La mayoría de los adolescentes apenas duermen siete horas
La mayoría de los adolescentes apenas duermen siete horas - ABC
Sociedad

Los adolescentes deberían dormir un mínimo de nueve horas

Un descanso incorrecto durante la juventud podría tener consecuencias desastrosas

MadridActualizado:

Los adolescentes deberían dormir 9 horas, pero la mayoría duerme 7. Un hábito que puede tener consecuencias durante el resto de su vida, según explica el doctor Javier Albares, coordinador del Grupo de Trabajo de Cronobiología de la Sociedad Española del Sueño.

La explicación radica en el proceso de maduración del cerebro, que termina a los 22-23 años. Hasta ese momento, el descanso juega un papel fundamental: es durante esta etapa del día cuando se producen, refuerzan o limpian la mayoría de las conexiones neuronales. «Es como si estuvieramos formando las carreteras o autopistas que vamos a utilizar el resto de nuestra vida a nivel neuronal», explica Albares. Pero, si no se descansa lo suficiente, esas conexiones neuronales no solo no se refuerzan sino que incluso se pueden perder. «Los menores que duerman poco, en vez de tener en la vida adulta buenas autopistas para circular, lo que tendrán serán caminos de tierra. De ahí la gran importancia de que los niños y adolescentes duerman bien: si no, no tendrán esas conexiones neuronales bien establecidas para el resto de su vida».

Diversos estudios han comprobado que un adolescente que duerme 7 horas tiene la mitad de capacidad de resolución matemática que un adolescente que duerme 9 horas. También, que un joven que duerme poco tiene más fracaso escolar y más riesgo de bullying (de llevarlo a cabo y también de recibirlo). Además, se ha constatado que los niños obesos duermen menos que los que presentan un peso normal, mientras que los que más duermen durante sus primeros 11 años de vida tienen un menor riesgo de tener sobrepeso en la edad adulta.

Una mejor organización, algo necesario

«Hay que organizar de otra forma los horarios», clama el experto. Al final, las horas de sueño son «robadas» por horarios tardíos, actividades extraescolares a última hora de la tarde, cenas que comienzan ya por la noche y parrillas televisivas que se extienden más allá de las 12.

«Hay que instaurar la importancia del sueño desde el colegio», dice. En opinión de Albares, se debería transmitir su importancia en la salud como un tercer pilar, junto a la nutrición y el deporte. «Sería tremendamente barato y sencillo, solo falta interés».