Las locas dietas de las famosas
De izquierda a derecha y de arriba a abajo: Beyoncé, Victoria Beckham, Mariah Carey, Demi Moore, Gwyneth Paltrow y Jennifer Aniston, entre las famosas que siguen dietas poco recomendables

Las locas dietas de las famosas

Excéntricas, desequilibradas y dañinas, así son las dietas que triunfan en Hollywood y arrastran a miles de fans

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Como bien dice el doctor Adelardo Caballero, director del Instituto de Obesidad, es preocupante ver la cantidad de celebrities que publicitan regímenes poco aconsejables. Y más preocupante aún la cifra de fanáticos que las siguen. La dieta adelgazante para mejorar la sexualidad que proclama Kim Kardassian ha desatado una histeria colectiva en EEUU. «Se basa en algo tan absurdo como tomar solo mariscos, ostras, almejas y berberechos asociados a la vitamina E, resultando un régimen caro, desequilibrado que, además, no cuenta con el apoyo de ninguna razón fisiológica que demuestre que los bivalvos aumenten la actividad sexual», subraya este especialista.

Y nos es la única locura. ¿Qué me dicen de la dieta púrpura que sigue Maríah Carey, que no come más que alimentos de dicho color; la de los potitos infantiles que se atribuye a Jeniffer Aniston; o la del pomelo de Kylie Minogue que se centra en la ingesta, casi de modo exclusivo, de pomelos. La lista es interminable. «El problema es que estas dietas no aportan los nutrientes necesarios para que el cuerpo funcione de forma sana y adecuada», advierte Caballero.

¿Las últimas «chifladuras» adelgazantes? La polémica dieta celíaca que promueve Gwyneth Paltrow en su último libro, la dieta alcalina que impulsa Victoria Beckam y la crudivegana que siguen extremistas como Demi Moore o Sting. Hemos consultado con especialistas y estos son los pros y los contras de cada una de ellas.

La dieta alcalina

Desde que Victoria Beckham tuiteó que era fan de la «biblia» alcalina «Honestly Healthy» se desató la fiebre. El libro, escrito por la nutricionista Vicki Edgson y la chef Natasha Corrett (la hermanastra de Sienna Miller) habla de un plan para adelgazar dos tallas de forma sana y sin perder la sonrisa.

Según la nutricionista Itziar Digón de Tacha Beauty, la misión de la dieta alcalina no es bajar peso sino regular el PH de la sangre. O lo que es igual, mantenerlo en un nivel alcalino de alrededor de 7,4 que es la cifra en la que el cuerpo humano trabaja con normalidad. Si el ph baja de 7 será ácido y si es mayor de 7 será alcalino. ¿Qué es lo perjudicial? Cuando nos pasamos de ácido. De hecho, las células cancerígenas no pueden vivir en medios alcalinos pero sí en ácidos. Lo habitual (o por lo menos ideal) es tener un equilibrio.

Nuestro organismo es sabio y para mantenerlo en torno a esa cifra y que todo funcione correctamente usa dos mecanismos. El primero es eliminar las sustancias ácidas (o sustancias de desecho) a través de la piel, por ejemplo, y el segundo, retener bicarbonato (comer verde ayuda). Si tenemos el organismo ácido (con exceso de desecho), nuestro sudor lo será también y eso puede provocar dermatitis y psoriasis. Es lógico pensar que si minimizamos la acidez de nuestro sudor, a través de la alimentación, estaremos reduciendo la incidencia de estas enfermedades.

Por otro lado, los pulmones, riñones e hígado son filtros de lo salado y lo ácido. Cuanto menos tengan que trabajar filtrando ácidos, mejor se encontrarán. Basado esto, surge la dieta alcalina. Pero ojo, esto no significa que los alimentos sepan ácidos, la acidez o alcalinidad le da la concentración de minerales alcalinos.

Los alimentos alcalinos (a incrementar) son: frutas y verduras, patata cocida, algas, frutos secos sin tostar, legumbres y derivados (tempeh, tofu, miso…), especias, jenjibre…

Los alimentos acidificantes (a reducir) son: lácteos, azúcar blanco, marisco, chocolate, cerdo, ternera, harina blanca, bollería industrial, salsas y condimentos, alcohol, bebidas gaseosas.

Ventajas

«No es una dieta pensada para perder peso sino para hacerte sentir mejor pero se adelgaza entre 2 y 4 kilos al mes porque los alimentos alcalinos son, en general, hipocalóricos y además ricos en nutrientes, agua y fibra con lo que tienen y alto poder saciante», explica Itziar Digón. «Además incrementa la alerta mental, favorece el sueño profundo y reparador, reduce alergias y aporta energía.

Inconvenientes

Según la doctora Paula Ross, coordinadora de Corporal m+c, la desventaja reside en que cuando hay un exceso de alcalinidad se pueden producir espasmos musculares, calambres, nerviosismo extremo y falta de concentración. Además las dietas muy restrictivas son deficitarias en muchos casos. «Desde mi punto de vista suprimir radicalmente el aporte proteico y los lácteos es algo en perjuicio para nuestra salud».

