Las claves del milagro educativo de Polonia
Polonia ha mejorado 28 puntos en matemáticas en el informe PISA desde 2003 - ABC
EDUCACIÓN

Las claves del milagro educativo de Polonia

Los polacos han mejorado notablemente sus resultados en el informe PISA tras reformas que incluyen «reválidas», más autonomía de los centros escolares e incentivos a los profesores

Actualizado:

El último informe PISA ha demostrado el éxito de las reformas educativas aplicadas por un país europeo, de tamaño similar al de España, de las que nuestras autoridades han tomado buena nota: Polonia.

Sus resultados se sitúan por encima de la media de la OCDE, tanto en matemáticas como en lectura y ciencias, habiendo experimentado importantes mejoras a lo largo de los años en las tres categorías. En la primera de ellas, matemáticas, ha pasado de 490 puntos en 2003 a 518 en 2012, colocándose en el puesto 14º entre los 65 países incluidos en el informe.

En lectura, ha pasado de 479 puntos en 2000 a 518 en la última evaluación, situándose décimo en la lista, y en ciencias ha alcanzado el noveno puesto, con 526 frente a los 498 del año 2006. Además, en las tres evaluaciones, Polonia ha incrementado notablemente el porcentaje de alumnos excelentes al tiempo que ha reducido el de estudiantes rezagados.

«Los estudiantes polacos se encuentran entre los más talentosos de Europa y el mundo», presumía el pasado martes el primer ministro polaco, Donald Tusk, en una declaración recogida por Efe. Y todo ello, con la mitad de gasto por alumno que la media de la OCDE. ¿Cuáles son, por tanto, las claves de este milagro polaco?

Las reformas de 1999 y 2009

El éxito de este antiguo país excomunista, según apunta la propia OCDE en su informe, hay que encontrarlas en las dos grandes reformas que ha acometido en su sistema educativo, una en 1999 y otra diez años después.

Al caer el telón de acero en 1989, el nuevo régimen democrático se esforzó por despojar a la educación de la carga ideológica impuesta desde los tiempos de Stalin. Sin embargo, en lo demás, se mantuvo lastrada por las viejas estructuras del sistema comunista.

La reforma de 1999 buscaba elevar el nivel educativo de la era comunistaPara elevar la calidad educativa, ampliar el número de personas con estudios secundarios y superiores y garantizar la igualdad de oportunidades, en 1999 se puso en marcha una amplia reforma estructural. Además, como recuerda la OCDE, los cambios educativos eran parte de una batería de modificaciones más amplia, que incluía la reducción de las regiones administrativas de 49 a 16 y reformas en el sistema sanitario y de pensiones.

La reforma polaca de 1999 dio una mayor responsabilidad en materia educativa a las autoridades locales, al tiempo que reorganizaba la red escolar, modificaba los métodos administrativos y de supervisión; cambiaba el currículo; introducía un nuevo sistema centralizado de exámenes; reorganizaba la financiación de los centros escolares a través de subvenciones a los gobiernos locales, y ofrecía nuevos incentivos al profesorado, como itinerarios de promoción alternativos y la revisión de sus remuneraciones.

Una nueva secundaria

El gran cambio en la arquitectura del sistema fue pasar de una estructura en la que había ocho años de enseñanza primaria, seguidos de cuatro o cinco de secundaria o de tres de formación profesional, a otra que responde al esquema 6+3+3. Es decir, sólo seis años de primaria, otros tres de una nueva secundaria inferior obligatoria llamada «gimnasio», y otros tres de secundaria superior (también pueden ser cuatro) o de formación profesional básica. Esta nueva estructura permite extender un año el periodo de educación general, con un núcleo común de contenidos y los mismos estándares para todos los estudiantes.

Más autonomía para los centros

El nuevo concepto de currículo básico proporciona a los centros escolares más margen para crear sus propios contenidos a partir de un marco general, combinando la transmisión de conocimiento con el desarrollo de habilidades y la formación de actitudes. «En lugar de seguir pasivamente las instrucciones de las autoridades educativas, se espera de los profesores que desarrollen su propio estilo de enseñanza, que puede ser adaptado a las necesidades de sus alumnos», destaca el informe PISA.

Sistema de «reválidas»

Pero esta mayor autonomía requirió poner al mismo tiempo en marcha de un sistema de recogida de información y control del sistema, en el que al final de cada etapa educativa (primaria y las dos de enseñanza secundaria) se somete a los estudiantes a evaluaciones nacionales estandarizadas, lo que en España se ha venido a llamar «reválidas». El resultado del examen al concluir la secundaria inferior, el «gimnasio», se utiliza junto con las notas de los alumnos para la admisión a las escuelas de secundaria superior. A su vez, la «reválida» al final de la secundaria superior sirve para acceder a la universidad.

La OCDE destaca que las «reválidas» incentivaron a los alumnosLa introducción de estas evaluaciones nacionales «no sólo proporcionó la oportunidad de controlar los resultados del aprendizaje, sino que cambió los incentivos para alumnos y profesores», al enviar «una clara señal a los estudiantes de que su éxito dependía directamente de sus resultados evaluados externamente, e hizo posible valorar a los profesores y las escuelas en una escala comparable en todo el país».

Descentralización del sistema

En Polonia, donde no existe un estado autonómico como en España, los gobiernos locales pasaron a desempeñar un papel importante, siéndoles transferidos los fondos escolares en función de los estudiantes.

Incentivos a los profesores

Asimismo, para los profesores se estableció un nuevo sistema de desarrollo profesional y de evaluación de los docentes, que elevaba los requisitos pero también ofrecía unas remuneraciones acordes con su tarea.

Modificación de las asignaturas en 2009

En 2009 se amplió la reforma, modificando de nuevo el currículo básico hacia habilidades y competencias transversales, centrándolo más en la experimentación, la investigación científica, la resolución de problemas, el razonamiento y la colaboración. Además, también se reformaron los programas de formación profesional.