«Éticamente es inaceptable, su fin es matar embriones en fase temprana»
Imagen de la técnica de transferencia nuclear de células somáticas - CELL, TACHIBANA et al
Mónica López Barahona, catedrática de Bioética

«Éticamente es inaceptable, su fin es matar embriones en fase temprana»

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La catedrática de Bioética Mónica López Barahona ha puesto luz ante un descubrimiento científico que ha levantado admiración en todo el mundo, pero que sin embargo debería pasar antes por una lupa, la de la ética.

Estos científicos, dice la doctora en la Cope, «han generado un embrión humano por clonación utilizando la misma técnica que se utilizó para clonar la oveja Dolly, que es el mamífero superior clonado más mediático, y por tanto, nos encontramos frente a un fenómeno de clonación en sentido estricto. La cuestión está en que han dejado crecer el embrión, han permitido su desarrollo hasta que ha alcanzado el mayor número de células madre embrionarias para poderlas utilizar para ulteriores investigaciones y consecuentemente para obtener esas células hay que matar al embrión».

«Estos científicos alegan que en ningún caso pretenden con esto clonar personas pero la cuestión es: ¿si el embrión humano en las primeras fases de desarrollo no es una persona, entonces qué es?", se pregunta la catedrática de Bioética y profesora de la Universidad Francisco de Vitoria.

A su juicio, «se ha clonado un ser humano en fase embrionaria, se debe hablar en pasado, se ha clonado un ser humano, un embrión humano».

La clonación que se presenta como la curación para muchas enfermedades, algo que cuestiona la doctora López Barahona, «los datos objetivos de los ensayos clínicos aprobados en la cabecera del enfermo nos dicen que hoy son más de 4.000 los ensayos clínicos que se están llevando a cabo para enfermedades de difícil cura y no hay ningún ensayo clínico aprobado con células madre embrionarias». Por tanto, continúa, «es francamente dudoso el pensar que con estos ratios las células troncales embrionarias sean una opción, a fecha de hoy, para medicina regenerativa». En los ensayos en animales con células madre embrionarias derivadas de embriones humanos generados 'in vitro' o por otras estrategias, lo que se ha comprobado, según la experta, «es que generan tumores de muy alta agresividad y por tanto la enfermedad que se pretende curar no puede curarse porque el modelo animal, el ratón o el mono, muere antes. La eficacia terapéutica, a fecha de hoy, de las células madre embrionarias está altamente cuestionada».

«La ciencia debe tener un límite y ese límite debe estar en la propia dignidad del ser humano. Desgraciadamente en la historia de la humanidad hemos sido testigo ya en muchas ocasiones de que cuando ese límite se sobrepasa las consecuencias son nefastas para la humanidad», concluye López Barahona.

Más información en la web de Cope.