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Una enfermea italiana podría haber asesinado a 93 personas

Al parecer les inyectaba dosis letales de cloruro de potasio, por considerarlos «molestos»

ángel gómez fuentes - Corresponsal En Roma - Actualizado: Guardado en: Sociedad

Podrían ser 93 las víctimas de Daniela Poggiali, enfermera del hospital de Lugo di Romagna (Ravenna), que se encuentra en la cárcel desde el 10 de octubre. En un primer momento, la acusación fue de presunta autora de la muerte de 38 pacientes, a los que habría inyectado cloruro de potasio en dosis letales por considerarlos “molestos”. Pero ahora el fiscal general de Ravenna, Alessandro Mancini, amplía la investigación, porque se sospecha de muchas más muertes, hasta 93, en los dos últimos años.

El caso fue descubierto tras la muerte de una mujer de 78 años, cuya autopsia aclaró que había muerto por una alta dosis de cloruro de potasio. Hace una semana, en los medios italianos se publicó una horrible foto de la enfermera en la que aparece con los pulgares en alto y sonrisa divertida junto al cadáver de una anciana a la que habría suministrado una inyección letal. La realizó con el teléfono móvil una colega, Saura Pausini, investigada también ella y despedida del trabajo. Pausini ha confesado que su colega solía suministrar a los pacientes laxantes, “para causar problemas a las enfermeras de turnos posteriores”.

«Se sentía como Dios»

El fiscal Mancini ha dado una explicación sobre este caso que ha dejado estupefacta a la opinión pública: “No tenemos las pruebas de que estos pacientes hayan sido asesinados, pero 93 es un número preocupante. La enfermera pensaba ser tan lista que podía asesinar cuando le diera la gana. Tenía un sentido de poder que la hacía sentir con capacidad para hacer lo que quisiera, incluso quitar la vida. Se sentía omnipotente como un Dios. Este ha sido su error”.

El fiscal ha precisado también que la enfermera Poggiali asesinaba no para terminar con los sufrimientos de los enfermos en fase terminal, sino para no tener que acudir a pacientes “difíciles” o porque los parientes de las víctimas le hacían demasiadas peticiones y quería liberarse de unos y de otros. Tan segura y temeraria era la enfermera que llegó a decir a un médico que el problema de salud de algún paciente se habría podido resolver “con un par de ampollas de potasio”, anunciando así abiertamente cuáles eran sus instintos e intenciones.

Este increíble número de muertos se ha producido durante los turnos de la enfermera en los dos últimos años. Si realmente se confirman, la enfermera Daniela Poggiali se convertiría en el “ángel de la muerte” que más personas ha asesinado en la historia del crimen. Hasta ahora el triste récord lo tiene el enfermero americano Charles Cullen, que admitió haber enveneado a 40 pacientes en 16 años en New Jersey.

En un artículo titulado “La última frontera del narcisismo estúpido”, el escritor Claudio Magris calificó el caso de “imagen perfecta de la imbecilidad además de la atrocidad del mal”.“Esa mujer que se hace fotografiar es un ejemplo extremo del narcisismo estúpido que parece difundirse cada día más. Triunfa la aspiración a una eternidad sin ningún valor, una paradójica democratización del culto de la personalidad; cada uno quiere que se sepa todo de él o de ella”, concluía Magris.

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