Última revisión lunes 11 de junio de 2012
La dermatitis atópica, al igual que la psoriasis, «afecta a la calidad de vida de forma más intensa que muchas otras enfermedades, dado que cursa con un intenso prurito y requiere cuidados continuos», explica Fernando Pulgar, dermatólogo del Hospital Universitario Príncipe de Asturias de Alcalá de Henares y del Hospital de San Rafael (Madrid). El síntoma más frecuente es el picor intenso de la zona afectada y las lesiones más comunes son el eccema (enrojecimiento, inflamación, vesículas y costras), el prurigo o pápulas con vesículas en su cúspide, que desaparecen con el rascado siendo sustituidas por una pequeña costra, y la liquenificación o formación de placas de piel engrosada. En esos casos la enfermedad no sólo compromete al aspecto físico, sino que suele afectar al estado emocional debido a que el picor es especialmente nocturno y asociado a menudo a trastornos del sueño. Sin embargo, «muchos pacientes desconocen que estas molestias podrían aliviarse con la ayuda de corticoides tópicos que combinan eficacia y seguridad, siempre aplicados con una crema hidratante indicada para su uso combinado», subraya este dermatólogo.
Tres veces más
Casi cinco millones de españoles (un 10% de la población general, según la Asociación de Familiares y Pacientes de Dermatitis Atópica1) sufren dermatitis atópica, una cifra que se ha triplicado en los últimos 30 años en España. Aunque «se desconocen las causas exactas de este incremento, se atribuye a los cambios ambientales propios de los países desarrollados», explica Pulgar. Al mismo tiempo, la ansiedad y el estrés «son agravantes de la patología, ya que empeoran sensiblemente los síntomas cuando el enfermo atraviesa por una situación de mayor tensión», destaca.
Según Pulgar, muchos pacientes desconocen que sufren dermatitis atópica y en lugar de tratarse con corticoides tópicos y cremas emolientes (hidratantes) para frenar la inflamación y recuperar el equilibrio de la piel, recurren a cremas que sólo alivian temporalmente el picor. En este sentido, señala que el principal obstáculo para lograr el tratamiento adecuado de esta patología es el infradiagnóstico, ya que «muchos casos de dermatitis atópica pasan desapercibidos hasta que el paciente no se encuentra en una fase avanzada de la enfermedad». Por esa razón se ha decidido poner en marcha una campaña nacional de formación a farmacéuticos quienes «pueden ayudar a implicar al paciente en su tratamiento, ya que, a pesar de sus consecuencias, se trata de una enfermedad que muchas veces el paciente no se trata o lo hace de forma deficiente» afirma Pulgar.
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Edilberto Fernández, Jefe clínico de Urología del hospital San Rafael de Madrid.