La dieta sin gluten

Una vez más el libro de una celebridad ha desatado la polémica. «It’s All Good», escrito por Gwyneth Paltrow, ha sido el causante de que millones de americanos hayan eliminado del carrito de la compra los carbohidratos. La actriz hace una firme apuesta por la eliminación del gluten (entre otras cosas) para sentirse sana, delgada y feliz. «El gluten es demasiado pesado para el organismo y muchos de nosotros somos como poco intolerantes a él, cuando no alérgicos».

Paltrow asegura que su marido, Chris Martin, y sus hijos son celíacos, y esta afirmación ha sido puesta en entredicho por numerosos medios, que consideran demasiada casualidad que lo sean los cuatro miembros de la familia. También algunos nutricionistas han alzado su voz para criticar a la actriz por hacer seguir esta dieta restrictiva a sus hijos, ya que, dada la legión de seguidores que tiene, se espera que muchos niños se nieguen a comer espaguetis y bocadillos. La médico británica Yvonne Wake ha tachado de «estúpida» esta dieta «porque los niños necesitan ingerir carbohidratos ya que les aporta glucógeno, que hace que el cerebro esté en funcionamiento».

En cuanto a que se haya implantado también como un modo de perder peso y sentirse «limpios» es un sinsentido, según la doctora Paula Ross. «Que una persona sin intolerancia siga ‘la dieta del celíaco’ porque piensa que va a adelgazar o a ‘comer mejor’ es absurdo. Los alimentos sin gluten no son hipocalóricos, ni bajos en azúcares, ni en grasas, ni más saludables. Con lo cual, pueden engordar igual que los alimentos con gluten».

Ventajas

El gluten es una proteína que, de forma natural, está presente en cereales como el trigo, la cebada, centeno, espelta y avena. Los fanáticos de esta dieta dicen que descartarlo ayuda a perder peso, mejorar las digestiones, aumentar la energía y el rendimiento y retrasar el envejecimiento. Pero todavía no existen los datos científicos que demuestren que esto es cierto.

«Lo que sí se debería suprimir de nuestra alimentación es el gluten que se añade a algunos alimentos que consumimos de forma habitual para darles mayor consistencia y que se conserven mayor tiempo», puntualiza la nutricionista Itziar Digón.

Inconvenientes

En opinión de la doctora Ross si no eres intolerante al gluten es un error eliminar de la dieta, por ejemplo, los cereales que poseen un alto valor nutritivo, otorgan vitaminas del grupo B y A, minerales (hierro, fósforo, zinc…), proteínas, tienen bajo contenido en grasas, proporcionan fibras y contribuyen a la formación y el crecimiento de los músculos y los huesos.

Dieta de «raw food»

La raw food o dieta crudivegana se ha convertido en el mantra de Natalie Portman, Demi Moore, Uma Thurman, Beyonce, Donna Karan, Sting… Y algunas fanáticas como Pamela Anderson y Daryl Hannah han ido incluso un paso más lejos y suman esta rutina alimenticia a su labor como activistas de campañas internacionales contra el maltrato animal, en el caso de la primera, y contra la caza de ballenas, en el de la segunda. ¿Cuáles son las bondades de esta dieta? Sus devotos afirman que durante el proceso de cocción el 80% de los nutrientes son destruidos. Y que los alimentos elaborados a menos de 47ºC conservan sus enzimas y vitaminas, generando un mejor funcionamiento del sistema inmune y de las células.

Leticia Carrera, farmacéutica y nutricionista de los centros Felicidad Carrera explica que «es cierto que la cocción se pierden muchos nutrientes que se quedan en el agua, que generalmente se descarta. Las mayores pérdidas se producen en las vitaminas A y C, y minerales. Y por otra parte hay otros nutrientes que se pierden por el aumento de temperatura como el ácido fólico. Pero no todo es blanco o negro. Los betacarotenos aumentan su concentración relativa en los alimentos procesados. Las verduras con nitratos (zanahorias, espinacas y verduras de hoja verde en general) se aconseja cocerlas para que los pierdan.

Ventajas

Se come más fibra, se ingieren nutrientes que se pierden generalmente en el procesado de los alimentos y se evitan aditivos y conservantes que en exceso pueden resultar perjudiciales para la salud. Esta dieta es eficaz para perder peso por el bajo contenido calórico por la no condimentación de los alimentos, pero siempre que no se abuse de los frutos secos, aguacate, coco...También las frutas y verduras crudas contienen más agua y por tanto mayores propiedades diuréticas. Muchas personas que realizan esta dieta se sienten con más energía.

Inconvenientes

Leticia Carrera advierte que una dieta exclusiva de productos crudos puede conllevar a una pérdida de nutrientes vitales. Es básico asegurarse de la frescura de los alimentos ya que hay más riesgo de sufrir enfermedades producidas por bacterias (E. coli, salmonella, bacillus…) y parásitos, que mueren con la cocción. «En personas con hernia de hiato, gastritis o intolerancias digestivas tampoco se recomienda», asegura la nutricionista. «Y da más hambre porque la comida caliente sacia más que la fría».