El alcalde de Pamplona, Joseba Asirón, junto a la ikurriña en el momento del Chupinazo

Sanfermines 2017Bildu coloca la ikurriña en el Chupinazo

El alcalde Joseba Asirón desafía a los tribunales, que ya advirtieron que la ley no lo permitía

La Delegación del Gobierno ya ha interpuesto un recurso por la colocación de la bandera

PAMPLONAActualizado:

A pocos minutos de que a las a las 12 en punto comenzaran los Sanfermines 2017 con el lanzamiento del Chupinazo desde el Ayuntamiento de Pamplona, Bildu ha colocado la ikurriña en el quinto mástil que hasta entonces estaba vacío en el balcón municipal, desafiando así a los tribunales, que ya advirtieron que la ley no permitía más que las banderas oficiales.

El alcalde de Pamplona, Joseba Asirón (Bildu) ha conseguido quitar así todo el protagonismo a la asociación DYA que este año era la encargada de prender el cohete que daba comienzo a las fiestas de San Fermín.

La Plaza Consistorial durante el Chupinazo
La Plaza Consistorial durante el Chupinazo- EFE

Para colocar la ikurriña en los mástiles oficiales de la Casa Consistorial, no se ha dudado en apartar a un lado la bandera de la propia ciudad de Pamplona.

Ya en la plaza, entre la multitud, una enorme pancarta que pedía el acercamiento de los presos de ETA, una enorme pancarta en apoyo a los agresores de Alsasua, una enorme estelada en apoyo a la independencia de Cataluña, una enorme ikurriña y varias banderas supuestamente de Navarra, aunque sin corona. Política y más política.

El alcalde de Pamplona, Joseba Asirón, ha justificado la colocación de la ikurriña alegando que existía un informe jurídico que asegura que «interpretando en conjunto la normativa estatal y foral, estas normas no obligan ni impiden al Consistorio colocar la europea o la ikurriña».

La Delegación del Gobierno ya ha interpuesto un recurso contencioso-administrativo contra la decisión del Ayuntamiento. Considera que «supone un acto contrario a la legalidad vigente». También UPN ha presentado un recurso contra la colocación de la ikurriña.

Los tribunales avisaron el pasado mes de abril que la ley no permitía colocar en las fachadas de los edificios oficiales banderas que no fueran las oficiales o la europea. Un tribunal de Pamplona ya impidió la colocación de la bandera republicana al no tratarse de una bandera oficial.

Asirón ya colocó la ikurriña en el Chupinazo de 2015, recién estrenado en su cargo. Unos meses después un juzgado le condenó por fraude de ley. El año pasado colocó un mástil vacío intentando no incumplir la ley pero para que el espíritu de la ikurriña estuviera presente en los Sanfermines.

La Plaza Consistorial de Pamplona, poco antes del Chupinazo
La Plaza Consistorial de Pamplona, poco antes del Chupinazo- REUTERS

Por suerte, una vez que el cohete ha sido lanzado por María Calado y Paula Remírez, vicepresidenta y voluntaria de la DYA, asociación elegida por designación popular para tener el privilegio de dar inicio a las fiestas de San Fermín, los asistentes a la plaza Consistorial, se han olvidado de los intentos de politizar las fiestas y se han dedicado en cuerpo y alma a disfrutar de nueves días de fiesta, alegría y diversión.

Las encargadas de prender el cohete han seguido el protocolo no escrito de gritar «Pamplonesas, pamploneses, ¡Viva San Fermín! ¡Gora San Fermín!». Se les veía muy emocionadas y contentas. No en valde, lanzar el Chupinazo es uno de los mayores privilegios que un pamplonés puede tener en su vida.

A partir de ese momento se inician 204 horas de música, de espectáculos para todo aquel que se acerque hasta Pamplona, de corridas y encierros de toros y también de actos tradicionales. En total, 425 actos organizados por el Ayuntamiento, a los que hay que sumar las actividades de asociaciones y peñas y sobre todo, un ambiente y una alegría incomparable que se extiende por toda la ciudad.