Los e-cigarrillos inician a los adolescentes en la nicotina
Los e-cigarrillos inician a los adolescentes en la nicotina - ARCHIVO
TABAQUISMO

Los e-cigarrillos están ampliando el mercado del tabaco a costa de los adolescentes

Cada vez es mayor la cifra de adolescentes que nunca habrían fumado pero que se caen en la adición a la nicotina mediante el consumo de los e-cigarrillos

MADRIDActualizado:

Aún a día de hoy existe una gran controversia sobre los riesgos y beneficios asociados con el uso de los cigarrillos electrónicos –o e-cigarrillos–. Y es que si bien, tal y como han sugerido algunos estudios, podrían ser una herramienta eficaz para ayudar a los fumadores a dejar el tabaco ‘convencional’, parece claro que estos e-cigarrillos no son, ni mucho menos, inocuos. Un aspecto a tener muy en cuenta dado que podrían resultar altamente perjudiciales para las personas jóvenes y adolescentes, que como ya alertara el gobierno estadounidense son cada vez más asiduas a consumir estos productos. Y a todo ello se suma que, como concluye un estudio llevado a cabo por investigadores de la Universidad de California en San Francisco (EE.UU.), cada vez es mayor el número de adolescentes que nunca habrían fumado pero que sí se han iniciado en el ‘vapeo’, cayendo de esta manera en el consumo de productos del tabaco –o lo que es lo mismo, con nicotina–. Y todo ello sin que se haya constatado un descenso en la cifra de ‘fumadores tradicionales’ entre la población adolescente.

Como explica Lauren Dutra, directora de esta investigación publicada en la revista «Pediatrics», «en nuestro trabajo no hemos visto ninguna evidencia de que los e-cigarrillos estén causando una disminución del consumo de cigarrillos entre los adolescentes. Y si bien algunos de estos menores ‘vapeadores’ también fumaban cigarrillos, hemos observado que chicos que presentaban un bajo riesgo de iniciarse en el consumo de nicotina con los cigarrillos convencionales están usando los e-cigarrillos».

Legislación, que no vapeo

Los e-cigarrillos desembarcaron en el mercado estadounidense entre los años 2007 y 2009. Unos productos cuya compra quedó vetada desde el pasado mes de agosto para los menores de edad –y para los menores de 21 años en el estado de California– por orden de la Agencia de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA). Es más; la FDA obligará que los e-cigarrillos porten una etiqueta alertando de la naturaleza adictiva de la nicotina a partir del mes de agosto del próximo año.

Y todas estas medidas, ¿han protegido a los adolescentes del uso de estos productos? Pues parece que no. La razón se explica, cuando menos parcialmente, por la total ausencia de regulación por la FDA sobre los sabores de los e-cigarrillos –lo que sí sucede con el tabaco convencional–, lo que hace que resulten muy atractivos a los ojos de los jóvenes.

Los descensos en la cifra de fumadores jóvenes se deben a los esfuerzos en el control del tabaco, no a los e-cigarrillosLauren Dutra

El resultado es, como muestra este estudio llevado a cabo con más de 140.000 alumnos de educación secundaria y bachillerato de Estados Unidos, que la cifra de adolescentes fumadores y ‘vapeadores’ en 2014 fue significativamente superior a la de fumadores tradicionales en 2009. Un dato que si bien refleja que el número de consumidores de cigarrillos tradicionales ha descendido entre los jóvenes en la última década, también confirma que el de los usuarios de los electrónicos se ha disparado.

Entonces, ¿la aparición de los e-cigarrillos ha provocado una reducción de la cifra de fumadores convencionales, cuando menos entre la población adolescente? Pues tampoco. Como alude Lauren Dutra de forma tajante, «los recientes descensos en el hábito tabáquico entre los jóvenes se deben principalmente a los esfuerzos en la regulación y control de los productos del tabaco, no a los e-cigarrillos».

Diferente vía, misma nicotina

En definitiva, el estudio muestra que los jóvenes que no hubieran caído en el tabaco tradicional jamás hubieran consumido nicotina si los e-cigarrillos no existieran. O lo que es lo mismo, indican los autores, «los cigarrillos electrónicos están atrayendo a los jóvenes en bajo riesgo».

Como concluye Stanton A. Glantz, co-autor de la investigación, «los cigarrillos electrónicos están alentando, no desanimando, a los jóvenes a fumar y consumir nicotina, expandiendo así el mercado del tabaco».