Salud

Buscador

Pacientes

"Por mi situación, la sociedad me ha exigido un plus"

Marta de Andrés

Última revisión lunes 18 de julio de 2011

Compartir

facebook
twitter
tuenti meneame Linked In email
"Por mi situación, la sociedad me ha exigido un plus"

Va sumando retos superados, casi como Rafa Nadal. Desde que nació, hace 32 años, con una parálisis cerebral, luchar ha sido su sino. Primero por sobrevivir y después por tener los mismos derechos que cualquier persona, en un entorno que no estaba todavía preparado para asumir a gente con sus agallas. Con la ayuda de su familia, que nunca se ha rendido, ha superado todos los «noes» con los que se ha ido topando en el camino, para acceder a una educación integrada en un colegio, un instituto y una universidad públicos. «Cada poco tiempo surgía algún problema normal de adaptación, y te "invitaban" a abandonar», señala Daniel con una tolerancia envidiable.

Disculpa sus primeros obstáculos señalando que los 80 y los 90 fueron los años en los que la integración empezaba a ser una realidad, y los centros educativos y la sociedad en general no estaban preparados todavía para acoger a personas en su situación. Matiza que no es una enfermedad, no quiere que caigamos en el tópico peyorativo, sino una diversidad funcional, término moderno que engloba a personas que padecen una limitación física, psíquica o sensorial. En España, según datos del Observatorio Estatal de Discapacidad son más de cuatro millones, un millón y medio en edad laboral y el 72% desocupados.


Superación
Pero no es su caso. Daniel es todo un ejemplo de superación personal. Después de su paso por las aulas públicas asturianas de las que guarda buen recuerdo aunque no se lo pusieron nada fácil, ingresó en un instituto público en el que, como él dice, empezó a «ver la luz», fundamentalmente por el entorno. «Yo no puedo escribir, ya que una de las manifestaciones de mi situación es la incapacidad para desarrollar la motricidad fina (coger una taza de café, atarme los cordones de los zapatos, escribir, etc). Por tanto no podía coger apuntes, y algunos profesores se negaban a hacerme exámenes orales y a dejarme utilizar la grabadora en clase, por lo que dependía de la buena voluntad de mis compañeros», nos cuenta. Y como buena gente hay por todas partes, encontró quien le ayudara, pero confiesa que no fue fácil.


«La etapa de primaria es fundamental para que el niño desarrolle sus capacidades, y determinante para su futuro como adulto», afirma, «si no hay una correcta integración le estamos abocando a la dependencia de los demás». La realidad es que, aunque en abstracto muchos centros públicos e instituciones presumen de estar adaptados y tener recursos para atender adecuadamente a alumnos en situaciones especiales como la de Daniel, en la práctica la realidad es muy distinta. «Incluso con algo tan básico como el mobiliario adaptado, me refiero a una silla o una mesa, en varias ocasiones le pidieron a mis padres que lo pagaran de su bolsillo». Una muestra más de los obstáculos con los que Daniel y otras personas en su situación se tienen que enfrentar cada día. «Una profesora de la facultad de la que guardo un grato recuerdo me dijo en una ocasión algo que me ha servido mucho para salir adelante, y es que, por mi situación especial, la sociedad me iba a exigir siempre un plus, que iba a tener que demostrar más que los demás para conseguir lo mismo», señala Daniel.


En la Universidad

Algo tan sencillo para cualquier persona como la decisión de cursar estudios universitarios planteó problemas en el entorno de Daniel. Por su situación, la mayoría de los profesores le aconsejaban realizar un módulo de formación profesional en vez de una diplomatura o licenciatura universitaria. «No me parecía lógico porque mi potencial era intelectual, no físico, pero socialmente se piensa de modo equivocado que las personas con alguna discapacidad no podemos realizar estudios superiores». Nuevamente Daniel consiguió su objetivo, y no solo sacó su diplomatura de Trabajo Social en la Universidad de Oviedo con muy buenas notas sino que disfrutó de lo que el recuerda como «los mejores años de mi vida». De hecho, allí fue donde se gestó la idea de escribir el libro del que es autor, «Cordones para las zapatillas».

Cordones para las zapatillas

Escrito a petición de sus profesores, Daniel narra en este libro su evolución a partir de un proceso de normalización que incluyó formación y relaciones sociales, destacando el papel que tuvo su familia. El título ilustra uno de los muchos retos de Daniel, aprender a atarse los cordones de las deportivas. «He tratado de reflejar lo difícil que resulta para las personas con limitaciones funcionales tener una vida normal. Editado por la Fundación Mapfre se ofrece gratuitamente para ayudar a pacientes, familias y educadores. Se puede descargar en la web de la Fundación Mapfre: http://www.mapfre.com/fundacion/es/conocenos/presentacion-del-ibro-cordones-para-las-zapatillas.shtml


DIVERSIDAD FUNCIONAL

¿Qué es? es un término alternativo a discapacidad que ha comenzado a utilizarse por iniciativa de los afectados. Incluye las discapacidades físicas, sensoriales, cognitivas, intelectuales, las enfermedades mentales o psicosociales y varios tipos de enfermedad crónica.


Prevalencia: En España afecta a más de cuatro millones de personas y a cincuenta en Europa. 


Calidad de Vida: Es esencial apoyar la independencia en todos los ámbitos de la vida: educación, trabajo, urbanismo, transporte, comunicación, información, ocio, etc., dando a cada persona las herramientas que precise para desarrollarse en esos ámbitos, para que tome el control de su vida.
www.aspaymmadrid.org

nota

La información médica ofrecida en esta web se ofrece solamente con carácter formativo y educativo, y no pretende sustituir las opiniones, consejos y recomendaciones de un profesional sanitario.

Las decisiones relativas a la salud deben ser tomadas por un profesional sanitario, considerando las características únicas del paciente.

Contenidos relacionados

Últimos vídeos