Los científicos de los 2.000 millones

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La Comisión Europea ha decidido dar un importante impulso a la investigación, tanto básica como aplicada, para recuperar el terreno perdido con potencias como Estados Unidos o China en los últimos años. El programa «Fet Flagship» (en español, buque insignia) que la CE anunció ayer financiará, durante los próximos diez años, es una red de investigadores europeos dedicados al desarrollo comercial del grafeno y de nuevas herramientas tecnológicas para avanzar en la investigación del cerebro. Cada iniciativa, bautizadas «Graphene» y «Human Brain Project», contará con un presupuesto de 1.000 millones de euros.

La medida supone un espaldarazo importantísimo para los grupos españoles de investigadores en estas dos disciplinas. Además de los extraordinarios incentivos, estos investigadores obtienen algo igualmente preciado: la capacidad de desarrollar un proyecto durante diez años, y más en unos tiempos complicados para la ciencia española, donde la financiación para un proyecto de I+D raramente excede los tres años.

Proyecto transnacional

«Esto da una idea del nivel de complejidad de los objetivos que se persiguen», dice Mar García, investigadora del CSIC en el Instituto de Ciencias de Materiales de Madrid, «un solo país no puede acometerlo, tiene que ser un proyecto transnacional y, por otra parte, es la única manera de hacer este tipo de investigación porque los objetivos no son necesariamente a corto plazo». Francisco Guinea, investigador en la misma institución, añade que una apuesta como «Fet Flagship» es algo «totalmente nuevo en la Unión Europea, jamás ha habido algo así para investigación básica y aplicada».

En la iniciativa «Graphene» participan 126 grupos de 17 países europeos que estarán distribuidas por áreas de conocimiento y coordinadas por Jari Kinaret desde Suecia. «Nosotros tenemos muy claro lo que tenemos que hacer y lo que se espera de nosotros en los próximos diez años», dice García.

Javier de Felipe, neurobiólogo en el Instituto Ramón y Cajal del CSIC, que coordinará una de las líneas de investigación del «Human Brain Project» sostiene que «los proyectos de larga duración dan mejores resultados porque puedes corregir los objetivos según va pasando el tiempo. Y la ayuda económica nos dará mucha tranquilidad. El cerebro es algo tan complejo que necesita un proyecto complejo». De Felipe, que ha colaborado durante años con el coordinador general del proyecto, Henry Markram de la Escuela Técnica de Lausana, llevará «la parte de Neurociencias, las otras dos líneas de investigación son Computación y Aplicación a la Medicina del estudio del cerebro».

Entre los efectos prácticos de esta iniciativa, «se va a poder contratar a muchos más científicos e investigadores, se nos abre la posibilidad de solicitar becas predoctorales, postdoctorales o programas de formación, y supone un respaldo tremendo para nuestro grupo y para el estudio del cerebro», dice De Felipe.

En cuanto a «Graphene», los investigadores españoles creen que la iniciativa puede disparar a Europa en la carrera internacional por comercializar el grafeno. «En Europa es donde empezó el grafeno y donde están los científicos con más conocimiento, pero si se mira a las patentes, estamos muy por detrás», dice Guinea. «Estados Unidos, Japón, China y Singapur han invertido en grafeno antes que nosotros. Esto supone una llamada de atención de la EU para que no siga ocurriendo, para reaccionar».