Los topillos tienen un papel clave en el ciclo ecológico del agente patógeno involucrado en la tularemia
Los topillos tienen un papel clave en el ciclo ecológico del agente patógeno involucrado en la tularemia - jose ramón san sebastián

Descubren que la tularemia se dispara durante las plagas de topillos

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La tularemia o fiebre de los conejos es una enfermedad infecciosa potencialmente grave causada por la bacteria «francisella tularensis», y transmitida por roedores y diversos tipos de conejos a través de garrapatas y moscas hematófagas.

En un trabajo conjunto de investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), de la Universidad de Valladolid, del Instituto de Salud Carlos III de Madrid y de la Universidad de Castilla-La Mancha, se han encontrado evidencias de una asociación temporal entre casos de tularemia y la aparición de plagas de topillos. Según el estudio, divulgado por la revista Vector-Borne and Zoonotic Diseases y recogido por la publicación científica SINC, los casos de tularemia declarados cada año en Castilla y León guardan relación con las plagas de topillos aparecidas entre los años 1997 y 2014. En este sentido, el número de personas afectadas por esta infección alcanzó los máximos anuales durante las plagas de topillo en los años 1997 y 2007 –con 585 y 486 personas infectadas respectivamente–.

En 2014 se repitió el patrón con un número elevado de afectados en épocas de mayor presencia de los roedores.

«Para mejorar la prevención y el control de esta enfermedad infecciosa, es necesario entender mejor el ciclo ecológico de la bacteria causante (Francisella tularensis)», asegura Francois Mougeot, investigador de la Universidad de Castilla-La Mancha y coautor del estudio.

Este trabajo indica que los topillos tienen un papel clave en el ciclo ecológico del agente patógeno, siendo a la vez un reservorio y un factor de amplificación, más aún cuando el número de roedores se dispara.

«Otros reservorios de la enfermedad, e importantes factores de transmisión a humanos, son las liebres y cangrejos de río. La aparente regularidad temporal en las fluctuaciones poblacionales de topillo campesino podría sentar las bases para anticipar las épocas de mayor riesgo de contagio en el noroeste de España», concluye Mougeot.

Los agricultores, cazadores y cocineros son los núcleos poblacionales más susceptibles a la contracción de la infección, al estar en contacto con las especies animales portadoras de la bacteria.