Campus de la Universidad Complutense de Madrid tras un botellón
Campus de la Universidad Complutense de Madrid tras un botellón - ARCHIVO
CONSUMO DE ALCOHOL

Los jóvenes que consumen alcohol en ‘atracones’ tienen mayor riesgo de hipertensión

El 25% de los jóvenes de 20 a 24 años que siguen este patrón de consumo con asiduidad cumplen los criterios de pre-hipertensión

MADRIDActualizado:

El consumo de alcohol, como advierten los médicos, el sentido común y hasta los mismos anuncios de televisión, debe ser moderado. No en vano, cuando se consume en exceso, el alcohol es, simplemente, un producto peligroso. Y no solo en aquellos casos en los que el abuso se realiza de una forma continuada, lo que deriva en una degeneración progresiva de numerosos órganos, sobre todo hígado y cerebro. También cuando el consumo, aun esporádico, se produce en ‘atracones’, un término que los médicos denominan ‘binge drinking’ y que expresa de manera muy concisa lo que sucede en los ‘botellones’. De hecho, y según muestra por primera vez un estudio llevado a cabo por investigadores de la Universidad de Montreal (Canadá), los jóvenes con frecuentes ‘atracones’ de alcohol tienen una presión sanguínea más elevada y, por tanto, un mayor riesgo de hipertensión arterial.

Como explica Jennifer O’Loughlin, directora de esta investigación publicada en la revista «Journal of Adolescent Health», «nuestros resultados muestran que los jóvenes con edades comprendidas entre los 20 y los 24 años que se dan ‘atracones’ de alcohol tienen una elevación media de la presión sanguínea de 2-4 milímetros de mercurio (mmHg). De hecho, más del 25% de los jóvenes que, incluidos en nuestro estudio, cometían estos ‘atracones’ cumplían los criterios de pre-hipertensión, caso por ejemplo de una presión sanguínea sistólica de 120-139 mmHg. Y esto resulta ciertamente preocupante porque puede progresar a hipertensión arterial, que a su vez conlleva el desarrollo de enfermedades cardiovasculares y una muerte prematura».

Atracones etílicos

En el estudio, los autores evaluaron los historiales médicos de 756 jóvenes incluidos en el Estudio de Dependencia de la Nicotina en Adolescentes de Montreal en dos momentos determinados: cuando contaban con una edad de 20 años, y cuando cumplieron los 24.

Los resultados mostraron unas cifras de presión sanguínea más elevada en los jóvenes que se daban ‘atracones’ de alcohol de forma habitual, así como que este comportamiento no se disipaba con el paso de los años: el 85% de aquellos acostumbrados a este patrón de consumo a los 20 años lo mantenían a los 24.

Más del 25% de los jóvenes incluidos en nuestro estudio que bebían en ‘atracones’ cumplían los criterios de pre-hipertensiónJennifer O’Loughlin

Tal es así que, en opinión de los autores, deben adoptarse medidas preventivas para evitar el riesgo de hipertensión entre los jóvenes. Como apunta Jennifer O’Loughlin, «sabemos que la malnutrición, el consumo de sal y la obesidad son factores predictores de una presión sanguínea elevada. Y dado que también sabemos que esta presión sanguínea se asocia con un mayor riesgo de distintas enfermedades crónicas, debe requerirse a los médicos que pregunten a sus pacientes jóvenes sobre sus patrones de consumo de alcohol. Y de la misma manera, debe tenerse en cuenta que un incremento leve pero continuado de la presión sanguínea sistólica puede ser un importante signo de alerta».

El siguiente paso será investigar si este patrón de consumo todavía se mantiene al alcanzar la edad de 30 años y si, de no ser así, el efecto sobre la presión arterial desaparece una vez se ha abandonado este alcohol en ‘atracones’.

Adolescentes españoles

Los resultados del estudio se obtuvieron a partir de los datos alcanzados en Canadá, país en el que hasta un 40% de la población con edades entre los 18 y los 24 años reconoce beber en ‘atracones’ de forma habitual. Pero, sin ninguna duda, son extrapolables a la juventud de nuestro país. Un aspecto a tener muy en cuenta dada la relación entre el alcohol y los jóvenes, e incluso los adolescentes, españoles.

De hecho, y según la última Encuesta sobre Uso de Drogas en Estudiantes de Enseñanza Secundaria en España (Estudes), cerca del 76,8% de los españoles de 16 o 17 años de edad reconoce haber bebido alguna vez durante el último año. Y si bien el ‘binge drinking’ es cada vez menor entre nuestros menores, el 43% de los alumnos de 16 años y la mitad de los de 17 se han ‘atracado’ de alcohol –cinco o más copas en menos de dos horas– cuando menos una vez en el último mes.