Última revisión jueves 31 de mayo de 2012
«Fumar mata: eso reza en cada una de las cajetillas de tabaco. Sí, mata, pero dejar de fumar, realza, y además sabemos que nunca es tarde para hacerlo... ».
Los españoles somos, detrás de los griegos, búlgaros y letones, los que más fumamos dentro de la Unión Europea. Según los resultados de un Eurobarómetro especial publicado con del Día Mundial sin Tabaco, el 33% de los españoles de 15 años o más fuma tabaco en la actualidad, lo que nos sitúa entre los ciudadanos europeos que más fuman, sólo por detrás de los griegos (40%) y búlgaros y letones (36%) y muy por encima del 28% de media en la UE.
Se estima que de las 7.000 sustancias químicas presentes en el humo de tabaco, 250 son dañinas para la salud. Alguna de estas sustancias son el cianuro de hidrógeno, el monóxido de carbono y el amoníaco. Y, de las 250, al menos 69 causan cáncer: arsénico, benceno, berilio (un metal tóxico), 1,3-butadieno (un gas peligroso), cadmio (un metal tóxico), cromo (un elemento metálico), óxido de etileno, níquel (un elemento metálico), polonio-210 (un elemento químico radiactivo), cloruro de vinilo...
Explica Raúl Márquez, del MD Anderson Cancer Center que, en la actualidad, fumar es el causa del 30% de todas las muertes por cáncer, es decir, de un total de 1,8 millones de fallecimientos al año, según datos de la OMS. Recuerda que la tasa de mortalidad entre fumadores de 35 a 69 años es «tres veces más elevada que entre los no fumadores», ya que, más allá de su relación con determinados cánceres (pulmón, esófago, laringe, vejiga...), está directamente asociado con patología cardiovascular (infartos de miocardios, ictus cerebrales...), y respiratoria (asma, enfisema, bronquitis crónica). La mitad de las muertes debidas al tabaco se producen entre los 35 y los 69 años, lo que con respecto a la expectativa de vida de los no fumadores significa una pérdida de 20 a 25 años.
Se ha estimado que, en relación con el incremento del riesgo de cáncer debido al consumo diario de cigarrillos, la reducción de la expectativa de vida es de 2 a 3 años si se fuman 10 cigarrillos al día, de 5 a 7 años cuando se fuman 20 cigarrillos diarios y de 8 a 10 si se fuman 40 cigarrillo al día. «Huelga decir, además, el impacto en el detrimento de la calidad de vida que produce en los fumadores».
Sin embargo, «nunca es tarde para dejar de fumar», porque, señala el experto, si se abandona el hábito tabáquico, el incremento en el riesgo de cáncer inducido por fumar disminuye, independientemente de la edad a la que se abandone. Por esta razón, se insiste en la importancia de reducir o eliminar este hábito lo antes posible, puesto que el beneficio aumenta cuanto más tiempo pasa desde el último cigarrillo. «La ventaja es evidente en el plazo de 5 años y es más marcada con el paso del tiempo, tendiéndose a igualar este riesgo al de los no fumadores a los 10-15 años». (¿A qué esperar entonces?).
Dice Márquez que el riesgo de cáncer por fumar es variable y depende, en gran medida, de factores como el número de años que lleva fumando cada persona, la cantidad de cigarrillos consumidos al día o la edad en la que se comenzó a fumar, entre otros. Un gran número de los fumadores no son especialmente «grandes fumadores», sino que se caracterizan por haber empezado a fumar en la adolescencia.
Humos lejanos
Además, el humo del tabaco lanzado al ambiente por los fumadores es dañino para las personas que lo inhalan (fumadores pasivos), causándoles incremento en el riesgo de cáncer de pulmón (se estima en 1%), de enfermedades cardio-respiratorias, siendo especialmente perjudicial en niños pequeños, que presentan un mayor riesgo de afecciones respiratorias, otorrinolaringológicas, asma grave y muerte prematura y súbita del lactante. Fumar durante el embarazo aumenta el riesgo de muerte fetal, bajo peso al nacer y alteraciones en el desarrollo psicomotor.
Por todo ello, el esfuerzo desde las instituciones públicas ha sido patente con directivas de carácter normativo y legislativo, como el aumento de impuestos al tabaco, control de la publicidad, extensión de la prohibición de fumar en áreas públicas, mayor información al consumidor y actividades educativas y lúdicas alternativas con promoción de hábitos saludables (deporte, control de dieta y el peso...).
En su opinión, el consejo médico decidido y perseverante para dejar de fumar ha demostrado ser una de las medidas más útiles y eficientes para ganar años y calidad de vida en el conjunto de la población. Con estas medidas se pretende evitar el inicio del tabaquismo que resulta ser el objetivo básico, dirigido fundamentalmente a los adolescentes; disminuir la prevalencia de fumadores, proteger a la población no fumadora, mejorar la información general sobre los efectos y composición del tabaco y ayudar activamente al abandono del tabaco, sobre todo en población de mayor riesgo. «¡Éste es nuestro reto!», destaca
«En definitiva: No fume; si fuma, déjelo lo antes posible. Si no puede dejar de fumar, nunca fume en presencia de no fumadores».
Los beneficios de dejar de fumar
1- Inmediatamente después de dejar de fumar su cuerpo comenzará a eliminar toxinas.
2- A las 8 horas sus niveles de nicotina y monóxido de carbono en sangre se reducirán a la mitad. Los niveles de monóxido de carbono en la sangre bajan y el nivel de oxígeno en la sangre se incrementa, ambos a niveles normales.
3- A las 24 horas, el riesgo de un ataque cardíaco súbito disminuye.
4- A las 48 horas, las terminaciones nerviosas comienzan a regenerarse y los sentidos del olfato y el gusto se comienzan a normalizar.
5- De 2 semanas a 3 meses, mejora la circulación y se hace más fácil caminar; incluso, la función pulmonar aumenta hasta en un 30%
6- De 1 a 9 meses, la energía se general incrementa y los síntomas tales como toser, congestión nasal, fatiga, y dificultad respiratoria, disminuyen.
7- En el transcurso de 1 año el riesgo de infarto de miocardio disminuirá a la mitad, hasta desaparecer e igualarse al de un no fumador al cabo de un tiempo.
8- A los 5 años, la tasa de muerte por cáncer de pulmón disminuye casi en un 50% comparada con fumadores de 1 paquete al día; el riesgo de cáncer de la boca es la mitad que el de un consumidor de tabaco.
9- A los 10 años, la tasa de mortalidad por cáncer pulmonar es similar a la de una persona que nunca ha fumado; las células precancerosas son reemplazadas por células normales; el riesgo de accidente cerebrovascular disminuye, posiblemente es igual al de una persona que no consume tabaco; el riesgo de cáncer de la boca, garganta, esófago, vejiga, riñón, y páncreas, también disminuye.
10- Además, desaparecerán las manchas amarillentas de dientes y dedos, el mal aliento y el olor a tabaco de las ropas y del pelo, la piel mejorará de equilibrio y aspecto y, nada baladí, piense en el dinero que ahorrará
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Edilberto Fernández, Jefe clínico de Urología del hospital San Rafael de Madrid.