Las bebidas energéticas contienen entre 49 y 427 mg de cafeína por litro, según un estudio de la OCU en 20 marcas
Las bebidas energéticas contienen entre 49 y 427 mg de cafeína por litro, según un estudio de la OCU en 20 marcas - fotolia

Bebidas energéticas, no aptas para menores

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¿Le daría usted un café a su hijo de 13 años? ¿Y una bebida energética? Seguramente la mayoría contestaría un «no» rotundo a la primera pregunta, pero no lo tiene tan claro con la segunda. De hecho, el 18% de los niños europeos de entre 3 y 10 años son consumidores de bebidas energéticas, una cifra que se dispara al 68% en el caso de los chavales de entre 10 y 18 años, según una encuesta publicada en 2013 por la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA).

Los padres que todavía albergan dudas deberían saber que se trata de un producto estimulante que contiene importantes dosis de cafeína. Un estudio de la OCU sobre 20 marcas de bebidas energéticas detectó que contenían entre 49 y 427 mg de cafeína por litro. Cuando pasan de 150 mg/l es obligatorio añadir la leyenda «contenido elevado de cafeína» seguida de la cantidad en mg/l, señalan desde la organización de consumidores.

Las tres expertas consultadas por ABC lo tienen claro: no son bebidas aptas para menores. «En una lata de bebida energética puede haber el equivalente a tres cafés», asegura ABC la doctora María Luisa Iglesias, directora del Servicio de Urgencias del Hospital de Sabadell y profesora de la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma Barcelona.

La diferencia con el café es que en la bebida energética además de la cafeína, hay otros ingredientes que pueden potenciar su efecto. «En estos productos encontramos taurina, guaraná, gingseng, inositol... No es una mezcla al azar. Está pensada para provocar una estimulación importante», advierte la doctora Iglesias.

Mayor subida de tensión

Además, con la misma cantidad de cafeína, mientras que con el café el aumento de presión es «ligero y durante corto tiempo», en pastillas o bebidas energéticas «la subida de tensión es más alta y durante más tiempo», asegura la doctora Nieves Martell, presidenta de la Sociedad Española de Hipertensión y jefa del Servicio de Medicina Interna del Hospital Clínico San Carlos de Madrid. En cualquier caso, la experta recomienda a los adultos no pasarse de dos tazas de café al día. Y para aquellos que no son capaces de afrontar el día sin altas dosis de cafeína, la doctora Martell aclara: «No es normal. Tiene que ver con una mala higiene del sueño que nos hace estar más cansados durante el día. Además, puede ser adictiva».

Una moda peligrosa es la de mezclar las bebidas energéticas con alcohol para aguantar toda la noche. La doctora Iglesias es la autora principal de un artículo publicado hace unos meses en la revista de investigación «Medicina Clínica» donde se alertaba de las graves consecuencias de esta combinación. «El alcohol es un depresor del sistema nervioso central. Si me lo tomo con un excitante no me doy cuenta de cuándo me estoy pasando», alerta. Cada fin de semana atienden en urgencias algún caso de intoxicación por esta mezcla, sobre todo en jóvenes de entre 15 y 19 años, o porque, aunque hayan consumido solo la bebida energética, se han pasado. «Vienen con taquicardias, episodios de ansiedad o insomnio», explica.

Iglesias recuerda el caso de un chico con una lesión cardiaca no diagnosticada que llegó con una taquicardia de 180 pulsaciones por minuto. En el artículo, además, se ponía como ejemplo a un paciente de 19 años que llegó con náuseas y vómitos, temblor en los párpados, los brazos y las manos, después de consumir dos latas de bebidas energizantes con vodka. «Si a los menores de edad nos les dejamos tomar alcohol no deberíamos dejarles beber excitantes», recomienda.

Disminuye la capacidad de retención

De la misma opinión es la doctora Ana Martínez , pediatra del centro de salud de Camas (Sevilla) y presidenta de la Asociación de Pediatras de Atención Primaria de Andalucía:«Deberían estar prohibidas por ley para menores, ponerlas más caras o limitar su acceso y que no se puedan vender en cualquier sitio».

Esta experta suscribe también un reciente estudio realizado por investigadores de la Universidad de Minnesota y la Universidad de Duke, en EE.UU., publicado en la revista «Journal of Nutrition, Education and Behavior», que relaciona el consumo semanal de estas bebidas entre los adolescentes con conductas poco recomendables como un mayor consumo de otras bebidas con azúcar, tabaquismo y una vida sedentaria.

Con los exámenes, también se incrementa el consumo de bebidas energéticas para aguantar los atracones de estudio del último momento, pero la doctora Iglesias advierte de que los excitantes disminuyen la capacidad de retención en un 30% y propone una alternativa más saludable:«Estudiar un mes antes».