Las cámaras de ABC.es se acercan para hablar con los jóvenes de la capital y conocer su opinión sobre el botellón. Beber en la calle, de madrugada, escondiéndose de la policía.
La mayoría de ellos tienen algún título, más de 20 años y se aferran a esta forma de ocio por falta de recursos económicos (ninguno trabaja, todos estudian) pero también por convencimiento. Es su forma preferida de relación social.
Su percepción de la «ley antibotellón» es que no se cumple. La policía no llega a todos los rincones y los jóvenes aseguran que cuando lo hacen, les dan la oportunidad de recoger los desperdicios sin multarles.
Las sanciones por beber alcohol en la vía pública aumentaron el pasado mes de junio en la Comunidad de Madrid hasta los 500 euros para los menores de edad y 600 para los mayores de 18 años. Los reincidentes, sumarán a la sanción 500 euros más, pudiendo alcanzar la cifra de 1.100 euros.





