El agua ha llevado por delante un puente de piedra en la localidad de Salardú - atlas españa

Cientos de evacuados por las lluvias y el desborde de los ríos en Cataluña y Aragón

No ha habido daños personales, pero sí cuantiosas pérdidas materiales

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Las intensas lluvias registradas en las últimas horas en el Pirineo de Lleida afectaban al final de la mañana de hoy a al menos nueve municipios de la Vall d'Aran y el Pallars Sobirà (Lleida), con desbordamiento de ríos y corte de suministros que han obligado a la evacuación de más de 200 personas.

Según han informado Protección Civil y Bomberos de la Generalitat, los evacuados han sido trasladados de la parte baja de los cascos urbanos hasta otras zonas elevadas de los pueblos de este valle pirenaico. También se han evacuado los campings de la zona cercanos al río, que apenas presentaban ocupación.

Por el momento no se han registrado daños personales, pero no se descarta que se tengan que llevar a cabo más evacuaciones debido a que el río también se está desbordando a su paso por Llavorsí.

También en las localidades de Benasque y de Castejón de Sos (Huesca), decenas de personas han tenido que ser evacuadas por las inundaciones provocadas por la fuerte crecida del río Ésera. Las intensas lluvias de la madrugada y el deshielo han formado una devastadora combinación que ha desencadenado una gran avenida en este río pirenaico. La alcaldesa de Benasque, Luz Gabás, explicó que no ha habido daños personales, pero sí cuantiosas pérdidas materiales.

Ante esta situación, la Dirección General de Protección Civil y Emergencias se mantiene en contacto permanente con las autoridades autonómicas y ha puesto a su disposición los medios estatales necesarios. El Gobierno de Aragón ha solicitado la intervención de la Unidad Militar de Emergencias (UME) para intervenir en el Pirineo oscense. La UME se encuentra, igualmente, alertada para actuar en otras zonas afectadas de Aragón y Cataluña, a solicitud de la comunidad autónoma correspondiente

La alerta por riadas se activó ante las adversas previsiones meteorológicas, y el peligro aún se mantiene. La preocupación se centra tanto en las subcuencas Pirenaicas como aguas abajo, hacia el Ebro. El Pirineo ha llegado a las puertas del verano con un gran e inusual cantidad de nieve, cuyo deshielo en sí mismo supone un riesgo de riadas, que se incrementa si, como ha ocurrido hoy, se combina con fuertes lluvias.