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DIETA

No, la clave para perder peso no es reducir la ingesta de calorías

Un estudio llevado a cabo con ratones muestra que la restricción de aminoácidos ramificados en la dieta, que no de calorías, promueve la delgadez y la salud metabólica

MADRIDActualizado:

Dentro de 10 días celebraremos el Nuevo Año, y personas de todo el mundo se conjurarán, como todos los años, para perder los kilos ganados en las comidas y cenas de las Navidades. Con mayor y, sobre todo, menor éxito. Y es que además de una férrea fuerza de voluntad que no tiene todo el mundo, es necesario seguir una dieta adecuada. No vale cualquier tipo de alimentación, como constata el hecho de que la pandemia mundial de obesidad –y de la consecuente diabetes– no para de crecer. E, incluso, es muy posible que la clave para perder peso no se encuentre en reducir la cantidad de calorías. De hecho, un estudio llevado a cabo por investigadores de la Universidad de Wisconsin en Madison (EE.UU.) muestra que para lograr que nuestro esfuerzo dietético no caiga en saco roto, lo que hay que hacer es reducir es la ingesta de aminoácidos ramificados.

Como explica Dudley Lamming, director de esta investigación publicada en la revista «The Journal of Physiology», «hemos identificado un papel imprevisto de los aminoácidos ramificados dietéticos en la regulación del balance energético, y hemos visto que una dieta con unos niveles bajos de este tipo de aminoácidos promueve la delgadez y el buen control del azúcar en sangre. Es más; nuestros resultados también sugieren que la composición de aminoácidos específicos de las proteínas dietéticas, que no cuántas proteínas consumamos, regula la salud metabólica».

Comer todo lo que se quiera

Los aminoácidos son las moléculas con las que, cual bloques, se construyen las proteínas. Y entre ellos se cuentan los denominados como ‘ramificados’ o de ‘cadena ramificada’, caracterizados por la presencia de un compuesto alifático y una estructura no lineal. Es el caso de la leucina, la isoleucina y la valina, aminoácidos que además de ramificados son ‘esenciales’, es decir, no pueden ser sintetizados por el organismo y deben ser ingeridos a través de la dieta.

En el estudio, los autores emplearon un modelo animal –ratones– con obesidad y prediabetes –esto es, con unos niveles elevados de azúcar en sangre, pero no lo suficientemente altos como para desarrollar diabetes– al que alimentaron con una dieta baja en leucina, isoleucina y valina. Y una vez evaluado el peso, metabolismo de la glucosa y gasto energético de estos animales, vieron que eran mucho más delgados y tenían un mejor control de los niveles de azúcar en sangre que sus homónimos que siguieron otros tipos de alimentación.

La dieta con niveles bajos de aminoácidos ramificados promueve la delgadez y el buen control del azúcar en sangre

Pero aún hay más. Y si cabe, más importante: los animales pudieron comer todo lo que quisieran. Es decir, la única restricción fue la cantidad de aminoácidos ramificados, no la cantidad de calorías. Y a pesar de seguir una dieta poco ‘adecuada’, rica tanto en grasas como en carbohidratos, experimentaron una mejoría de su salud metabólica.

Como apuntan los autores, «esperamos que este enfoque dietético bajo en aminoácidos ramificados pueda ser una forma eficaz para prevenir o tratar el síndrome metabólico, trastorno caracterizado por una presión sanguínea elevada, unos niveles altos de azúcar en sangre y de colesterol y un exceso de grasa abdominal que, en conjunto, aumentan el riesgo de diabetes, enfermedad cardiovascular e ictus».

¿También en humanos?

En definitiva, parece que la cantidad de aminoácidos ramificados, que no así de las calorías, es la clave para que logremos bajar de peso. Sin embargo, y dado que no es lo mismo un ratón que un humano, la evidencia de que la reducción de aminoácidos ramificados puede mejorar la salud metabólica tiene que ser igualmente investigada en los humanos –lo que los autores, según han informado, harán de forma inmediata.

Como concluye Dudley Lamming, «si nuestros resultados pueden ser trasladados a los humanos, entonces sería posible que estas dietas, o los fármacos que imiten los efectos de la dieta baja en aminoácidos ramificados, fueran más fáciles de seguir por la población y mucho más eficientes que las tradicionales dietas hipocalóricas. Además, también analizaremos cómo la composición específica de los aminoácidos de las proteínas de la dieta regula la salud metabólica, lo que podría explicar la gran variación observada entre los individuos en respuesta a los diferentes tipos de dieta para perder peso».