Salud

Practicar yoga ayuda a conciliar el sueño a las personas que han tenido un cáncer

Se calcula que entre de un 30 a un 90 por ciento de los supervivientes de un cáncer reportan algún tipo de trastorno del sueño

Practicar yoga ayuda a conciliar el sueño a las personas que han tenido un cáncer
S. GUTIÉRREZ - Actualizado: Guardado en: Salud

Practicar yoga puede ayudar a las personas que han tenido cáncer a dormir mejor y reducir el uso de medicamentos para conciliar el sueño. Según una investigación que se publica en Journal of Clinical Oncology, los participantes del estudio, la mayoría mujeres con antecedentes de cáncer de mama, reconocieron que su calidad y duración del sueño mejoraba después de asistir a sesiones de yoga dos veces por semana.

«Uno de los mensajes principales de este trabajo es que el yoga funciona», señala Karen Mustian, del P. Wilmot Cancer Center James de la Universidad de Rochester (EEUU). Para Mustian, directora del estudio, «este es el tipo de estudio que se hace cuando los médicos queremos mejorar la calidad de vida sus pacientes».

En el trabajo, todas las personas experimentaron una mejoría en su sueño, «independientemente de que la gente padeciera problemas de sueño leves o un diagnóstico clínico del insomnio», dijo a Reuters Health Mustian.

Efectos secundarios

Se calcula que entre de un 30 a un 90 por ciento de los supervivientes de un cáncer reportan algún tipo de trastorno del sueño. Las causas son varias: ansiedad acerca de un diagnóstico de cáncer o problemas de salud relacionados con los efectos secundarios de los tratamientos, como cirugía, quicio o radioterapia y terapia hormonal.

Del yoga se saben muchas cosas; por ejemplo, algunos estudios sugieren que puede reducir la presión arterial y mejorar la ansiedad, la depresión y el insomnio. En este caso, se utilizó el yoga Gentle Hatha, que se centra en las posturas físicas, y el yoga Restorativo, que hace énfasis en la relajación, la respiración y la meditación.

Los investigadores analizaron a 410 personas con antecedentes de cáncer. Los participantes tenían una media de edad de 54 años, casi todos eran mujeres de raza blanca, y el 66% había tenido un cáncer de mama.

Los participantes fueron asignados aleatoriamente a uno de dos grupos. La mitad asistió a un programa de yoga estandarizado para los supervivientes de cáncer dos veces por semana , además de recibir la atención estándar. La otra mitad recibió sólo tratamiento estándar.

Control del sueño

Los investigadores evaluaron la calidad del sueño de los participantes antes y después del período de estudio de cuatro semanas a través de un cuestionario y mediante actigrafía, un sensor que detecta el movimiento y se usa como un reloj de pulsera durante la noche.

Ambos grupos mejoraron en su calidad del sueño, en general, y en otras variables relacionadas con el sueño. Sin embargo, en comparación con el grupo control, los que hicieron yoga tuvieron una mayor mejora en su calidad del sueño, somnolencia diurna y la cantidad de tiempo dedicada a dormir en la cama.

Además, las personas que hicieron yoga redujeron el uso de medicamentos para dormir en un 21 por ciento, cifra que apenas alcanzó el 5% en el grupo control.

El yoga, asegura Donald Abrams, de la Universidad de California, es fácil de hacer y no requiere mucho gasto y, sin duda, «mejor que tomar pastillas para dormir». Para Abrams, los estudios demuestran que el yoga mejora la calidad de vida de las pacientes con cáncer de mama, aunque «todavía no sabemos cómo funciona en los hombres con cáncer de colon o de próstata».

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