Sociedad

«¡Argentina, Argentina!»

Los argentinos que esperaban en la plaza de San Pedro han estallado de alegría al conocer que el nuevo Papa es compatriota

a.soto/ m.trillo - Actualizado: Guardado en: Sociedad

No eran muchos, pero sí muy ruidosos. Alrededor de 30 argentinos han celebrado esta tarde en la plaza de San Pedro la elección de Jorge Bergoglio como el nuevo Papa Francisco I. Pocos esperaban que su compatriota fuera el sucesor de Benedicto XVI, así que la alegría ha sido doble.

Nada más escuchar el nombre de Bergoglio, un pequeño run-run ha comenzado a escucharse en la plaza de San Pedro: «¡Argentina, Argentina!». Poco a poco, el cántico se convirtió en un grito que llegó a todos los rincones del mundo a través de los medios de comunicación. Eran sus compatriotas, que comenzaban a celebrar lo que muchos consideran un hito para la historia de la Iglesia en Latinoamérica y en todo el mundo.

«Va a ser un Papa importantísimo no solo para Argentina, sino para toda Latinoamérica. Con esta elección, los cardenales han querido destacar la importancia de nuestra región en el mundo y para el catolicismo», analizaba la bonaerense Laura Zicarelli, una de las más comedidas en la celebración. A su lado, Victoria Hernández, de 22 años, y Micaela Majorel, de 19, estaban exultantes. «No nos lo podemos creer. Es una emoción enorme», afirmaba Micaela.

Periodistas de los cinco continentes han comenzado a acercarse a este grupo de argentinos, que estaban ubicados en la valla situada frente a la fachada de la Basílica de San Pedro. La sorpresa era grande, ya que, entre los latinoamericanos, el brasileño Scherer o el mexicano Robles eran los favoritos. Nadie esperaba un argentino que, además, no figuraba en ninguna de las quinielas previas al Cónclave. «Va a hacer cosas muy buenas. Será un Papa volcado hacia los pobres», agregaba Claudio Mariani, un argentio residente en Barcelona. «La Iglesia va a cambiar para bien con esta elección», añadía Mariani.

Dolores, madre argentina de familia numerosa, ha estallado en júbilo junto a sus cinco hijos cuando han escuchado que el nuevo Papa era compatriota. «Me tiembla todo, no puedo ni pensar. Siento una emoción gigante. Es la primera vez que hay un Papa americano y no europeo, es un día histórico», comentaba la mujer casi sin poder rspirar y con una emoción que parecía que se le fuera a salir el corazón del pecho. «Somos muy devotos de San Francisco de Asís», confesaba. Esta familia tenía ya un viaje programado a Roma, pero cuando se enteraron de la renncia de Benedicto XVI decidieron adelantarlo pata vivir este momento histórico.

En cuanto ha parecido la fumata blanca, la plaza de San Pedro ha estallado en júbilo colectivo. Los fieles han comenzado a correr hacia la Basílica para ver lo más cerca posible al nuevo Pontífice. Cada uno expresaba su emoción por la noticia de una manera: gritando, abrazándose o llorando.

La alegría entre los latinoamericanos congregados en San Pedro, sobre todo entre los argentinos, se desató en el momento en el que el primer cardenal de los diáconos, el protodiácono francés Jean-Louis Tauran, anunció el nombre de Bergoglio tras el «Habemus papam».

Toda la actualidad en portada

comentarios