Refrescante, sabrosos, pero... ¿realmente sanos?
Refrescante, sabrosos, pero... ¿realmente sanos? - ARCHIVO ABC

¿Nos hacen engordar los refrescos «light»?

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¿Quién, a la hora de pedir un refresco, no se lo ha pensado dos veces y ha optado finalmente por uno sin azúcar? La práctica, tan habitual en estas fechas, suele realizarse para no coger esos kilitos de más tan molestos con la llegada del verano. Sin embargo, un nuevo estudio realizado por la Universidad de Texas ha desvelado que estas bebidas no son tan poco calóricas como parecen, pues provocan que el perímetro de cintura y la grasa abdominal aumenten a medio y largo plazo.

Para llegar a estas conclusiones, los investigadores llevaron a cabo una investigación con 749 estadounidenses (de origen mexicano y europeo) durante nueve años. En este tiempo, dividieron a los sujetos en «bebedores habituales de refrescos», «bebedores ocasionales de refrescos» y contrarios a este tipo de bebidas. A su vez, realizaron un seguimiento exhaustivo del tipo de bebidas que ingerían (si eran o no «light», es decir, si contaban o no con azúcar).

Tras el paso de casi una década, los expertos analizaron los datos obtenidos de los menos de 500 supervivientes restantes y determinaron, en primer lugar, que aquellos que habían bebido un refresco «light» al día durante esos nueve años contaban con una cintura con un perímetro 7,62 centímetros mayor que al principio. Esta cifra contrasta con la de aquellos que sólo ingirieron este tipo de bebidas ocasionalmente (con un aumento de 5,08 centímetros) o nunca (2,54 cm). La cifra preocupa a los investigadores, pues muchos refrescos de este tipo suelen usarse como sustitutivos de los azucarados en las dietas.

Por otro lado, los expertos también han señalado que aquellos que beben regularmente refrescos «light» sufren también un aumento severo de la grasa abdominal. «El aumento fue tres veces mayor en los consumidores diarios de refrescos sin azúcar que en aquellos que no los tomaron», explica el estudio (recogido por la versión digital del diario «Daily Mail»).

A su vez, investigadores como Sharon Fowler (presente en el estudio) han determinado que las bebidas gaseosas «light» podrían estar también asociadas con un mayor riesgo de diabetes, infarto de miocardio, obesidad y accidentes cerebrovasculares (algo que concuerda con lo explicado por varios estudios previos).

Todos los datos obtenidos han sido, además, relacionados y ajustados en base al tamaño inicial de la cintura, el nivel de ejercicio de la persona estudiada, su dieta, si fumaba o no y, finalmente, si padecía diabetes.

«Incluso cuando ajustas las cifras, te das cuenta de los efectos que los refrescos “light” tienen en el aumento de la circunferencia de la cintura. Estamos tratando de proporcionar una base científica para que la sociedad tome decisiones importantes para mejorar su salud», señala el Dr. Hazuda, el principal autor de la investigación.