Estos animales también están indicados para niños a partir de los ocho años
Estos animales también están indicados para niños a partir de los ocho años - abc

Hámster, un pequeño gran compañero

Este pequeño roedor solo necesita unos cuidados sencillos y hacer un poco de ejercicio. Es el colega ideal para aquellas personas que quieren tener una mascota; pero no tienen tiempo de salir a la calle con ellos

Actualizado:

Para aquellos que quieren tener una mascota, pero no tienen ni el espacio ni el tiempo suficiente para atender como se merece un perro o un gato, un pequeño roedor como el simpático hámster es una opción excelente. Estos animalicos, también están indicados para niños (aunque siempre bajo la supervisión de un adulto), a partir de los 8 años. Dándoles de comer, atendiéndoles o manteniendo limpia su jaula, los pequeños aprenden responsabilidades y a sentirse útiles. Antes de adquirir un hámster -por lo general llegan a casa a través de compañeros del colegio que en su casa se han visto sorprendidos con una camada inesperada- también los hay en adopción (ahora mismo disponen de 11 ejemplares) recomendamos para conocer mejor a estos roedores la lectura de algún libro sobre ellos. Existe un delicioso cuento titulado «Néstor hámster» de Krings Antoon o ya para aprender a cuidar más en serio a su futuro amigo la editorial Hispano Europea tiene «Tu primer hámster» de Peter Smith.

Los hámster son pequeños, ocupan poco espacio y necesitan unos cuidados sencillos. Según el último censo de la Asociación Nacional de Fabricantes de Alimentos para Animales, son más de 16 millones los hogares en España que cuentan al menos con un animal de compañía. De esta cifra, 3.384.000 corresponde a pequeños mamíferos entre los que se encuentra nuestro protagonista de hoy junto a chinchillas, cobayas, jerbos y ratoncillos blancos.

El hámster en libertad vive en zonas desérticas con temperaturas extremas. Al ser un animal solitario se adapta muy bien a estar sin pareja. De todos los pequeños roedores domésticos es el más habitual en nuestros hogares. Como decimos es pequeño, tranquilo, pero vivaracho, económico y fácil de mantener y no produce olores desagradables. Su longevidad -siempre dependiendo del trato y el cuidado que hagamos de él- está entre 2 y 4 años. Son animales noctámbulos, lo que significan que tienen menor actividad cuando sus amos están despiertos y la contrario. Los expertos en pequeñas mascotas aconsejan adquirir un hámster joven para que de esta manera desde el primer momento, se acostumbre a que lo tengamos en la mano y se deje acariciar sin temor. Para coger un hámster hay que sujetarlo con las dos manos, vigilando que no se caiga, pero sin apretar. Entonces con mucho cuidado se le puede acariciar.

Desde pequeño es conveniente sacarlo de la jaula -alejado de otras mascotas como perro o gato- con mucho cuidado y evitando que se caiga y en un lugar despejado de peligros o de posibles escondites donde sea difícil su localización. Existen en el mercado unas bolas transparentes con agujeros para respirar de unos 17 cm (cuestan alrededor de 7 Euros) se las conoce como «pelota para hámster», «bola de ejercicio» o «de paseo» en las que se introduce al animal y ellos corretean y hacen ejercicio; pero hay que tener cuidado que no se choquen o haya cerca unas escaleras. No deben estar dentro más de diez minutos. Hay que dejar que sea el animal el que mueva la bola, debe ser un juego y no que el hámster se asuste.

Recién llegado...¡¡Ya en casa!!

