Una mujer muestra el cuchillo con el que practica ablaciones de clítoris
Una mujer muestra el cuchillo con el que practica ablaciones de clítoris - AFP

La Fiscalía estudia cómo proteger a cuatro hermanas que sufrieron una ablación en Mali

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La Fiscalía de Menores del País Vasco estudia la adopción de medidas de protección de cuatro hermanas, menores de edad y que residen en Álava, que sufrieron una ablación de clítoris durante un viaje a Mali, país de origen de sus padres, en 2013, según ha confirmado a ABC el fiscal superior del País Vasco, Juan Calparsoro. La ablación habría sido ordenada presuntamente por los abuelos de las niñas.

Este nuevo caso de mutilación genital, que llegó a través de los servicios sociales, a los que habría acudido la menor de las hermanas, se menciona en la memoria de la Fiscalía Provincial de Álava, que todavía no es pública, y se ha remitido a la Fiscalía General. Los hechos, denunciados el año pasado, se remontan a 2013.

«A la Fiscalía le compete la protección, como órgano de protección de menores», ha explicado Calparsoro a ABC. «Instar a las administraciones competentes, Diputación, juzgado, a adoptar todas las medidas necesarias para evitar riesgos. Esas medidas podrían ir desde un seguimiento, o plan para trabajar sobre este grupo social a, eventualmente, una suspensión de la guarda o de la patria potestad».

La vertiente penal del caso, aclara Calparsoro, «sería competencia de la Audiencia Nacional porque ha ocurrido en el extranjero». También habría que determinar «si en el lugar de los hechos está penado o no, hay que ver todo esto». El fiscal advierte de que llevar a los responsables ante la justicia española no sería sencillo. «Es muy complejo, porque si los padres no han participado en los hechos, no han sido cómplices, o colaboradores, el tema se complica».

Calparsoro insiste en que, tratándose de un caso que se denunció en 2014, «se entiende que ya está abordado desde un punto de vista legal y de la Administración. No es una investigación reciente», incide el fiscal.

Protocolo de prevención

Desde el Instituto Vasco de la Mujer, Emakunde, insisten en su intención de no causar «alarma social», por lo que no entran a valorar este caso, y recuerdan que, desde hace más de un año, trabajan con el departamento de Sanidad en la elaboración de un protocolo de prevención. La estimación, indican, es que esté ultimado para finales de año.

«El protocolo pasa por la prevención y la formación de los llamados agentes clave: médicos de familia, agentes sociales. Ayudarles a detectar y saber qué hacer en estos casos», precisan desde Emakunde. Una vez que ocurre, es un fracaso. Estamos intentando que no ocurra, evitar que ocurra.

Antecedentes

No es el primer caso que se registra en residentes en el País Vasco en los últimos años. El año pasado se tuvo constancia de que en 2013 dos niñas pertenecientes a familias originarias de Mali y Guinea fueron víctimas de la mutilación genital. Ambos casos también fueron detectados por trabajadores sociales se produjeron cuando las niñas viajaron de vacaciones a sus lugares de origen.

Esto llevó a Emakunde a elaborar el citado protocolo. Según este organismo, con datos difundidos en 2014, el País Vasco es la séptima comunidad autónoma con más población procedente de países en los que se practica la ablación. En total, más de 10.00 personas, de las cuales 3.000 son mujeres y de ellas hay unas 800 niñas menores de 15 años que se encuentran en riesgo.