Sociedad

El Papa consuela a cuatro víctimas de la prostitución en esclavitud

Jefes de policía de 20 países suscriben en el Vaticano un pacto contra el tráfico de seres humanos y la esclavitud

juan vicente boo - Actualizado: Guardado en: Sociedad

El Papa Francisco habló en privado con cuatro mujeres víctimas de la prostitución forzada durante una de las sesiones de la conferencia sobre tráfico de seres humanos y esclavitud en la que han participado durante dos días en el Vaticano jefes de policía de veinte países además de representantes del FBI, Interpol y Europol.

El cardenal arzobispo de Londres, Vincent Nichols, manifestó que «tuve la oportunidad de hablar con tres de ellas después de su encuentro con el Papa. Puedo decir que se sentían alegres y con mucha paz».

Las cuatro mujeres, rescatadas de redes de traficantes, intervinieron a lo largo de dos días en la conferencia internacional, en la que también tomaron parte religiosas dedicadas a rescatar chicas de la prostitución forzada como la española Aurelia Agredano, vice general de las Adoratrices, quien explicó en la conferencia de prensa final «la indefensión de estas muchachas sin documentos sufriendo violaciones lejos de sus casas».

Según la hermana Aurelia -cuya orden, fundada por la madrileña santa María Micaela trabaja en este campo desde 1856-, «es necesario hacer un trabajo de prevención en las familias y en las escuelas», especialmente en los países de origen. En el caso de España, ahora hay menos víctimas de América Latina, pero más de Nigeria y países del este de Europa, que vienen engañadas y después son esclavizadas mediante amenazas a ellas o sus familias, adicción a las drogas, etc.

El Papa lleva años haciendo frente a este abuso así como al del trabajo esclavo de inmigrantes sin documentos en Argentina, y por eso manifestó su apoyo a la conferencia participando como oyente en las sesiones del jueves.

En su discurso a los participantes, el Santo Padre afirmó que «el tráfico de seres humanos es una llaga en el cuerpo de la humanidad contemporánea, una llaga en la carne de Cristo. Es un delito contra la humanidad».

Al término de los dos días de trabajo en el Vaticano, los 22 jefes de policía de sus respectivos países suscribieron una «Declaración de Empeño» contra el tráfico de seres humanos y la esclavitud, en la que manifiestan «su empeño personal en desarrollar la colaboración con la Iglesia y la sociedad civil para llevar ante la justicia a los responsables de estos horribles delitos y para aliviar el sufrimiento de las víctimas».

El jefe de la policía metropolitana de Londres, Sir Bernard Hogan-Howe, destacó el trabajo que hacen las religiosas para establecer los primeros contactos con las víctimas, de modo que se atrevan a acudir a las autoridades. El año pasado rescataron a 160 mujeres esclavizadas, en su abrumadora mayoría extranjeras. A su vez, el jefe de la policía de Tailandia, agradeció el apoyo del Papa y el trabajo de prevención y ayuda que realizan las religiosas.

Nueva reunión en Londres en noviembre

Los 22 jefes de policía acordaron reunirse de nuevo en noviembre de este año en Londres, bajo el patrocinio de la secretaria del Interior británica, Theresa May, para continuar el trabajo. El jefe de la policía metropolitana de Londres, Sir Bernard Hogan-Howe, que actuará como anfitrión, señaló que reunirse de nuevo en un plazo tan breve «es una clara muestra del nivel de empeño, pues todos estos caballeros son gente muy ocupada».

A lo largo de estos dos días de trabajo en la «Casita de Pio IV», situada en los Jardines del Vaticano, los jefes de policía han creado un organismo de coordinación, el «Grupo Santa Marta», así llamado porque muchos de ellos vivían en la misma residencia que el Papa a quien veían, como todo el mundo, en las comidas y en la misa de la mañana quien quisiera asistir.

Entre los países participantes hay muchos de destino de chicas esclavizadas como Estados Unidos, Canadá, Alemania o España, pero también muchos de origen como Nigeria, Rumania, Tailandia o Filipinas, aparte de responsables del FBI, Interpol y Europol.

Hace menos de un mes se constituyó en el Vaticano el Global Freedom Network, formado por las Iglesias Católica y Anglicana, la universidad islámica de Al-Azhar en el Cairo, la Walk Free Foundation y otros grupos religiosos y civiles, para hacer frente a la esclavitud contemporánea. A su vez, el parlamento británico –que inició en su día la lucha contra el tráfico de esclavos en el Océano Atlántico- ha comenzado el estudio de la Ley contra la Esclavitud Moderna, la primera de este tipo en Europa.

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