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«El bienestar depende de tu estado mental, no de tu cuenta bancaria» y otros consejos para no amargarse la vida

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¿Es posible vivir la vida del modo en que eliges hacerlo? Desempleo, dificultades económicas y familiares, problemas de salud... ¿Qué hacer cuando nuestro camino a la felicidad no hace más que complicarse? Tal Ben-Shahar, el por muchos definido como el «gurú de la felicidad», dice tener la respuesta al enigma. Solo hay que consultar el manual de este experto en psicología positiva, («Elige la vida que quieres» Ed. Alienta) para convencernos de que, en efecto, los problemas pueden ser muchas veces nuestras mejores herramientas para hallar ese sentimiento abstracto que con tanto ahínco buscamos a lo largo de nuestra existencia. En esta entrevista le desvelamos las claves:

— ¿Cuáles son, en base a su experiencia, las llaves que nos abrirán la puerta de la felicidad?

No hay una, ni dos, sino siete:

1. Date permiso para ser humano. Debemos aceptar nuestras emociones de forma natural para que, de este modo, nos sea más sencillo sobreponernos a ellas. Rechazar tus emociones te llevará solo a la frustración y a la infelicidad. En palabras del autor, estamos equivocados si pensamos que una vida feliz se basa en la ausencia de malos momentos. Solo aceptando tus emociones estarás más abierto a experimentar sentimientos positivos.

2. Tu meta debe ser involucrarte en actividades enriquecedoras. Trata de buscar una o dos horas al día para tener una experiencia gratificante y, posiblemente, ello afectará al resto del día o, incluso, a la semana entera.

3. La felicidad depende de tu estado mental, no de tu cuenta bancaria. Nuestro nivel de felicidad viene determinado por el modo en que interpretemos la vida. ¿Quieres ver los fallos como algo malo o como la llegada de nuevas oportunidades?

4. Simplifica. Estamos demasiado ocupados intentando hacer cada vez más cosas en muy poco tiempo. La cantidad influye en la calidad y, ciertamente, compromete nuestra felicidad al no poder abarcarlo todo. Aprende a decir «no» a otros para decirte «sí» a ti mismo.

5. La conexión cuerpo-mente es importante. Lo que hacemos —o no hacemos— con nuestro cuerpo influirá en nuestro estado mental. Ejercicio, dormir adecuadamente o tener una alimentación saludable nos llevarán a un perfecto estado físico y mental.

6. No olvides dar las gracias cada vez que puedas. Aprende a apreciar las cosas buenas de la vida, como una simple sonrisa.

7. La felicidad también viene determinada por el tiempo que pasas con aquellos que cuidan de ti. Aprecia a aquellos con quien pasas el tiempo y disfruta con ellos.

— En su opinión, ¿cuáles son las dificultades más comunes a las que debemos enfrentarnos en nuestro día a día?

El cambio, sin lugar a dudas, es la mayor barrera a la que tenemos que hacer frente todos y cada uno de nosotros. Cambios en nuestras relaciones de pareja, en la familia, en el trabajo... Todo ello suele causar estrés, ansiedad e incapacidad para aceptar la tristeza.

— Y en este camino a la felicidad, ¿hay algo que debamos evitar especialmente?

Hay que tener mucho cuidado con el uso de la tecnología. Está bien emplear los avances tecnológicos para estar en contacto con nuestros seres queridos. Sin embargo, si nos volvemos adictos a internet y nos pasamos muchas horas al día enganchados a la Red, es posible que aparezcan problemas. Recuerda siempre que tener cien amigos en Facebook nunca será lo mismo que el contacto real con tan solo uno de ellos.

— ¿Hay cierto tipo de personas a evitar en ese camino?

Sí. Huye de quienes son extremadamente negativos, pues no harán más que robarte energía.

— ¿Qué nos aconseja para lograr convertir nuestros defectos en virtudes?

El primer paso es saber que tenemos que cambiar. Después, tener paciencia. Igual que debemos practicar muchas veces si queremos tocar bien el violín, deberemos darnos tiempo para lograr un cambio positivo en nuestra forma de ser.

— ¿Qué importancia considera que debemos dar a los bienes materiales?

Su importancia se basa únicamente en que puedan satisfacer nuestras necesidades básicas -comida, seguridad, educación-. Fuera de eso, tener dinero o más posesiones nunca te hará más feliz.

— ¿Es realmente posible llevar a cabo el título de su libro y elegir la vida que queremos?

¡Claro que sí! Siempre tendrás la oportunidad de cambiar aquello que no te gusta de tí. Lógicamente no podrás cambiarlo todo, pero sí gran parte de ello. Por ejemplo, puedes elegir apreciar aquello que tienes, cómo tratas a las personas que te rodean... Ese tipo de elecciones determinarán tu calidad de vida.