La enfermedad puede ser transmitida por un 40% de los mininos en EE.UU.
La enfermedad puede ser transmitida por un 40% de los mininos en EE.UU. - Archivo ABC

Se queda ciega por un lametón de su gato

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Janese Walters, una estadounidense residente en Ohio, se ha quedado ciega de un ojo después de que su gato le lamiera la cara. Así lo afirma la versión digital del diario «Toledo News Now», desde donde se ha señalado que el minino le transmitió una infección conocida simplemente como «arañazo de gato» que puede provocar la inflamación de los vasos sanguíneos oculares.

Según afirma la afectada –cuya ceguera es ya irreversible- todo ocurrió después de que una de sus mascotas lamiera su cara. «Me desperté al día siguiente y ya no podía ver por mi ojo izquierdo. Pensé que tenía conjuntivitis», explica la propia Walters en declaraciones recogidas por el susodicho diario.

Desesperada, acudió al hospital varias veces durante un mes donde, finalmente, le informaron de que había sufrido una infección llamada «arañazo de gato», una dolencia que se sucede cuando una de estas mascotas pasa al ser humano una bacteria que porta a través de su saliva o su pelaje. La infección, en los peores casos, puede alojarse en el hígado, producir el colapso de los vasos sanguíneos del globo ocular o crear una meningitis.

La afectada descubrió a su vez que, aunque esta enfermedad es poco conocida, pueden trasmitirla un 40% de los gatos en EE.U. En palabras de Centro de Control de Enfermedades de la región (citado por el diario norteamericano) esta enfermedad es inocua para los gatos, pero considerablemente peligrosa para los humanos si llega a transmitirse.

Con todo, desde el centro afirman que, teniendo un mínimo de cuidado, se evita el contagio: «Tan solo hay que lavarse las manos después de jugar con los gatos y no dejar que laman tus heridas si están abiertas». Por su parte, Walters se ha limitado a aceptar lo sucedido y a buscarle el lado positivo: «Soy afortunada, podría haberse transmitido a mi otro ojo».