Los implantes de pelo se robotizan
Eduardo López Bran, durante una sesión de injerto capilar con el nuevo sistema ARTAS - ABC

Los implantes de pelo se robotizan

El nuevo sistema de injerto capilar permite trasplantar los cabellos en menos tiempo, con más precisión y resultados más naturales

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Un robot que selecciona las unidades capilares más idóneas para la «repoblación» y las extrae en la mitad de tiempo que con la técnica manual. En líneas generales es lo que presentó ayer en Madrid el dermatólogo Eduardo López Bran, director de la clínica Imema de Madrid y uno de los pioneros en España en trasplante capilar.

«El Sistema ARTAS permite extraer mayor número de unidades foliculares por hora y más aptas para trasplantarse. Esto es gracias a un procedimiento “inteligente” y mínimamente invasivo de imágenes y robótica de precisión», explica López Bran. El robot disecciona mil unidades foliculares a la hora, frente a las 250 que puede hacer una persona (500 si trabajan dos especialistas a la vez). Esto no solo reduce el tiempo de trabajo, sino que evita que se pierdan algunos de los folículos pilosos extraídos, ya que pasadas seis horas fuera del organismo se van deteriorando.

El ingenio también es capaz de visualizar el cuero cabelludo en tres dimensiones con una precisión de micras; trazar un mapa del ángulo, orientación y dirección de cada pelo; y determinar la densidad y la distribución de las unidades foliculares de una forma que el ojo humano no puede ver.

Gracias a ese ojo inteligente, el brazo robótico introduce dos agujas en las unidades foliculares más aptas y, con una sonda, las extrae sin dejar huella, como si las succionara una pinza.

Más rápido y más natural

Entre las ventajas del procedimiento: se reducen los tiempos de tratamiento (6 horas frente a las 12 que se requiere para una cabeza despoblada), la recuperación es más rápida, no hay marcas ni cicatriz en el área donante y los resultados son más naturales.

«Lo único que no cambia es la forma de implantar el pelo. El robot ayuda al cirujano a reducir tiempos y seleccionar los mejores “brotes”, pero el arte de colocarlos, sigue estando en manos del médico», apunta López Bran.

La Clínica Imema es la primera y única en España en disponer de este avance, y la tercera en Europa.