Tras venir de la tienda lo que más necesita el animal es tranquilidad. Los primeros días -una semana- el animal debe adaptarse a su nuevo hogar. Los expertos recomiendan que en la jaula se coloque heno para que se puedan cobijar y estar tranquilos ya que son tímidos y mucho alboroto les puede producir estrés. Es recomendable colocar en puntos estratégicos de la jaula pedazos de algodón o celulosa para que él decida donde va a ser su cama; así como acceso a la comida muy sencillo (en varios lugares) aunque luego cuando se acostumbre solo se le ponga en un lugar determinado. Que no le falte el agua, un cuenco con verdura y que la temperatura ambiente en el que se coloque la jaula esté entre los 25º y los 27º y que no esté cerca de un foco de calor (calefacción), corrientes de aire y que no reciba de manera directa la luz del sol.

La casa y el ajuar

Compre un habitáculo dependiendo del tamaño que va a tener el animal de adulto, sin exagerar para que le sirva al hámster para toda la vida. Debe ser espaciosa y con pocos obstáculos y fácil de limpiar. En el mercado hay una amplia oferta puede encontrar con precios que van de los 14 a los 30 euros. La famosa rueda puede adquirirse a parte y colocársela en determinados momentos ya que se da el caso -más de los que se imaginan- en que este artilugio no es santo de su devoción y en la mayoría de los casos es más un estorbo que un juguete para el inquilino. El hámster tiene que sentirse a gusto en su jaula... es su hogar. La jaula debe estar fabricada con barrotes horizontales de metal con poca distancia entre ellos, tenga en cuenta que si fuesen de madera o de plástico, con toda probabilidad el animal se escaparía haciendo un agujero. Para la comida un cuenco de material fuerte (1,05 Euros) y resistente a sus fuertes dientes para beber los más adecuados son los cilíndricos que tienen forma de botella, con un pico de acero inoxidable en la punta, éstos se llaman bebederos con chupete (3,95 euros). Se fabrican en diferentes tamaños según las necesidades del animalito.

¡Hora de comer!

El hámster es un animal que no necesita muchos cuidados; pero depende de usted para sobrevivir. Junto con la higiene (la jaula hay que limpiarla una vez a la semana), la alimentación es un factor imprescindible para que este goce de buena salud. Segín los expertos necesita una alimentación equilibrada y rica en sales minerales, vitaminas y otros nutrientes. Una dieta alta en fibra y baja en grasa será muy buena para su organismo. Las frutas y verduras le aportan las vitaminas y, los cereales y semillas cubren su necesidad de carbono y fibra.

Entre los vegetales se recomiendan las judías verdes, la patata, el calabacín, la lechuga, el maíz y el pepino. Respecto a la fruta, la naranja, la manzana, la pera, el plátano y los frutos secos sin salar son adecuados para su dieta. La dieta básica del hámster son los cereales se les puede dar copos de avena, soja, girasol, muesli, sémola de trigo, etc. Un consejo siempre que vaya a incluir un nuevo ingrediente a su dieta es aconsejable hacerlo poco a poco. Un cambio brusco de alimentación puede producirles serios problemas estomacales.

El hámster tiene una serie de alimentos prohibidos que incluso pueden poner en peligro su vida: la sal, la grasa, el chocolate y todo lo dulce. Otras comidas indigestas son el perejil, el cilantro, las verduras mojadas o aliñadas, congeladas, junto con la uva, zanahoria y la remolacha, estas últimas en dosis altas son malas para su salud.

Para una perfecta alimentación no hay que administrarle más comida de la necesaria, pues a los roedores les encanta almacenar. Hay que dosificar. La comida seca de venta en las tiendas de mascotas y grandes superficies suelen proporcionar al hámster una dieta equilibrada y, además, es más cómoda y no se estropea fácilmente. Una combinación de los dos tipos de alimentación es la más adecuada, eso si lavando y secando bien las frutas y verduras y retirar lo que dejen ya que estos alimentos pasados pueden producirles graves enfermedades.

Por último el hámster, como roedor, necesita «roer» objetos duros con el fin de limar sus incisivos (nunca dejan de crecer). Es aconsejable que dispongan en su jaula de un cuscurro de pan duro. También existen en el mercado galletas especiales, bolas de calcio e incluso maderas para esta función de desgastar los dientes.