2017 va camino de convertirse en uno de los tres más cálidos desde que hay registros
2017 va camino de convertirse en uno de los tres más cálidos desde que hay registros
Estado del clima mundial

2017 cerrará el quinquenio más cálido nunca registrado

Olas de calor, sequía, incendios forestales y una actividad ciclónica sin precedentes han marcado los primeros nueves meses del año

MadridActualizado:

El año 2017 va camino de convertirse en uno de los tres más cálidos desde que hay registros, y eso a pesar de que este año no se ha dado el fenómeno de El Niño. Aunque aún habrá que esperar unas semanas para conocer cómo termina climáticamente hablando el año, los últimos datos de la Organización Meteorológica Mundial (OMM) apuntan con mayor probabilidad a que 2016 seguirá siendo el más cálido, con 2017 y 2015 en segundo o tercer lugar. Lo que sí está claro a día de hoy es que el período de 2013 a 2017 será el quinquenio más cálido jamás registrado.

Estos son algunos de los datos recogidos en el informe sobre el estado del clima mundial, que la OMM ha presentado este lunes coincidiendo con la inauguración de la Cumbre del Clima que se celebra en Bonn (Alemania) hasta el 17 de noviembre.

De enero a septiembre de 2017 se registró una temperatura media global de aproximadamente 1,1 °C por encima de los niveles preindustriales y tuvieron lugar numerosos episodios de efectos devastadores, como huracanes catastróficos y crecidas, olas de calor debilitantes y sequías. Los indicadores del cambio climático a largo plazo, como el incremento de las concentraciones de dióxido de carbono, el aumento del nivel del mar y la acidificación del océano, siguen sin dar tregua. La cubierta de hielo marino del Ártico continúa estando por debajo de la media, y la extensión del hielo marino de la Antártida, que antes era estable, alcanzó, o casi alcanzó, niveles mínimos jamás registrados hasta la fecha.

«Los últimos tres años han estado entre los tres años más cálidos en cuanto a registros de temperaturas. Es parte de la tendencia al calentamiento a largo plazo», dijo Petteri Taalas, secretario general de la OMM. «Hemos sido testigos de fenómenos meteorológicos extraordinarios, temperaturas que han llegado a +50°C en Asia, huracanes sin precedentes en el Caribe y en el Atlántico que han llegado hasta Irlanda, devastadoras inundaciones monzónicas que han afectado a muchos millones de personas y una sequía implacable en África oriental».

Patricia Espinosa, secretaria ejecutiva de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, explica que «estos datos ponen de relieve los crecientes riesgos para las personas, las economías y el propio tejido de la vida en la Tierra si no conseguimos encarrilar los objetivos y las ambiciones del Acuerdo de París».

Las altas temperaturas se dieron prácticamente en todo el mundo. Así, determinadas partes del sur de Europa, como Italia, el Norte de África, algunas zonas del este y el sur de África y la parte asiática de la Federación de Rusia alcanzaron temperaturas máximas sin precedentes, y en China las temperaturas igualaron el registro más cálido. El noroeste de Estados Unidos y el oeste de Canadá registraron temperaturas más frías que la media de 1981-2010.

Olas de calor

En cuanto a eventos extremos, el informe de la OMM destaca el calor excepcional a que afectó a algunas zonas del suroeste de Asia a finales de mayo. Así, el 28 de mayo las temperaturas alcanzaron los 54,0 °C en Turbat, en el extremo occidental del Pakistán, cerca de la frontera iraní, y también superaron los 50 °C en el Irán y Omán. El 29 de junio se registró una temperatura de 53,7 °C en Ahwaz (Irán) y en Bahrein se registró el mes de agosto más caluroso hasta la fecha.

En la región del Mediterráneo, en el sur de España el 12 de julio se llegó a 46,9 °C en Córdoba y el 13 de julio a 45,7 °C en Granada. A principios de agosto una extensa ola de calor trajo consigo récords de temperatura en el norte y el centro de Italia, Croacia y el sur de Francia. En California se dio el verano más caluroso del que se tenga registro y también se dio un calor extremo en otros estados del oeste del país.

Incendios forestales

El calor extremo y la sequía contribuyeron a que se produjeran múltiples y destructivos incendios forestales. En Chile hubo los mayores incendios forestales de la historia del país durante el verano del hemisferio sur, de 2016/2017. La temporada de incendios en el Mediterráneo fue muy intensa. El peor incidente fue el que ocurrió en el centro de Portugal en junio, que causó la muerte a 64 personas. Hubo otros grandes incendios forestales en Portugal y en el noroeste de España a mediados de octubre, que se vieron exacerbados por los fuertes vientos que desencadenó el huracán Ofelia. Otros países también sufrieron incendios importantes, como Croacia, Italia y Francia.

En Estados Unidos, desde enero hasta el 19 de octubre, se quemó una zona del territorio continental cuya extensión superó en un 46% la media del período de 2007 a 2016. La superficie de la zona que se quemó en las provincias occidentales del Canadá era unas ocho veces superior a la media estacional de 2006 a 2015 y contribuyó a provocar una intensa contaminación por humo.

Un invierno lluvioso, que permitió el crecimiento abundante de la vegetación, y posteriormente un verano seco y caluroso crearon las condiciones ideales para que se produjeran incendios de gran intensidad en el norte de California a principios de octubre. Estos incendios provocaron al menos 41 víctimas mortales, cifra que representa la mayor pérdida de vidas humanas en un incendio en los Estados Unidos desde 1918.

Sequía

Además de en otras zonas del planeta, como en África oriental, en muchas zonas del Mediterráneo predominaron unas condiciones secas. La sequía más grave se dio en Italia, afectando a la producción agrícola y provocando una caída del 62% de la producción de aceite de oliva con respecto a la producción de 2016. Las condiciones secas también predominaron en muchas regiones de España y Portugal.

Ciclones tropicales

La temporada ciclónica en el Atlántico Norte fue muy intensa. El índice de energía ciclónica acumulada, que mide la intensidad total y la duración de los ciclones, alcanzó en septiembre su valor mensual más elevado jamás registrado. En el Atlántico Norte hubo tres huracanes de primer orden y de gran impacto, que se sucedieron en un corto intervalo de tiempo: Harvey en agosto e Irma y María en septiembre.