El Nacimiento de la Alegría ha sido montado por CEU San Pablo, Cope y la Fundación Caja Rural del Sur (c/ Murillo 2), un belén artístico obra del belenista José Ángel García. El autor muestra en este belén nuevas formas de entender el belenismo visto desde una perspectiva contemporánea, tomando como punto de partida su esencia, la manifestación de la misericordia de Dios con la humanidad.

  9. Zaragoza

    El belén de la plaza del Pilar, en una edición pasada
    El belén de la plaza del Pilar, en una edición pasada - Fabián Simon

    Centro de afluencia masiva de visitantes durante las fechas navideñas en Zaragoza capital, su belén gigante de la Plaza del Pilar es un alarde artístico y de delicadeza de montaje. Ocupa 1.500 metros cuadrados y no le falta detalle: recreación con cuidadosa ambientación que incluye elementos como el Portal, el Palacio de Herodes, un zoco, jardines y huerto montados para la ocasión… Por ellos se reparten 56 figuras principales a tamaño real, junto a otro medio centenar de piezas de lo más diverso en la que no faltan las representaciones de animales.

    Recorrer este belén gigante es todo un espectáculo que, cada año, secundan miles de visitantes. Sus zonas apadrinadas incluyen masas florales, plantas aromáticas y césped natural, acogidas por 900 metros cúbicos de tierra vegetal extendida para la ocasión en la Plaza del Pilar. Permanecerá abierto a las visitas hasta el domingo 8 de enero, en horario –todos los días– de 11.00 a 14.00 y de 16.00 a 21.00 horas.

  10. País Vasco

    ADRIÁN MATEOS

    El País Vasco es un gran ejemplo de cómo el espíritu belenista es capaz de seguir levantando pasiones en niños y adultos. Como cada año, los habitantes de la Comunidad Autónoma podrán disfrutar de obras de gran belleza a las que los artesanos han dedicado, a lo largo del último año, cerca de 500 horas. El ambiente festivo del que ha hecho gala la región durante la última semana, que ha gozado además de un sol atípico para estas fechas del año, ha permitido a las familias disfrutar de la apertura de las exposiciones.

    Pese a que el proceso de elaboración de las obras prácticamente no ha variado con el paso de los años, los artesanos sí han sustituido algunos de los materiales que utilizar para hacer las piezas. Uno de los más socorridos en la actualidad es el poliespán, que, además de ser más barato que la tradicional escayola, facilita las labores de transporte.

    Las asociaciones encargadas de la construcción de belenes, sin embargo, no gozan de su mejor momento. Buena parte de la población adolescente ha perdido el interés en ellos, y cada vez hay más problemas para encontrar ayudantes que dispongan de tiempo y energía para llevarlos a cabo. Otro problema es la extinción progresiva de las tiendas especializadas, que obliga a los artesanos a buscar sus herramientas en mercados específicos.

    Para todo aquel que quiera animarse, estos son algunos de los belenes más enigmáticos de la Comunidad Autónoma.

    Belén Museo Marítimo (Bilbao)

    Para estas navidades, la Asociación de Belenistas de Vizcaya ha representado por primera vez el nacimiento de Cristo en el Museo Marítimo, que alberga una serie de piezas con detalles náuticos de Bermeo y Lekeitio del año 1800. El belén, que estará expuesto hasta el próximo 6 de enero, cuenta también con una exposición realizada con piezas de Playmobil del coleccionista Luis Fernández.

    Plaza de Guipúzcoa (San Sebastián)

    La plaza de Guipúzcoa albergará hasta el 6 de enero un belén de grandes proporciones con figuras de hasta un metro de altura. La idea surgió en los años 50 de la mano de Pedro Arana, entonces teniente de alcalde del Ayuntamiento, que colocó doce piezas en el reloj floral del parque. Desde 1990, dicha labor la ha realizado la Asociación Belenista de la provincia. Durante los próximos días se sucederán además todo tipo de villancicos y juegos para que los más pequeños puedan disfrutar de un perfecto día navideño.

    Iglesia de Pasos de Semana Santa (Bilbao)

    El Casco Viejo es una de las zonas con mayor número de belenes de Bilbao. Allí se encuentra la Iglesia de Pasos de Semana Santa, que, además de dar cobijo a los tronos de las procesiones, en Navidad también expone varias exposiciones realizadas por la Asociación Belenista de Vizcaya.

    Belén de Florida (Vitoria)

    El Parque de la Florida vuelve este año a ser la sede de uno de los belenes más llamativos del mundo, que se expone en la capital alavesa desde el año 1962. Se trata de una colección de cerca de 300 piezas creadas a tamaño real por distintos artistas. Los vecinos de Vitoria son partícipes de la muestra, pues han ayudado a financiarlo mediante una colecta que se realiza junto al pesebre del niño Jesús.

    Fundación Miranda (Bilbao)

    La Fundación Miranda ha colaborado con la entidad belenista de Vizcaya para exhibir una muestra propia que, además de destacar por el detalle y el mimo con el que se han construido sus piezas, posee una finalidad social. El belén puede verse de forma ininterrumpida hasta el 8 de enero para todo aquel que quiera acompañar en estas fechas a las personas mayores que están atendidas en el centro, muchas de las cuales reciben tan solo medio centenar de visitas al año.