Manipulando células en el laboratorio
Manipulando células en el laboratorio - Center for Infectious Disease Research
INVESTIGACIÓN

Identifican un paso clave en el proceso infectivo de la malaria

Sin este paso, los parásitos no pueden multiplicarse o propagarse a la sangre. La malaria afecta cada año a más de 200 millones de personas

MADRIDActualizado:

El rompecabezas de la malaria tiene una nueva pieza. Investigadores de EE.UU. han identificado los mecanismos por los que el parásito de la malaria, el plasmodium falciparum, invade el órgano diana del ser humano, el hígado, ya que sin este paso, los parásitos no pueden multiplicarse o propagarse a la sangre. La infección se disemina entonces a través de la sangre y así se desencadena la enfermedad, su expansión por todo el organismo y, en última instancia, la muerte. La clave para estar en el receptor EphA2.

«Es un descubrimiento determinante», señala Alexis Kaushansky, profesor del Center for Infectious Disease Research, «Hasta ahora sabíamos poco de esta relación. Los detalles moleculares de nuestro descubrimiento facilitarán el diseño de nuevos medicamentos y vacunas», añade.

Según Louis Miller, de los Institutos Nacionales de Salud, «los hallazgos sobre el receptor EphA2 del hígado para la invasión de los parásitos esporozoitos de la malaria de las células del hígado es un avance sumamente importante y podría permitir idear nuevas estrategias para bloquear la infección del parásito». El estudio se publica en «Science».

El parásito en células hepáticas
El parásito en células hepáticas- Center for Infectious Disease Research

Esta enfermedad, que se estima que produce al año 198 millones de casos según la Organización Mundial de la Salud (OMS) y que en 2013 dejó 584.000 muertes, pretende ser erradicada en 2030, para lo cual sería necesaria una inversión de más de 100.000 millones de dólares. En este sentido, Naciones Unidas informó la pasada semana del fin de la diseminación de la malaria y de la reducción de su incidencia, lo que implica que se ha cumplido la parte referente al paludismo en el sexto punto de los Objetivos de Desarrollo del Milenio, que establece «haber detenido y comenzado a reducir, en 2015, la incidencia de la malaria y otras enfermedades graves».

África es el continente donde más casos se dan de esta enfermedad que transmite la picadura de mosquitos del género ‘Anopheles’, y donde desde el comienzo del nuevo milenio han disminuido las muertes entre los menores de cinco años por paludismo en un 69%. Aunque la incidencia de la enfermedad se concentra en un continente, la malaria pone en riesgo a más de la mitad de la población mundial, mientras que el peligro de padecerla aumenta con la pobreza y la inequidad. Sin embargo, aunque la OMS celebra el avance, auguró que este año se registrarán cerca de 214 millones de casos de malaria que provocarán 472.000 muertes, la mayoría entre niños africanos.