Australia es el único país donde se venden cajetillas de tabaco genéricas
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España se opone al empaquetado genérico de cigarrillos en Irlanda

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El Comité Nacional para la Prevención del Tabaquismo (CNPT) expresó este martes su decepción a la Ministra de Sanidad, Ana Mato, por la negativa de España al empaquetado genérico de los cigarrillos en Irlanda, cuyo Gobierno pretende seguir el camino inaugurado por Australia. El envasado genérico del tabaco persigue evitar que los paquetes tengan reclamo visual para los jóvenes, por lo que las cajetillas quedan indistinguibles unas de otras, salvo que se tome lean la marca y el nombre del fabricante. Y por supuesto, nada de publicidad y promociones dentro y fuera del paquete de cigarrillos.

A la oposición de España a que Irlanda sea el primer país europeo en seguir la senda iniciada por Australia, y auspiciada por la Organización Mundial de la Salud (OMS), se sumaron otros ocho países de la Unión Europea: Bulgaria, Rumania, Eslovaquia, la República Checa, Polonia, Grecia, Italia y Portugal.

En la carta remitida a la ministra, el CNPT «lamenta que con medidas como esta, inexplicables desde el punto de vista de la salud pública, España, que estuvo a la cabeza del control del tabaco en la Unión Europea, pasa a estar en un lugar cuando menos poco ejemplar», y recuerda que «hemos recibido escritos de asociaciones de profesionales sanitarios de toda Europa interesándose por los motivos que nuestro Gobierno ha podido tener para este posicionamiento».

Las multinacionales, en contra

El CNPT destaca que la evidencia científica muestra que el hecho de restar atractivo a la cajetilla de tabaco disminuye la incorporación de niños y adolescente a su consumo. Además, recuerda que entre 2010 y 2013 la prevalencia de consumo de tabaco en Australia, bajó del 15,1% al 12,8%, un descenso superior al 15%.

Señala además que recientes estudios realizados en Australia demuestran que el envasado genérico no desvía el consumo hacia marcas baratas ni incentiva el contrabando de tabaco. «Por eso, las multinacionales del tabaco se oponen radicalmente a ello, movilizando los recursos de los que disponen», concluye el CNPT.