Sociedad

Derek Paravicini, el genio musical de una persona autista y ciega de nacimiento

El pianista británico, todo un fenómeno internacional, ofrece esta tarde en el Colegio de Médicos, gracias a la Fundación Orange, su primer concierto en España. Se puede seguir en directo por streaming

susana gavi√Īa - Actualizado: Guardado en: Sociedad

Derek Paravicini nació prematuro, a las 25 semanas de gestación y con poco más que un kilo de peso. El oxígeno que sirvió entonces para salvarle la vida, le dejó sin embargo ciego y con sus facultades mermadas. Posteriormente se descubrió que sufría un autismo severo. Un trastorno, «que no enfermedad», que supone problemas de relación y de comunicación a través de las palabras. Sin embargo, Paravicini, que hoy tiene 34 años, encontró otra manera de comunicarse con el mundo: la música, para la que está dotado de una manera extraordinaria pues a los dos años y medio ya tocaba el piano, y con cuatro repetía ya numerosas piezas, aunque sin ninguna técnica.

«Con cinco años Derek tenía un gran entusiasmo por el piano pero no sabía cómo tocarlo»Fue en la Lodge School, una escuela para personas ciegas en Londres, donde Adam Ockelford conocería a Derek Paravicini. «Tenía cinco años y me empujó del piano para ponerse él. Comenzó a tocar con entusiasmo, con todas las partes de su cuerpo: las manos, los codos, la nariz... Derek no podía ver y por eso no sabía cómo hacerlo». Fue entonces cuando Ockelford, músico, compositor (el año pasado le escribió a Derek una obra para orquesta con once mil notas musicales, que tardó cincuenta horas en aprenderse), profesor e investigador, se dio cuenta del talento de aquel niño y comenzó a trabajar con él.

«Fueron años nada fáciles, en los que trabajamos para conseguir aprender los distintos tonos. El reto era cómo enseñarle si no me dejaba acercarme al piano», ha confesado esta mañana Ockerlford ante los medios de comunicación en el Colegio de Médicos, donde dentro de unas horas (a las 19,30) Paravicini ofrecerá, acompañado por intérpretes de la Escuela de Música Creativa, su primer concierto -las entradas ya se han agotado- en nuestro país, gracias a la Fundación Orange, que además lo retransmitirá en directo por streaming (http://fundacionorange.es/derek.html)

Oído absoluto

La capacidad de Derek para la música venía avalada por su oído absoluto (una de cada veinte personas con autismo tiene oído absoluto), que le permite repetir cualquier pieza musical, «sin demasiada dificultad», tras escucharla una sola vez. Esto le ha llevado a almacenar en su memoria decenas de miles de piezas musicales y ganarse sobrenombres como el de «ordenador musical» o iPod, «porque su cabeza contiene más música que estos», bromea Ockelford, que lleva ya trabajando con Derek casi tres décadas en lo que se ha convertido en «algo más que una relación alumno-profesor».

En estos años Paravicini se ha convertido en un fenómeno internacional ofreciendo conciertos en Estados Unidos, Japón, Australia... «Uno de los momentos más especiales -recuerda Ockelford- fue el concierto que ofreció en el Barbican de Londres con la Royal Philarmonic cuando tenía 9 años». Hoy, sus interpretaciones colgadas en la red han logrado más de un millón de visitas.

«Derek es feliz cuando toca porque así se comunica con los demás»«Para Derek la música es su lenguaje para comunicarse con los demás. Es una persona feliz cuando toca porque esto le permite expresar sus emociones y hacer amigos. Él no toca para sí mismo», matiza Ockelford que quiere dejar claro que su alumno no solo repite los sonidos que escucha, que no se trata de una simple imitación, sino que también improvisa. «Cada concierto que ofrece es diferente, aunque tenga las mismas obras». Entre sus géneros favoritos se encuentra el jazz (tiene su propio grupo en el Reino Unido), pero también frecuenta el pop, el tango y la música clásica. Para el concierto de esta tarde ha aprendido varios fragmentos de «El amor brujo» de Manuel de Falla, que durante esta mañana ha repetido en varias ocasiones ante las numerosas cámaras de televisión que han acudido al encuentro.

El encuentro con la prensa ha estado seguido de una conferencia de Adam Ockelford, sobre introducción a la música de niños autistas en la que ha explicado la conexión especial de las personas con este trastorno con la música o también con otras artes. Un trastorno que si hace treinta años afectaba a uno entre 10.000 niños, hoy la estadística es de uno entre cien.

Toda la actualidad en portada

comentarios