En las pruebas iniciales, con 6.000 disparos, no falló ninguno, el modelo rival lo hizo en 37 ocasiones
En las pruebas iniciales, con 6.000 disparos, no falló ninguno, el modelo rival lo hizo en 37 ocasiones - ARCHIVO
Segunda Guerra Mundial

Colt 1911: la pistola del «Tío Sam»

Ha sido el arma corta reglamentaria en el US Army por más de setenta años

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El arma corta de fuego en el ámbito militar desempeñó esencialmente un papel defensivo y un uso casi limitado a la oficialidad y los cuerpos auxiliares. Al comienzo del siglo XX, la dotación de armas cortas de los ejércitos del mundo estaba formada casi en su totalidad por revólveres. Los primeros modelos de armas automáticas no solucionaban de manera fiable para los militares los problemas del ciclo automático, por lo que fueron rechazadas al estar sujetas a continuas interrupciones. Asimismo, los calibres inicialmente diseñados para estas armas eran completamente marginales para un uso militar (6,35 mm, 7,65 mm, 9 mm corto) y estaban más bien diseñados para pistolas de bolsillo.

El ejército de los Estados Unidos tenía como reglamentario el revólver Colt M1892, que disparaba el cartucho .38 long colt, y las campañas de Cuba y Filipinas habían puesto de manifiesto la necesidad de sustituir tanto el arma como sobre todo su munición. Al concurso convocado por el US Army concurrieron las más prestigiosas firmas de la época, corría el año 1904, y ya por entonces existían diseños que amenazaban la supremacía del revólver como las Mauser y Parabellum alemanas o las Steyr austriacas.

Consideraciones políticas aparte ―se imaginan al ejército americano armado con pistolas Luger―, el asunto fue cosa de dos diseños de «casa», el presentado por Colt y el de Savage. El de Colt había sido desarrollado por un mormón de Utah que con el tiempo habría de convertirse en uno de los diseñadores de armas de fuego más geniales de todos los tiempos, John Moses Browning. La inventiva de Browning había producido ya por entonces excelentes pistolas automáticas, como la FN 1900 (la del magnicidio de Sarajevo), pero el reto consistía en ofrecer al ejército un arma automática fiable y, sobre todo, capaz de disparar un potente cartucho de calibre .45, que ninguna pistola de este tipo había disparado antes.

Finalmente, tras pruebas, rediseños y nuevas pruebas, el 6 de mayo de 1911 la Colt y la Savage fueron sometidas a una prueba de resistencia en la que ambas dispararon 6.000 tiros en tandas de 100. La Colt no tuvo ni una sola interrupción; su rival, 37. Había nacido un mito: La Colt M1911 Automatic Pistol Cal.45. Desde entonces, esta pistola ha acompañado al infante americano en las dos guerras mundiales, en Corea y en Vietnam, y ha sido probablemente el arma más copiada de la historia. Su «jubilación» del ejército americano, en el año 1985, por la Beretta 92F, un arma NO americana, en un polémico concurso que hizo temblar los cimientos de esa orgullosa nación, para nada la ha relegado al olvido.

Miles de tiradores deportivos continúan disparándola y la mayoría de los actuales diseños de armas cortas incluyen soluciones mecánicas de la Colt o derivados de ella.

El calibre .45 y los «Moros» de Filipinas

Tras la «liberación» del archipiélago de la dominación española en 1898, los filipinos no tardaron en alzarse en armas contra sus «libertadores». Los líderes religiosos musulmanes declararon la «guerra santa» y, en consecuencia, la promesa del paraíso, para todo aquel que cayese en la lucha.

Nacieron así los temibles «Juramentados», guerreros armados únicamente con machetes, que animados por su fe (y alguna que otra sustancia alucinógena) se abalanzaban contra los soldados americanos en una carrera normalmente suicida. El revólver reglamentario era del calibre .38 long colt, un cartucho con «poder de parada» escaso y que en la mayoría de las ocasiones no evitaba los machetazos del juramentado aunque fuese alcanzado por los seis disparos de su tambor.

Algunos afortunados poseían aún el «viejo 45», que no era otro que el venerado Colt M1873, que frustraba al primer impacto las aspiraciones celestiales del atacante. No es de extrañar pues que los militares volvieran sus ojos al antiguo calibre, considerándolo como el mínimo aceptable para la nueva arma a adoptar.

Denominación: Colt 1911 Automatic Pistol / Longitud total: 210 mm / Calibre: .45 A.C.P. (Automatic Colt Pistol) / Longitud del cañon: 127 m / Peso: 1.105 g. / Velocidad en boca: 251 m/s /Cargador: 7 disparos / Alcance efectivo: 50 m