Las habilidades de 'los mejores amigos del hombre' no dejan de sorprendernos. Los humanos llevamos años utilizando su prodigioso olfato para ayudarnos en muchas facetas, sobre todo policiales, pero ahora la investigación médica está llegando más lejos. Hace escasas fechas se hablaba de perros capaces de detectar algunos tipos de cáncer, según un estudio japonés. Ahora han sido científicos holandeses los que se han encargado de adiestrar a canes para detectar una peligrosa superbacteria en hospitales y centros de ancianos.
El Clostridium difficile es una bacteria responsable de muchas de las infecciones hospitalarias, que afecta sobre todo a personas mayores sometidas a un tratamiento extensivo de antibióticos, y que puede provocar problemas de colon.
Los perros adiestrados por la Universidad de Ámsterdam son capaces de detectar la bacteria sólo con estar cerca del paciente o en las heces de éstos. Una vez «saben» que el sujeto está infectado se tumban para llamar la atención del cuidador y avisar de la presencia del virus.
Los resultados han aparecido publicados en la revista científica «British Medical Journal» y muestran que el grado de acierto de los animales en las pruebas ha sido muy alto –entre un 80 y un 90 por ciento– tras sólo dos meses de entrenamiento. Además, los investigadores añadieron que un solo animal adiestrado en este tipo de práctica puede inspeccionar un hospital en diez minutos y con un margen de error muy escaso.
Como en todos los estudios de este tipo no faltan voces críticas. La más clara deviene de la complejidad de utilizar un animal impredecible como herramienta de diagnóstico «científico» así como la posibilidad de que el propio animal pueda convertirse a su vez en portador y transmisor de otros virus y bacterias






