Última revisión jueves 09 de febrero de 2012
Los castigos físicos impartidos a los niños pueden dañar su desarrollo e incluso reducir su coeficiente intelectual, según un estudio publicado en Canadian Medical Association Journal. «Esperamos que los médicos comprendan el mensaje, asesoren a los padres y les ayuden a comprender que el castigo físico no les llevará adonde quieren llegar», ha explicado una de las autoras del estudio, Joan Durant, de la Universidad de Manitoba (Canadá).
Los investigadores revisaron estudios publicados durante 20 años sobre el tema y observaron que el castigo físico convierte al que lo recibe en más agresivo y antisocial, y puede provocar problemas cognitivos. «El castigo físico no solamente predice de manera consistente la agresión, sino que además predice la internalización de problemas como la depresión y el abuso de sustancias», ha precisado Durant. «No hay estudios que muestren ningún resultado positivo a largo plazo del castigo físico», ha añadido.
Educar a los niños
No obstante, algunos padres consideran que los castigos físicos «disciplinares» no deberían prohibirse, puesto que es limitar el derecho que tienen a educar libremente a sus hijos. «Ese punto de vista resalta la dificultad en el cambio de mentalidad sobre el tema, pese a la enorme evidencia acumulada que demuestra el daño que puede acarrear el castigo corporal sobre un niño», ha argumentado Durant.
El castigo corporal en niños --prohibido en 32 países-- sigue siendo parcialmente aceptado a nivel social en gran parte del mundo. No obstante, la autora espera que, tras estos resultados, los padres comiencen a mirar el problema desde una perspectiva médica.
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