Los principales síntomas de la deshidratación

Los principales síntomas de la deshidratación

Una orina muy densa y amarilla, problemas de concentración y, por supuesto, sed, son algunos de las primeras alertas

Actualizado:

Las altas temperaturas del verano no hacen sino acentuar los riesgos de deshidratación. El hecho de que en verano comamos menos no contribuye a mejorar esta situación, que puede generar muchos problemas de salud y que solo puede corregirse con una correcta ingesta de líquidos.

La deshidratación suele definirse como un balance negativo de agua corporal, cuando la excreción de líquidos excede al consumo. Según el European Hydration Institute, la deshidratación puede ser leve, representada por una pérdida de entre el 1% y el 3% del peso corporal (pc), moderada entre el 3% y el 10% del pc y más del 10% en casos graves. El organismo explica que la sed es el principal síntoma de deshidratación, y aparece cuando la deshidratación es muy leve. Así, la sed que aparece por deshidratación continua viene precedida de la eliminación de orina de color amarillo oscuro y en cantidad escasa. Por lo general, un nivel de deshidratación superior al 2 % disminuye la capacidad de memoria a corto plazo.

En unas jornadas organizadas por la Real Academia Nacional de Medicina se trataron los problemas que derivan de una incorrecta hidratación. Los principales síntomas de la deshidratación son los siguientes: sensación de confusión y de fatiga, somnolencia, mayor riesgo de caídas, infección del tracto urinario, formación de cálculos renales, problemas dentales, trastornos broncopulmonares, estreñimiento, dolores de cabeza y migrañas.

El profesor Lluis Serra-Majem, presidente de la Academia Española de Nutrición y Ciencias de la Alimentación, explicó en el evento que«existen estudios que muestran que la falta de líquido durante más de 12 horas puede provocar dolores de cabeza y que, por el contrario, la ingesta de líquido en personas con cefaleas reduce su duración e intensidad».

Síntomas como el cansancio injustificado, el dolor de cabeza o incluso el dolor de garganta precederían a la disminución de la atención. Los primeros signos físicos de una deshidratación moderada suelen ser la sequedad nasal y en la lengua. Otros síntomas pueden ser tener la piel fría, ausencia de lágrimas al llorar, además de menores cantidades de orina y ésta de un color

Siendo estos los síntomas, las causas serían las siguientes: la primera y principal es la poca ingesta de líquidos durante una enfermedad, los vómitos y las diarreas, un exceso de sudor por hacer ejercicio a altas temperaturas y orinar en exceso, algo habitual en casos de diabetes.

Un reciente estudio del Instituto de Ciencia, Tecnología de los Alimentos y Nutrición del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, y publicada en la revista «Nutrición Hospitalaria» en el que se incluye un decálogo para conseguir una hidratación adecuada.

1. Beber al menos entre 2 y 2,5 litros de líquido al día (agua, infusiones, zumos naturales, refrescos, sopas u otro tipo de bebidas) de forma variada y con moderación.

2. En el deportista, beber una cantidad adecuada de líquido dependiendo del ejercicio realizado y la duración (80-350 kcal/1.000 ml, de los que al menos 75%, hidratos de carbono simples, como la glucosa).

3. Para evitar la hiponatremia, los deportistas deben ingerir bebidas con las cantidades de sodio apropiadas (entre 460 y 1.150 mg/litro) entre 0,6 y 1,2 litros a la hora, en las actividades de larga duración.

4. La dieta diaria ha de estar equilibrada a través de una alta variedad de diferentes alimentos, pero en cantidades moderadas.

5· Consumo de entre 20 y 30 gramos al día de fibra (incluida en legumbres, cereales naturales y tres porciones de vegetales y otras tres de frutas).

6· Comer entre 4 y 6 comidas al día, en cantidades adecuadas y a horas apropiadas.

7· Alrededor de 420 minutos a la semana de actividad física entre moderada y fuerte en niños y adolescentes, y al menos tres días a la semana de actividad fuerte o muy intensa.

8· Al menos 150 minutos de actividad física moderada a la semana o 75 minutos de actividad intensa en personas adultas. Cada minuto cuenta y juega un papel muy importante en la salud.

9· Hacer descansos de 30 minutos cuando se está sentado para evitar consecuencias negativas en la salud asociadas a un sedentarismo prolongado.

10· De manera general, cada persona debe encontrar su propio balance energético para lograr su bienestar y un estado saludable a través de una nutrición adecuada, una apropiada hidratación y una actividad física que prevenga la inactividad.