Un paciente con ELA
Un paciente con ELA - WIKIMEDIA

Una dieta rica en carbohidratos mejora la expectativa de vida en pacientes con ELA

Esta estrategia nunca se había probado antes en la esclerosis lateral amiotrófica y puede proporcionar una nueva terapia eficaz y barata para esta enfermedad devastadora

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Aunque había indicios del papel de la alimentación sobre la esclerosis lateral amiotrófica (ELA), los datos de un ensayo piloto realizado en unos pocos pacientes en el que se demuestra que una dieta hipercalórica puede mejorar la supervivencia confirman el papel de la nutrición en el manejo de esta enfermedad. Realizado en el Hospital General de Massachusetts, en EE.UU., el estudio se ha llevado a cabo sobre 24 pacientes con ELA y proporciona las evidencias necesarias para afirmar que una alimentación hipercalórica -principalmente carbohidratos- en estos pacientes es segura pero, y lo más importante, aumenta la supervivencia y mejora la calidad de vida. Y aunque el pequeño tamaño del ensayo indica que los resultados deben ser interpretados con cautela, los autores son optimistas y creen que una mejor nutrición podría marcar una diferencia significativa para los pacientes con ELA. «Estamos paticularmente entusiasmados porque estos resultados proporcionan la primera evidencia preliminar de que una intervención dietética puede mejorar la expectativa de vida en la ELA», afirma Anne-Marie Wills, coordinadora del estudio que se publica en «The Lancet».

La ELA , también conocida como enfermedad de Lou Gehrig, es una enfermedad neurodegenerativa progresiva que afecta a las neuronas motoras en el cerebro y la médula espinal, cuya muerte detiene la transmisión de impulsos nerviosos a las fibras musculares, provocando debilidad, parálisis y, por lo general, la muerte por insuficiencia respiratoria. Los pacientes con ELA suelen perder una cantidad significativa de peso, tanto porque sus músculos se atrofian por falta de uso como porque son físicamente incapaces de consumir suficientes calorías para mantener el peso.La ELA es una enfermedad neurodegenerativa progresiva que afecta a las neuronas motoras en el cerebro y la médula espinal

Algunos estudios había sugreido sugieren que un apetito reducido y un nivel metabólico elevado también pueden contribuir a la pérdida de peso. Por lo general, a medida que la enfermedad avanza se recomienda la nutrición complementaria a través de una sonda que sumistra el alimento directamente al estómago; sin embargo, hay poco consenso acerca de cuándo debe comenzar la alimentación enteral o por sonda.

Los investigadores saben desde hace más de 15 años que la desnutrición se asocia con una menor supervivencia de los pacientes con ELA y muchos estudios posteriores confirmaron que los pacientes que pesan más parecen vivir más y tienen una progresión más lenta. De hecho, estudios en animales han visto que aquellos con un alto contenido calórico gracias a una dieta alta en grasas aumentaron de peso y sobrevivieron más tiempo que los llevaban una dieta normal.

Seguro y tolerable

El estudio que ahora publica «The Lancet» fue diseñado para probar la seguridad y la tolerancia de las fórmulas nutricionales ricas en calorías en pacientes con enfermedad avanzada. Llevado a cabo en 12 centros de Estados Unidos, la investigación reclutó a pacientes con ELA que habían perdido un porcentaje significativo de su peso corporal inicial y estaban recibiendo nutrición enteral. Los participantes fueron divididos en tres grupos: un grupo de control que recibió una fórmula nutricional diseñada para estabilizar el peso y dos grupos que recibieron fórmulas diseñadas para proporcionar el 125% de las calorías necesarias para mantener su peso. Una de las fórmulas de alto contenido calórico era rica en grasas y la otra en carbohidratos. Las dietas se siguieron durante 4 meses.

Transcurrido ese tiempo, los investigadores vieron que ninguno de los ocho participantes que recibieron una fórmula rica en carbohidratos había dejado el estudio por eventos adversos, mientras que uno de los seis eque recibieronuan diera de alto contenido de grasa y tres de los seis en el grupo control dejaron el análisis debido a los eventos adversos. Además, los de la dieta rica en carbohidratos también ganaron una cantidad modesta de peso, mientras que los participantes del grupo control mantuvieron su peso. Los participantes que recibieron la fórmula alta en grasa en realidad perdieron peso, a pesar de que tomaron más calorías de las necesarias para mantener su peso.

Cinco meses después los investigadores observaron que ninguno de los pacientes del grupo de alto contenido de carbohidratos había fallecido, pero sí uno en el grupo de alto contenido de grasa y tres en el grupo de control, todos por insuficiencia respiratoria.

Y en cuanto a la seguridad, los resultados mostraron que ninguno de los eventos adversos que ocurrieron en cualquiera de los grupos de alto contenido calórico fueron cardiovasculares y la fórmula de alto contenido de grasa no se asoció con aumento del colesterol, además de que ninguna de las dietas altas en calorías provocó niveles anormales de glucosa en sangre o alteró los niveles de insulina. Puede ser ser una nueva manera de tratar y retrasar la progresión la ELA, pero también podría ser útil en otras enfermedades neurológicas

«Esta estrategia nunca se había probado antes en la ELA y somos optimistas de que puede proporcionar una nueva terapia eficaz y barata para esta enfermedad devastadora», destaca Wills. Y añade que aunque el tamaño de la muestra fue pequeño, «somos optimistas acerca de los resultados, porque son consistentes con estudios previos en modelos de ratones con ELA que mostraron que las dietas hipercalóricas mejoran la supervivencia». Y concluye que este este tipo de intervención nutricional puede «ser una nueva manera de tratar y retrasar la progresión de la esclerosis lateral amiotrófica, pero también podría ser útil en otras enfermedades neurológicas».