Un grupo de perros callejeros en Bucarest
Un grupo de perros callejeros en Bucarest - flickr

Bucarest votará si se sacrifican miles de perros callejeros

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La muerte de un niño de cuatro años tras ser atacado por unos perros callejeros en la capital de Rumanía ha sido la gota que ha colmado el vaso de las autoridades: el alcalde de Bucarest, Sorin Oprescu, ha anunciado un referendo para que los ciudadanos de la capital rumana decidan sobre el sacrificio de decenas de miles de perros callejeros que viven en Bucarest. Son un problema sanitario y de seguridad argumenta el alcalde la misma semana de la muerte del pequeño.

«Es lamentable constatar con este suceso la seriedad del problema de los perros callejeros», ha declarado Oprescu en una rueda de prensa esta semana en la que ha precisado que el plebiscito es la única opción y que se celebrará a finales de septiembre o a principios de octubre. Única opción, porque el Tribunal Constitucional (TC) rumano anuló en 2012 una ley aprobada meses antes en el Parlamento que otorgaba a las autoridades locales la potestad de sacrificar a los «canes asilvestrados». El TC consideró que la ley atenta contra la Declaración Universal de los Derechos de los Animales.

Según datos oficiales, sólo en Bucarest viven cerca de 65 mil perros callejeros y el año pasado unas 16 mil personas fueron atacadas por canes sin dueño en la capital rumana. En los medios de Rumanía se comenta que el problema de los perros asilvestrados se remonta a la Rumanía de Nicolae Ceausescu, que forzó a cientos de miles de rumanos a mudarse a las ciudades para cumplir con sus planes de industrialización. Ante la imposibilidad de tener a las mascotas en sus nuevas viviendas se vieron obligados a abandonarlos.

50.000 perros sacrificados

El recurso de la matanza ya se utilizó en 2001, bajo el mandato del entonces alcalde y hoy presidente, Traian Basescu, cuando se eliminaron en Bucarest en torno a 50.000 perros. La presión social e internacional, con la actriz francesa Brigitte Bardot liderando las protestas, consiguió reducir el número de animales sacrificados en años siguientes, y en 2008 se prohibió el sacrificio masivo de perros. El coordinador de la Autoridad para la Vigilancia y Protección de los Animales, Razvan Bancescu, declaró a la cadena de televisión B1 TV que el Ayuntamiento no puede sacrificar a todos los perros de Bucarest: «No podemos recoger a todos los perros en un mes y sacrificarlos, aunque sí podemos esterilizarlos», dijo Bancescu.

Esta semana, un niño de cuatro años murió y su hermano de seis resultó herido. Según la policía, los niños se alejaron de la abuela en el Parque Tai, al norte de Bucarest. Mientras buscaba a sus nietos, el mayor volvió con una herida en la pierna y le contó que su hermano había sido atacado por una jauría de perros. La mujer llamó inmediatamente a la policía, que encontró el cuerpo del menor buscado detrás de una zona de arbustos.