Última revisión viernes 13 de julio de 2012
Mejorar la movilidad en brazos y hombros, prevenir el linfedema tras la cirugía y los tratamientos, aumentar el bienestar físico y emocional y, en definitiva, mejorar la calidad de vida de las mujeres que han tenido un cáncer de mama son algunos de los objetivos fundamentales que persigue la práctica ejercicio físico a través del Pink Ribbon Program, un programa diseñado especialmente para estas mujeres y que ya ha demostrado su eficacia.
El programa nace de la experiencia profesional y personal como paciente de cáncer de mama de Doreen Puglisi, una instructora de Pilates que lo desarrolló tras observar que las supervivientes de cáncer de mama eran dadas de alta tras someterse a una mastectomía, disección de ganglios linfáticos o cirugías reconstructivas sin un plan de terapia física para la rehabilitación de la parte afectada. «Diseñé el programa dos años antes de haber sido diagnosticada de cáncer de mama, pero cuando lo viví en primera persona me di cuenta de la importancia de extenderlo y perfeccionarlo», ha explicado Puglisi. Por ello, desde hace seis años forma a instructores de Pilates en todo el mundo para que puedan ayudar a pacientes oncológicos.
Linfedema
A través de este programa de rehabilitación física, por ejemplo, podemos prevenir el lifedema. Así, Yolanda Robledo, ha comentado que «el linfedema es una de las consecuencias más frecuentes de los tratamientos, pero todavía un desconocido para la comunidad médica». En este sentido, ha indicado que el Pilates es una «gran herramienta para recuperar la movilidad del hombro y la cintura escapular: si se consigue esa movilidad, se logra mantener el tono muscular, con lo que disminuye la probabilidad de aparición del linfedema».
Así, algunas pacientes que están desarrollando el Pink Ribbon Program han destacado su experiencia positiva. «Un mes después de la reconstrucción mamaria inicié el programa de rehabilitación y poco a poco he ido recuperando la movilidad de hombro y brazo con los ejercicios. Mi evolución ha sido espectacular, tanto en lo físico como en lo psicológico», ha asegurado Luisa Aurora Vásquez, paciente de cáncer de mama.
Para Mayte Egea, paciente participante en el Pink Ribbon Program, este proyecto «me está ayudando a mejorar mi autoestima y encontrarme mejor físicamente. Es especialmente importante el control de la respiración consciente y contar con una profesional que te guíe y asesore sobre tu caso concreto». De forma parecida se expresa Isabel Prieto, diagnosticada por primera vez de cáncer de mama hace veinte años y por segunda vez en 2010: «hace veinte años te quitaban el pecho y punto. Que ahora existan herramientas como esta es una maravilla. Esto repercute directa y positivamente en nuestra calidad de vida».
Imagen corporal
En este sentido, la psicooncóloga Fátima Castaño ha explicado que el ejercicio constante «repercute en la calidad de vida porque el paciente maneja una percepción más sana de su imagen corporal, lo que favorece a la recuperación de la autoestima». Castaño ha destacado además el beneficio de realizar este tipo de actividades colectivas: «un grupo homogéneo, en el que el paciente se siente entre iguales y que sirve para crear nexos de apoyo emocional».
El Grupo Español de Pacientes con Cáncer (GEPAC) desarrolla por primera vez en España el Pink Ribbon Program. Las pacientes de cáncer de mama pueden solicitar la asistencia gratuita a estos talleres, que GEPAC ofrece para «ofrecer formación y apoyo a los pacientes, mejorando la calidad de vida a través del ejercicio y aumentando la seguridad en uno mismo», según palabras del director de GEPAC, Víctor Rodríguez.
La información médica ofrecida en esta web se ofrece solamente con carácter formativo y educativo, y no pretende sustituir las opiniones, consejos y recomendaciones de un profesional sanitario.
Las decisiones relativas a la salud deben ser tomadas por un profesional sanitario, considerando las características únicas del paciente.
El doctor Pablo Martínez-Lage defiende la importancia de un diagnóstico temprano para combatir esta patología
El ingrediente de moda es una rica fuente de proteínas vegetales, apta para celiacos y diabéticos.
Edilberto Fernández, Jefe clínico de Urología del hospital San Rafael de Madrid.