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Singapur encabeza el informe PISA en resolución de problemas

Los primeros puestos vuelven a estar copados por estudiantes asiáticos. Singapur encabeza el ranking con 562 puntos, seguido por Corea del Sur

carmen calvo - Actualizado: Guardado en: Sociedad

Singapur es un país basado en la meritocraciay sus escuelas son un mero reflejo de lo que el país exige a sus habitantes. El sistema, público, premia el esfuerzo de los estudiantes desde la escuela primaria y pone especial énfasis en el aprendizaje del inglés y en las asignaturas de ciencias. Asimismo, se inculca en los niños el respeto hacia el profesorado, algo muy vinculado al confucionismo, y el sentimiento de pertenencia a la nación, por lo que muchas escuelas comienzan la jornada con el himno nacional.

Desde los seis hasta los doce años, los niños aprenden inglés, además de su lengua materna (tamil, mandarín o malayo), matemáticas, ciencias, humanidades y artes. Al acabar la primaria, deben superar una reválida, Primary School Leaving Examination, que les permitirá elegir, en función de los resultados, la escuela donde cursarán sus estudios secundarios.

Los centros de educación secundaria están clasificados anualmente en un ranking y las familias presionan a los niños para que sus notas de reválida les permitan acceder a los institutos más prestigiosos, como el Raffles. La nota de la reválida divide también a los estudiantes en tres grupos, avanzado, normal y técnico, que, a pesar de ser permeables, van creando una selección de los mejores alumnos del país.

En la escuela secundaria, se añade a las asignaturas de primaria una tercera lengua, siendo el español una de las opciones, junto con el japonés, el coreano, el francés y el alemán.

Es habitual que los pequeños acudan a clases privadas, para poder seguir el ritmo de los alumnos más aventajados, algo que el gobierno pretende evitar pero que, en los últimos años, se ha convertido en práctica habitual y que es objeto de debate pues podría poner en riesgo la igualdad de oportunidades del sistema público. Al acabar el ciclo de educación secundaria, los alumnos deben superar una nueva reválida para continuar estudios preuniversitarios o de formación profesional.

Bilingüismo, mérito y presión familiar

Los estudiantes de Singapur viven, por tanto, desde los seis años enfrentados a una competitividad extrema, bajo una gran presión familiar, y con un sistema educativo que pone el mayor énfasis en el inglés y en las asignaturas de ciencias y tecnología y que segrega en función de los resultados académicos.

La directora general de educación, Ho Peng, manifestó hoy al conocer los excelentes resultados de Singapur en resolución de problemas que «se confirman nuestros esfuerzos para dar a los estudiantes no solo una base fuerte en lectura y matemáticas, sino también las herramientas para resolver problemas reales».

Fueron casi 1.500 estudiantes del país, procedentes de 166 escuelas públicas y seis privadas, entre ellas la Madrasa Aljunied Al-Islamiah y la Escuela Internacional de Canadá, los que participaron en las pruebas de PISA.

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