El bastón de Santa Teresa en India, el país donde más crece la orden carmelita
El bastón de Santa Teresa en India, el país donde más crece la orden carmelita - abc

Teresa de Jesús, la santa española más universal

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Desde Tiapei (Taiwán) a Washington (EE.UU.) pasando por Líbano o Ecuador, toda la familia teresiana se unió este sábado a la celebración del quinto centenario del nacimiento de la santa española más universal, Santa Teresa de Jesús. Ávila, su ciudad natal, acogió la ceremonia principal con sendas misas en la casa donde nació Teresa de Cepeda y Ahumada el 28 de marzo de 1515 y en la catedral, presidida por su obispo, monseñor Jesús García Burillo; el prepósito general de los Carmelitas Descalzos, el italiano Saverio Cannistrà, y el vicario general, el padre Emilio José Martínez. La fiesta se extendió a las 10.000 religiosas, 4.000 frailes y 50.000 seglares que la familia teresiana tiene repartidos por los cinco continentes.

«Es impresionante ver cómo Santa Teresa es querida y suscita interés en todo el mundo», comenta a ABC el padre Antonio González, presidente de la Fundación del V Centenario y testigo directo del cariño y la admiración que la santa abulense despierta en los lugares más recónditos del planeta. Desde octubre del año pasado, el padre Antonio es uno de los carmelitas que acompaña la peregrinación mundial del bastón de la religiosa, una de sus reliquias más emblemáticas, ya que con él se ayudó durante sus últimos años de vida. Hecho de madera de avellano, el bastón refleja el espíritu inquieto y andariego de esta mujer que durante el siglo XVI recorrió toda España para fundar más de una decena de monasterios y conventos.

Durante cinco meses el bastón ha visitado conventos y comunidades carmelitas en más de 31 países, desde el continente asiático hasta América. «Esta peregrinación ha sido una enorme oportunidad para compartir con comunidades de todo el mundo y ver la vitalidad del Carmelo y de la Iglesia. Ha sido impresionante descubrir esa diversidad unida por una espiritualidad común, la de santa Teresa», explica Antonio, ya de regreso en Madrid.

Pionera en Líbano

En muchos países, los carmelitas descalzos no sólo han sido pioneros sino «la presencia viva de Santa Teresa» durante siglos. Es el caso de Líbano. El primer convento carmelita se fundó en 1643 en un lugar conocido como el Valle de los Santos. El padre Raimond Abdo explica que la comunidad cristiana –llamada la Iglesia maronita–, consideran «a Santa Teresa de Jesús y San Juan de la Cruz pilares fundamentales de la cultura mística y de la experiencia humana y religiosa», además de ser una vía de diálogo con la religión mayoritaria, la musulmana. «El Carmelo ha contribuido muy bien a la fusión de culturas y ha hecho un trabajo muy grande que demuestra que hay una Iglesia que ha sido capaz de convivir con los musulmanes 1.200 o 1.300 años sin desaparecer», comenta el sacerdote.

La proyección internacional de santa Teresa llega también a Australia, un continente que la santa abulense «no conocía pero que por su vocación universal seguro que le hubiera encantado fundar un convento», señala el padre Antonio. Casi cinco siglos después de su nacimiento, es una realidad. Una pequeña comunidad de frailes y religiosas llevan un centro de espiritualidad, un colegio y varias parroquias en la localidad rural de Varroville, a media hora de Sidney. «La fe cristiana llegó aquí por los misioneros franceses pero también por el carácter de nuestra Madre Santa Teresa, un carisma que ayudó enriquecer la Iglesia en este continente», explica la hermana Marian, de origen irlandés.

Pero es en la India donde la familia teresiana experimenta un sorprendente crecimiento. Más de 1.000 frailes carmelitas descalzos se reparten actualmente en siete congregaciones. Para el padre Benjamin Franklin, que reside en la localidad india de Pondicherry, al sureste del país, «la Madre Teresa no es solamente española, también es india».

Traducida al chino

Un poco más al este del continente asiático, en Taipei (Taiwán), la figura de Santa Teresa también cobra popularidad. La hermana Clara Jiang, Mercedaria Misionera de Bérriz ha sido la encargada de traducir la obra de la santa abulense al chino que se habla en este país independizado del régimen de Pekín desde el final de la guerra civil en 1949. «El conocimiento de Santa Teresa va poco a poco pero este tipo de iniciativas ayudan mucho», explica el padre Antonio.

La hermana María Dolores Ondobo, delegada de las misioneras carmelitas para el África anglófona, con sede en Kenia, recuerda que Santa Teresa es un contenido obligado en la escuela. «En los países de habla inglesa, la figura de Santa Teresa es, hasta ahora, más conocida dentro de las parroquias de las órdenes teresianas, que hay muchas en la región, que entre la población local. En cambio yo soy de Guinea Ecuatorial y, en mi país, hasta hace poco, se estudiaba la literatura de los místicos y, entre ellos, Santa Teresa», explica la religiosa.

EE.UU., «buen suelo»

EE. UU. también«es un buen suelo» para la espiritualidad de Santa Teresa, según uno de los principales traductores de sus obras entre la orden carmelita norteamericana, Kieran Kavanaugh. En un país donde la religión dispone de un amplio espacio en la vida pública, las enseñanzas de la santa de Ávila sobre la oración cuentan con gran difusión. «Lo que sobre todo hizo Santa Teresa fue enseñar a rezar, y eso sigue siendo válido para la gente de hoy: todo el mundo tiene que llegar a la amistad con Dios para ser feliz», afirma Kavanaugh.

El carmelita vive en el monasterio de Washington, la ciudad de los «think tanks» en la que no podía faltar un Instituto de Estudios Carmelitas. Para el quinto centenario el instituto ha preparado varios actos, entre ellos la presentación de la traducción de una nueva edición de «Spiritual Adventure», un clásico sobre Santa Teresa. En la fundación de la orden en EE.UU., a comienzos del siglo XX, participaron carmelitas de la provincia catalana, que se instalaron primero en Arizona.