Última revisión viernes 24 de junio de 2011
Diversos estudios han demostrado que estas 5 claves le ayudarán a dejar de fumar de la mejor manera posible. Aumentarán sus posibilidades de éxito si las combina o utiliza todas juntas.
Analice sus posibilidades de éxito. Compruebe si está preparado. Conozca su relación con el tabaco.
1. ¿Tiene una dependencia física muy fuerte a la nicotina?
Aunque puede formar parte de las costumbres y gestos de cada día, fumar es una adicción. La nicotina es la sustancia del tabaco responsable de sus cualidades adictivas. Los cigarrillos son un vehículo ideal para liberar nicotina, tardando sólo 7 segundos en llegar al cerebro.
El test de Fagerström está especialmente diseñado para medir el grado de dependencia física al componente adictivo del tabaco: la nicotina. También le permitirá conocer si es candidato para utilizar tratamiento con Terapia Sustituiva de nicotina, como ayuda para dejar de fumar.
En cualquier caso, sea cual sea su grado de adicción, dejar de fumar es posible y lo consiguen cada día en el mundo miles de personas.
2. ¿Está motivado para el cambio?
Quizá usted no se haya parado a pensar en los riesgos que conlleva el tabaco para su salud. Ni siquiera ha contemplado la posibilidad de abandonar el hábito. Procúrese información.
Es consciente del riesgo del tabaco para su salud y de los beneficios del cambio, pero todavía no está preparado para cambiar. Contempla la posibilidad de abandonar el hábito en los próximos seis meses, pero no antes de un mes. No corra el riesgo de convertirse en "contemplador crónico" pensando continuamente en dejarlo y no pasando nunca a la accion.
Percibe que los beneficios de abandonar el tabaco son superiores a los costes. Ya ve el cambio factible y útil y está muy próximo a acometerlo.
Enhorabuena por su decisión. Márquese objetivos claros y unos planes realistas. Busque apoyo social y otórguese alguna recompensa por mantenerse sin fumar. ¡Cuidado con las recaídas!
Tiene asumido que ha dejado de fumar y y a se mueve dentro de un estilo de vida saludable. ¡Cuidado!, todavía puede recaer.
Una recaída no es un fracaso, le permitirá analizar que ha pasado y aprender de sus errores. Ya tiene más posibilidades de abandonarlo definitivamente en sus próximos intentos.
3. Fije una fecha
4. Redacte un lista con los motivos por los que fuma y las razones por las que quiere dejarlo.
Diversos estudios han demostrado que sus probabilidades de dejar de fumar aumentan si usted obtiene ayuda. Puede buscar apoyo de muchas maneras:
1. Terapia Sustitutiva con Nicotina (TSN)
2. Hidrocloruro de bupropion de liberación prolongada:
Es un comprimido que no tiene nicotina. Actúa reduciendo el impulso por fumar y disminuyendo los síntomas del síndrome de abstinencia a la nicotina, tanto en número como en intensidad. Sólo se puede utilizar con prescripción y vigilancia médica.
Estos productos no son una cura mágica. Para conseguir el éxito es preciso un esfuerzo y un compromiso personal.
La elección del tratamiento depende de las características del usuario, poniendo especial atención en personas con contraindicaciones médicas, fumadores de menos de 10 cigarrillos/día, mujeres en periodo de gestación o lactancia y fumadores adolescentes.
La mayoría de las recaídas ocurren durante los primeros tres meses después de dejar de fumar. No se desanime si vuelve a fumar. Recuerde que la mayoría de las personas necesita intentarlo varias veces hasta que lo dejan con éxito.
Vigiles las siguientes situaciones peligrosas:
La información médica ofrecida en esta web se ofrece solamente con carácter formativo y educativo, y no pretende sustituir las opiniones, consejos y recomendaciones de un profesional sanitario.
Las decisiones relativas a la salud deben ser tomadas por un profesional sanitario, considerando las características únicas del paciente.